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He corrido de nuevo una prueba de fondo, esta ves la del Río Cali, fueron 10 km. El correr sin importarme el lugar que ocupe se me ha convertido en una manera de orar, en esta ocasión ofrecía mi corazón que ya pronto cumplirá unos 50 años, un corazón que funge de haber amado con intensidad, pasión y locura, ya un poco cansado y aporreado de estas faenas, pero aparentemente aun en buenas condiciones, por el de mi padre que cada ves sus latidos son menos sonoros, presencie su eco cardiografía y el colega con alarde pedagógico me explicaba como su sangre se devolvía cuando debía ser eyectada, como sus válvulas se están volviendo insuficientes, como su parte derecha esta tan dilatada que ya es difícil recuperar sus fuerzas, el colega se excedía en detalles a mi sentir, entender en esta oportunidad era una manera de entrar en agonía, era el corazón de mi padre del que estaba hablando el colega delante de él y de mi, sin percatarse de lo que pudiéramos sentir, este gran experto en la víscera cardiaca como tantos otros colegas, la medicina les ha servido para esconderse del encuentro irremediable con la enfermedad y la muerte, con los sentimientos de sus congéneres, algo así como decía el maestro Freud el que se muere es el otro no yo. Convencí a mi hermano que en una época fue buen atleta ahora casado y barrigón que es la misma cosa, a que me acompañara, intuía que eso de estar en los últimos puestos de la carrera produce tal sentimiento de soledad que hace difícil tolerarla, partimos en la noche y esta, estaba fresca, acababa de llover, el pavimento mojado es menos duro o por lo menos da esa sensación. Había quedado de encontrarme con mi amigo el psicólogo bastante repuestico tal vez alrededor de unos 100 kilitos, con el entusiasmo de hacer una buena carrera, nos habían dado unas lucecitas para colocarnos a manera de collar, los patrocinadores, que alumbraban como por si alcazo nos perdiéramos en aquella penumbra y en aquella compañía de unos 3000 atletas consumados, de ambos sexos, no entendía porque los premios prometidos a los tres primeros puestos la diferencia económica entre los que se otorgan a las mujeres son como la tercera parte al de los hombres, estando convencido que el esfuerzo incluso es mayor para ellas por tener menos masa muscular, siendo además la misma distancia, bueno pensaba para mis adentros, si me entrevistan lo diré en señal de protesta. Partimos después de varios intentos fallidos a las 7 de la noche me hice adelante del grupo para tener la sensación que por lo menos en el primer kilómetro correría incluso con los de la elite, ya para el segundo kilómetro mi hermano con buena paciencia me colocaba un paso exigente para no quedarme atrás, ya a los 3 km lugar de hidratación no alcanzaron las chuspitas de agua para los que veníamos ya rezagados , nos encontramos con mi otro hermano que con su esposa chilena y sus chilenitos nos animaban diciéndonos que los primeros ya nos llevaban como veinte minutos y que incluso un gran corredor con parálisis cerebral estaba por delante de nosotros, creo que esto ya no lo tolero mi hermano en competencia y se fue alejando cada ves mas, en los 5 km ya no lo volví a ver, solo quedaban unos soldados que lo hacían de mala gana quizás por haber sido obligados a trotar, a veces caminaban y apenas me los pasaba empezaban a correr, en fin un animador espontáneamente nos grita que ya los primeros habían llegado a la meta y nosotros íbamos por la mitad y confieso; ya un poco falleciendo, una moto con bandera amarilla conducida por un hombre joven y que llevaba de parrillera una modelo, la cual no me atreví a mirarla en ningún instante ya que una desconcentración en estas alturas puede ser fatal, eran parte de la organización de la carrera oía decir a través de su comunicador que ya estaban oficialmente con el ultimo de la carrera y ese era yo de nuevo, cada ves que alcanzaba alguno de los corredores este optaba por retirarse y entonces de nuevo de ultimo, ahora me faltaban 4 km y yo tenia atrás tres motos de la organización, tres motos de la policía de transito y una ambulancia con sus bombillos de colores girando, ahora si me llevo el putas me decía, ya que había planeado descansar en el próximo km que lo anunciaba un cartel, pero ya era imposible era cuestión de dignidad, además el que mas me hablaba me decía cosas tan elocuentes como; para nosotros el ultimo es tan importante como el primero, así que me irían acompañar hasta el final de carrera, además que vergüenza no hacer mi mejor esfuerzo no solo por el motivo primordial el corazón de mi padre, sino porque cada ves que avanzaba permitían que el trafico fluyera por las vías que iba dejando atrás, una mujer joven de cabello ensortijado espectadora y atenta al evento troto al lado mió para decirme que ella una ves fue ultima y que sabia lo que se sentía pero que lo importante era llegar, que linda me dije y me transporte a un recuerdo lejano cuando estábamos con el compadre en una rueda de prensa, que se le hacia a Silvio Rodríguez en un festival de cine en Cartagena, una bella mujer espontáneamente y en la mitad del escenario le dice lo mucho que le habían ayudado sus canciones y por lo tanto le declaraba su amor, bueno en fin era como algo parecido y eso me lo confirmo otra señora ya como de unos cuarenta años que me gritaba ahí va mi peluche, yo se que tu puedes, que maravilla la noche estaba para mi, las calles de Cali desocupadas para mi, yo cuidado por todo el mundo, la gente me quería, un viejito me abrazo y me decía; por gente como yo Cali iba a salir adelante, porque somos gente berraca. Los policías se adelantaban en sus motos como unos tigres cuando algún despistado automovilista intentaba meterse en la vía de la carrera, ya cerca a la meta unos amigos me gritaban; vamos juanchito ya llegaste sos un duro papá, era la gloria misma y no me cambiaba por nadie, ser el ultimo era lo máximo, que mi hermano me hubiera dejado votado no me importaba igualmente mi amigo el psicólogo que llego como 20 minutos antes no me iba a sentir humillado ante nadie, soy el ultimo y qué, estoy solo y qué, este triunfo se lo dedicaría a las mujeres que me dejaron de querer y me pusieron de patitas en la calle, en estas calles que me fascinan caminarlas y correrlas sin horario sin dar cuentas a nadie, solo el eco de la que me grito mi peluche sentía que algún día podría volverme a enamorar así sea por una media hora y todos las demás horas que se llenen de sufrimiento, siempre amare como amo a mi padre que esta tan flaquito consumiéndose como una velita de un siete de diciembre cualquiera, mi padre de caminar lento y hablar pausado aun disfruta de mis locuras y aun sabiendo que se esta muriendo me pregunta como estoy yo, como va mi soledad, ya no me juzga por mis fracasos, como va mijo?, bien mi llaveria, contigo hasta el final, gracias por haberme enseñado a tener amigos, gracias por haberme enseñado a ser congruente con mis pensamientos, mi viejo del alma. JUAN CARLOS ROJAS F. |
Un corazón para dos
Diciembre 26, 2008 de otrasideas
Mi querido Juan Carlos,
Sabiendo de tu soledad, con grandes deseos de hablarte, pero como siempre y a pesar de todo lo que he aprendido durante este año (2008) pero principalmente, por las dificultades y enfrentamientos a los que la vida me ha puesto, continuo aplazando los deseos, sin embargo no por disculparme -los aplazo- no ya por miedo sino porque he logrado darle a cada cosa y a cada persona su puesto en mi vida.
Juanca, espero que hoy, el cuerpo de tu papá este llegando al final de la mejor manera, amado, acompañado y fortalecido por todos los que lo quieren y lo han querido.Su alma es eterna y los acompañara por siempre con todas las enseñanzas que dejará en cada uno. Por esto cada día entiendo más que la muerte es un renacer y que definitivamente esta ligada con tu vida.
Que esfuerzo maravilloso esa carrera que como tu bien lo dices que hermosa forma de orar.
Bueno aqui estoy, esta amiga que ha sabido enriquecerse de tus pensamientos, esta amiga que sabe que la soledad bien llevada es mejor que cualquier compañia, esta amiga que conoce de tus locuras y que te extraña.
Con todo mi amor
LOLA
Queridísimo Juancho: Bello regalo de navidad, no solo el anexo sino tus palabras. Me conmovieron mucho. Un gran abrazote, cuídate mucho. Ricardo Yamin
Leí tus reflexiones sobre el corazon de tu padre y sobre mi elección a la Junta de la ACP, desde la inmensidad del llano, solo puedo decirte que agradezco tus palabras, y asegurarte que aunque la locura no este de moda, la prefiero sobre la monotonia y el acartonamiento, te pido el favor de estar en “la jugada” y me ayudes con temas controversiales en los que la ACP ha estado ausente.En el tren de Aguas Calientes, la acampada espiritual y tus otras ideas, he sospechado que los corazones necios tambien se heredan.gracias amiguito alfredo
Una vez más emocionanante leerlo. Felíz 2009. Roberto Chaskel