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Aforismos Nietzscheanos

Aforismos nietzscheanos

1. ¡No hay que enorgullecerse!.- Un carácter noble se distingue de un carácter vulgar en que no tiene a su alcance, como este, cierta clase de hábitos y de puntos de vista; el azar quiso que ni la herencia ni la educación se los proporcionasen. (Aurora, af. 267)

2. Los enfermos y el arte.- Un cambio de régimen y un rudo trabajo corporal es el primer tratamiento que se impone contra cualquier clase de tristeza o de miseria del alma. Pero los hombres acostumbran en casos tales recurrir a alguna embriaguez, por ejemplo, al arte, desgraciadamente para ellos y también par el arte. ¿No conocéis que si por enfermos recurrís al arte, hacéis enfermar también al arte? (Aurora, af. 269)

3. El hombre transformado.- Ahora se vuelve virtuoso para herir a los demás. No miréis demasiado hacia él. (Aurora, af. 275)

4. Efectos de las alabanzas.- Unos se avergüenzan al ser muy elogiados; otros se vuelven impertinentes. (Aurora, af. 525)

5. Los hombres de conciencia.- ¿Habéis reparado quiénes son los hombres que dan mayor importancia a la conciencia más rígida? Los que conocen mucho los sentimientos más ruines, piensan en sí mismos con temor y tienen miedo de los demás, los que quieren ocultar sus interioridades todo lo posible. Tratan de imponerse a sí mismos con esa severidad de conciencia y ese rigor del deber, tratando de producir de ese modo la impresión severa y rígida que los demás (especialmente sus subordinados) deben de experimentar.

6. Lo que hay de edificante en la desgracia del prójimo.- Un hombre es desgraciado y acuden las gentes compadecidas y lamentan su desgracia. Cuando se van, al cabo, satisfechas y edificadas, se han saciado del espanto del desdichado, como si se tratara de su propio espanto, y han pasado una buena tarde.

7. Marchando hacia el enemigo.- ¡Qué bien suena la mala música y las malas razones cuando se marcha contra el enemigo!

8. Un descontento.- Es uno de esos veteranos valientes… Le enoja la civilización porque cree que tiende a hacer accesibles a todos las cosas buenas (los honores, las riquezas y las mujeres guapas) lo mismo a los cobardes que a los valientes.

9. Gobernar.- Unos gobiernan por el gusto de gobernar; otros, por no ser gobernados. Entre dos males, este es el menor. (Aurora

10. Adular al perro.- Basta acariciar la piel del perro para que se estremezca y lance chispas como haría cualquier otro adulador, es ingenioso a su manera. ¿Por qué no ha de agradecernos? (Aurora, af. 258)

11. La noche y la música.- En la noche y en la semiobscuridad de los bosques sombríos y de las cavernas fue donde el oído, órgano del miedo, pudo desarrollarse tanto como se ha desarrollado, gracias a la manera de vivir de la época de los terrores, es decir, de la más dilatada edad humana que ha existido. Cuando hay claridad, el oído es mucho menos necesario. De ahí el carácter de la música, arte de la noche y de la semiobscuridad.

12. El orgullo del espíritu.- El orgullo del hombre, que se rebela contra la doctrina de que desciende de los animales y establece entre la Naturaleza y el ser humano un verdadero abismo, se funda en una preocupación sobre la índole del espíritu, preocupación relativamente moderna. Durante el largo período prehistórico de la humanidad se creía que todas las cosas tenían espíritu, y no se creía que fuera una prerrogativa del hombre. Y como se profesaba el principio de que lo espiritual estaba difundido por todo el mundo (como los instintos, las malicias, las inclinaciones), no se avergonzaban los hombres de descender de animales o de árboles, y hasta se consideraban honradas con estas leyendas las razas nobles. Se miraba al espíritu como algo que nos unía a la Naturaleza, no como algo que nos separase de ella. De esta manera, y también a consecuencia de un prejuicio, se había llegado a la modestia. (Aurora, af. 31)

13. Falsas conclusiones que se sacan de la utilidad.- Al demostrar la gran utilidad de una cosa, nada se dice de su origen, y por lo tanto de la necesidad que de ella hubo. Pero hasta ahora ha dominado, incluso en la esfera de las ciencias más rigurosas, la opinión de que la existencia de una cosa era signo de su necesidad. Por esto, ¿no llegaron los astrónomos a pretender que la supuesta utilidad de los satélites (remplazar la luz debilitada por la larga distancia del sol, para que los habitantes de los astros no careciesen de luz) era la causa final de los mismos y la explicación de su origen? Puede recordarse también el razonamiento de Cristóbal Colón, según el cual, habiendo sido hecha la tierra para el hombre, dondequiera que haya una comarca ha de estar habitada. ¿Es posible que el sol derrame sus rayos sobre la nada y que el brillo nocturno de las estrellas se derroche para mares solitarios y regiones deshabitadas? (Aurora, af. 37)

14. Los instintos transformados por los juicios morales.- Un mismo instinto se trueca en el sentimiento deprimente de la cobardía, bajo la impresión de la censura que infligen las costumbres, o en el sentimiento grato de la humildad si una moral como la cristiana lo rehabilita y lo califica de bueno. Así, pues, ese instinto supondrá, según los casos, tranquilidad o intranquilidad de conciencia. En sí, como todo instinto, es independiente de la conciencia, no posee carácter ni determinación moral, ni siquiera va acompañado de una sensación de placer o de disgusto particular. Todo esto lo adquiere como segunda naturaleza cuando entre en relación con otros instintos que han recibido ya el bautismo del bien y del mal, o si se le considera como atributo de un ser que el pueblo ha caracterizado y evaluado ya desde el punto de vista moral.
Los antiguos griegos tenían distinta opinión que nosotros de la envida. Hesíodo la incluye entre los efectos de la benéfica Eris y a nadie escandalizaba la idea de que los dioses tuvieran algo de envidiosos. Se comprende esto en un estado de cosas cuya alma era la lucha, considerada buena y apreciada por tal. Igualmente los griegos se diferenciaban de nosotros en la estimación de la esperanza, mirada por ellos como ciega y pérfida. Hesíodo expresó en una fábula lo más violento que se puede decir contra la esperanza, y lo que dice parece tan extraño que ningún intérprete moderno lo ha comprendido, pues es contrario al nuevo espíritu emanado del cristianismo, para el cual la esperanza es una virtud. En cambio, entre los griegos, la ciencia del porvenir no se consideraba enteramente inaccesible, y la averiguación de lo futuro había llegado a ser, en innumerables casos, un deber religioso. Mientras nosotros nos contentamos con la esperanza, los griegos, merced a las profecías de sus adivinos, la tenía en poco y la rebajaban a la categoría de un mal o de un peligro. Los judíos consideraban la ira de diferente manera que nosotros, y la santificaron; por eso pusieron tan alta la majestad sombría del hombre dominado por la ira, que un europeo no acierta a imaginársela; moderaron la santidad de Jehová irritado sobre la santidad de sus profetas iracundos. Si se miden por semejante medida los caracteres más coléricos de los europeos, resultan en cierto modo criaturas contrahechas, de segunda mano. (Aurora, af. 38)

15. Un desenlace trágico del conocimiento.- Entre todos los medios de exaltación, los que más han elevado y espiritualizado al hombre en todas las épocas han sido los sacrificios humanos. ¿Existiría una idea prodigiosa que todavía hoy podría aniquilar toda otra aspiración, consiguiendo el triunfo sobre las más victoriosas? Me refiero a la idea de una humanidad que se sacrifica. ¿Y a quién podría sacrificarse? Desde luego se puede jurar que si la constelación de esta idea se mostrase alguna vez en el horizonte, el conocimiento de la verdad sería el único fin grandioso con el que guardaría proporción tamaño sacrificio, pues para lograr el conocimiento ningún sacrificio es demasiado grande. Pero este problema no se ha planteado nunca, no se han preguntado jamás los hombres en qué sentido podrían hacerse gestiones para impulsar a la humanidad entera al sacrificio, ni qué instinto de conocimiento conduciría a la humanidad a ofrecerse a sí misma en holocausto, para morir con la luz de un sabiduría anticipada en los ojos. Acaso cuando lleguemos a fraternizar con los habitantes de otros planetas, a fin de llegar a un conocimiento superior, y cuando por espacio de miles de años se haya comunicado el saber de estrella en estrella, quizá en todos la olas de entusiasmo levantado por el conocimiento pueda alcanzar semejante altura. (Aurora, af. 45)

15. Las palabras obstruyen nuestro camino.- Dondequiera que los antiguos, los hombres de las primeras edades, colocaban una palabra creían haber hecho un descubrimiento. ¿Qué equivocados estaban! Habían dado con un problema y creyendo haberlo resuelto habían creado un obstáculo para su solución. Ahora, para alcanzar el conocimiento, hay que ir tropezando con palabras que se han vuelto duras y eternas como piedras y es más fácil romperse una pierna al tropezar con ellas que destruir una de esas palabras. (Aurora, af. 47)

16. Conócete a ti mismo; ahí está toda la ciencia.- Sólo cuando el hombre haya alcanzado el conocimiento de todas las cosas, podrá conocerse a sí mismo, pues las cosas son las fronteras del hombre. (Aurora, af. 48)

17. Del origen de las religiones.- ¿Cómo ha podido llegar a considerar un hombre como una revelación su propia opinión sobre las cosas? Tal es el problema del origen de las religiones. Cada vez que ha ocurrido esto ha habido un hombre en quien era posible tal fenómeno. La primera condición fue que creyese anteriormente en las revelaciones. Un día le viene de repente una nueva idea, su idea, y lo que hay de embriagador en una gran hipótesis personal que abarca la existencia y el mudo entero penetra con tal fuerza en su conciencia que no osa considerarse creador de tal beatitud y atribuye la causa de ella y también el origen de su pensamiento a su Dios, a una revelación de ese Dios. ¿Cómo podría ser un hombre autor de dicha tan grande? –pregunta su duda pesimista-. Y hay además otras palabras que trabajan en secreto; por ejemplo, se fortalece una opinión ante uno mismo considerándola como una revelación; se le quita lo que tiene de hipotético; se la exime de la crítica y de la duda; se la hace sagrada. Verdad es que, al proceder así, se rebaja el hombre al papel de un órgano, pero nuestro pensamiento acaba por quedar victorioso con el nombre de pensamiento divino, y el sentimiento de quedar triunfante con él predomina al cabo sobre el sentimiento de rebajamiento. Cuando el hombre pone el fruto de su inteligencia por encima de sí, haciendo en apariencia abstracción de su propio valer, hay otro sentimiento que se agita en lo hondo, se conserva una especie de alegría, de amor y de orgullo paternal que lo borra todo. (Aurora, af. 62)

18. Brahmanismo y cristianismo.- Hay reglas para llegar al sentimiento de la potencia; unas para aquellos que saben dominarse a sí mismo y a los cuales es ya familiar por este hecho el sentimiento de la dominación; otra para los que no saben dominarse. El brahmanismo atendió a los hombre de la primera especie; el cristianismo a los de la segunda. (Aurora, af. 65)

19. Sutileza en la penuria.- No os burléis de la mitología de los griegos porque se parezca tan poco a vuestra profunda metafísica. Deberíais admirar a un pueblo que, en este caso particular, impuso una parada a su vigorosa inteligencia y que tuvo por mucho tiempo suficiente tacto para huir del peligro de la escolástica y de la superstición sofística. (Aurora, af. 85)

20. Merece meditarse.- Aceptar una creencia sencillamente porque es costumbre aceptarla, ¿no significaría obrar de mala fe, ser cobarde y perezoso? La mala fe, la cobardía y la pereza, ¿serían las condiciones primeras de la moralidad? (Aurora, af. 101)

21. Los juicios morales más antiguos.- ¿Cuál es nuestra actitud frente a los actos de nuestro prójimo? Primeramente consideramos lo que resultará para nosotros de estos actos y los juzgamos desde este punto de vista. Lo que consideramos como intención del acto es ese efecto causado sobre nosotros, y las intenciones atribuidas al prójimo las transformamos en cualidades permanentes, así nos formamos, por ejemplo, la noción de un hombre peligroso. ¡Triple error, triple equivocación, tan vieja como el mundo! Acaso nos viene esta herencia de los animales y de su facultad de juzgar. Habrá que buscar el origen de toda moral en estas horribles y míseras conclusiones: lo que me perjudica es malo (perjudicial por sí mismo); lo que me es útil es bueno (benéfico y provechoso por sí mismo). Lo que me perjudica una o varias veces me es hostil por sí mismo. Lo que me es útil una o varias veces me es favorable por sí mismo. O pudenda origo. ¿No equivale esto a interpretar las relaciones mezquinas, casuales y accidentales que otro hombre pueda tener con nosotros, como si esas relaciones fueran el fondo y la esencia de su ser y pretender que no es capaz, para con todo el mundo y consigo mismo, más que de relaciones semejantes a las que hemos tenido con él una o varias veces? Dentro de esta verdadera locura, ¿no se agita la más inmodesta de todas las pretensiones, creer que nosotros mismos somos el principio del bien, puesto que el bien y el mal se determinan con relación a nosotros? (Aurora, af. 102)

22. Varias tesis.- Al individuo que busca su felicidad no hay que dictarle reglas acerca del camino que conduce a la dicha, pues la felicidad individual surge con arreglo a leyes desconocidas de todo el mundo, y los preceptos exteriores no pueden hacer más que estorbarla y detenerla. Los preceptos que se llaman morales son, a decir verdad, dirigidos contra los individuos, y no tienden en modo alguno a la dicha de éstos. Estos preceptos no representan mucho más tampoco, en relación “a la dicha y al bien de la humanidad”, pues es imposible dar a estas palabras una significación precisa, y más todavía servirse de ellas como de un faro en el obscuro Océano de las aspiraciones morales. Es una preocupación creer que la moralidad es más favorable para el desarrollo de la razón que la inmoralidad. Es un error creer que el fin inconsciente (animal, hombre, humanidad) sea la mayor felicidad de ese ser. Por el contrario, hay en todos los grados de la evolución una felicidad precisa e incomparable a que puede aspirarse, una felicidad que no es más elevada ni más baja, sino precisamente individual. La evolución no quiere la dicha, quiere la evolución y nada más.
Sólo en el caso de que la humanidad tuviera un fin universalmente reconocido, se podrían proponer imperativos en la manera de obrar, pero por ahora no se sabe que ese fin exista. Luego no hay que poner las pretensiones de la moral en relación con la humanidad, pues esto es una sinrazón.
Distinto sería recomendar un fin a la humanidad, pues este fin sería algo que dependiese de nuestro albedrío y admitiendo que conviniera a la humanidad, entonces podría ésta darse una ley moral que le conviniera. Mas hasta ahora estaba colocada la ley por encima de nuestra voluntad; hablando con propiedad, no queríamos darnos esta ley, sino tomar algo de ella, descubrirla, dejarnos mandar por ella en algún sentido. (Aurora, af. 108)

24. Volverse más tierno.- Cuando amamos, respetamos y admiramos a alguien y llegamos a comprender que padece, experimentamos cierto asombro, pues nos parece inadmisible que la dicha que esa persona nos proporciona no emane de la fuente de esa dicha personal. Nuestro sentimiento de amor, de respeto y de admiración se transforma entonces en su esencia, se hace más cariñoso, más tierno, es decir, que el abismo que nos separa de aquella persona parece llenarse como si se efectuara entre ella y nosotros una aproximación de igual a igual. Entonces nos parece posible ya corresponderla, cuando antes nos la figurábamos superior a nuestro agradecimiento. Esta facultad de corresponder, de pagar posbeneficios, nos conmueve y nos causa gran placer. Procuramos adivinar con qué podrá calmarse el dolor de nuestro amigo, y se lo damos; si quiere palabras consoladoras, miradas compasivas, atenciones, servicios, obsequios, se los procuramos; pero ante todo, si quiere vernos doloridos ante el espectáculo de su desgracia, nos tendrá doloridos, pues todo esto nos suministra las delicias del agradecimiento activo, que equivale a la venganza. Si no quiere aceptar, si nada admite de nosotros, nos alejamos tristes y fríos, casi resentidos; es como si se rechazara nuestro agradecimiento, y en este punto de honra, el mejor hombre del mundo es quisquilloso. De todo lo cual se infiere que hasta en el mejor caso hay algo de humillante en el dolor, y en la compasión algo que eleva la superioridad, lo cual separa eternamente ambos sentimientos.

25. ¿No será egoísta?.- Este está vacío, y querría estar lleno; aquel está rebosando, y querría vaciarse: ambos se sienten impulsados a buscar un individuo que les ayude a realizar su fin. Este fenómeno, interpretado en su sentido superior, lleva en ambos casos el mismo nombre: “Amor”. ¿Cómo? ¿Será el amor algo desprovisto de egoísmo?

26. Los climas del adulador.- Ahora no hay que buscar aduladores que doblen el espinazo alrededor de los príncipes. Estos tienen hoy gustos militares, poco gratos al adulador. Donde ahora brota esa flor es en el jardín de los banqueros y de los artistas.

27. Un modelo.- ¿Qué es lo que me gusta en Tucídides y hace que le tenga en mayor estima que a Platón? Todo lo típico en el hombre y en los acontecimientos le inspira un placer grande y desinteresado; en cada tipo encuentra cierta cantidad de sentido común; lo que quiere descubrir es el buen sentido. Tiene más justicia práctica que Platón; no calumnia ni empequeñece a los hombres que no le agradan o que le han hecho daño en la vida. Por el contrario, agrega e introduce algo de grande en todas las cosas y en todas las personas, al no ver en ellas más que todas las personas, al no ver en ellas más que tipos. Lo mismo había de hacer la posteridad, a quien dedica su obra, con lo que no es típico. De este modo, la cultura del conocimiento desinteresado del mundo llega en él, en el pensador-hombre, a una aflorescencia maravillosa. Esa cultura tuvo su poeta en Sófocles, su hombre de Estado en Pericles, su médico en Hipócrates, su sabio naturalista en Demócrito, esa cultura merece ser bautizada con el nombre de sus maestros los sofistas, y desgraciadamente, desde el momento de su bautismo, empieza a volverse de repente pálida e incomprensible para nosotros, pues desde entonces sospechamos que esa cultura, combatida por Platón y por todas las escuelas socráticas, debía ser muy inmoral. La verdad es, en este caso, tan complicada y tan intrincada, que se nos resiste el desenredarla. Que el antiguo error (error veritate simplicior) siga su antiguo camino.

28. El genio griego es extraño para nosotros.- Oriental o moderna, asiática o europea, cualquier cosa, comparada con lo griego, posee como cualidad propia la enormidad y el goce de las grandes masas como sentimiento de lo sublime, mientras que en Poestum, en Pompeya y en Atenas nos asombramos frente a la construcción de la arquitectura griega, viendo con qué pequeñas masas sabían expresar los griegos lo sublime y cómo gustaban de expresarlo así. ¡Cuán sencillos eran también los griegos del mismo modo en la idea que tenían de sí mismos! ¿Qué atrás los dejamos en el conocimiento de los hombres! ¿Qué llenas de laberintos aparecen nuestras almas y nuestras representaciones del alma en comparación de las suyas! Si quisiéramos ensayar una arquitectura modelada sobre el patrón de nuestra alma (somos demasiado cobardes para ello), el laberinto sería nuestro arquetipo. La música que nos pertenece y nos expresa verdaderamente deja adivinar ya el laberinto (pues en la música los hombres se espontanean, y se figuran que nadie es capaz de verlos ni aun detrás de su propia música).

29. Viejos y jóvenes.- “La existencia de los parlamentos tiene algo de inmoral –pensarán algunos-, pues en ellos hay derecho a exponer opiniones en contra del gobierno. Debemos profesar acerca de las cosas la opinión que mande nuestro amo y señor”. Este es el undécimo mandamiento de algunos cerebros anticuados, que se encuentran principalmente en la Alemania del Norte. Nos reímos de ello como de una moda caída en desuso, mas en otro tiempo esa era la moral. Acaso llegará día en que se rían las gentes a su vez de la moda que profesa la generación joven, cuya educación es parlamentaria, es decir, de esa moral que consiste en sobreponer la política de los partidos al criterio personal, y juzgar de cada cuestión que afecte al bien público según el viento que hincha las velas del partido. “Hay que tener acerca de esto la opinión que exige la situación del partido”. Esta es la fórmula de ese parecer. Y en obsequio a semejante moral se hacen, sin embargo, toda clase de sacrificios, incluso la victoria sobre sí mismo y el martirio.

30. Soportar la pobreza.- La gran superioridad del origen patricio es que permite soportar mejor la pobreza.

31. Porvenir de la nobleza.- La actitud del mundo aristocrático declara que en todos sus miembros el instinto del poder representa sin cesar un papel seductor. La persona de costumbres patricias, hombre o mujer, no se permite ademanes de abandono, por ejemplo, viajando en ferrocarril no se reclina en los almohadones del vagón, no da muestras de cansancio al permanecer horas enteras de pie en la corte, decora y arregla su casa, no guiándose por la comodidad, sino de manera que produzca la impresión de algo muy amplio e imponente, cual si su casa hubiera de servir de morada a seres más grandes y que viviesen más tiempo que la generalidad de los mortales. A un discurso provocativo contesta con moderación, con espíritu sereno, sin mostrarse escandalizado, fuera de sus casillas, al modo de los plebeyos. Así como sabe conservar la apariencia de una fuerza física superior prevenida siempre, procura también mantener hasta en las situaciones más difíciles, por medio de una seguridad continua y de mucha amenidad, la impresión de que su alma y su inteligencia están a la altura de los peligros y a cubierto de las sorpresas. En lo relativo a la pasión, la cultura noble se asemeja a un jinete que tiene gusto en hacer caminar al paso a un caballo fogoso y vivo –recordemos la época de Luís XIV- o bien a un jinete que advierte que su caballo se lanza disparado como una fuerza de la Naturaleza y que ambos están a punto de perder la cabeza, pero que gozan en la carrera irguiéndose con orgullo; en ambos casos, la cultura noble respira potencia y el sentimiento de la superioridad crece por la impresión que causa ese juego en los que no son nobles y por el espectáculo de esa impresión.
Este innegable privilegio de la cultura noble edificada sobre el sentimiento de la superioridad comienza ahora a elevarse a un grado superior todavía, pues gracias a todos los espíritus libres no es ya deshonroso, sino lícito, penetrar en el orden del conocimiento para buscar consagraciones más intelectuales y adquirir una cortesía superior, mirando hacia ese ideal de una sabiduría victoriosa que ninguna época pudo elevar delante de sí con tanta razón como la época que va a abrirse. ¿Y en qué se ocuparía si no la nobleza, cuando cada día va siendo más indecoroso ocuparse en la política?

32. Caso de consciencia.- En resumen, ¿qué queréis de nuevo? No queremos que las causas sean pecados y los efectos verdugos.

33. En qué nos conocemos.- En cuanto un animal ve otro, se mide con él en su interior, y lo mismo hacían los hombres en las épocas salvajes. De ahí se infiere que cada hombre, casi sin excepción, no aprende a conocerse más que con relación a su fuerza ofensiva y defensiva.

34. El artista.- Los alemanes quieren ser transportados por el artista a una especie de pasión soñada; los italianos quieren que les proporcione un descanso para sus pasiones verdaderas; los franceses una ocasión de demostrar su buen juicio y un pretexto para discursos. ¡Seamos equitativos!

35. Conducirse como un artista con sus debilidades.- Si es forzoso que tengamos debilidades y que las reconozcamos como leves superiores a nosotros, deseo a cada cual suficientes aptitudes artísticas para saber dar relieve a sus virtudes por medio de sus debilidades, de suerte que con sus debilidades nos haga amables sus virtudes. ¡Esto es lo que los grandes músicos han sabido hacer en grado excepcional! En la música de Beethoven hay muchas veces un tono grosero, ergotista, impaciente; en Mozart, un alegría de hombre honrado, que satisface al corazón y al espíritu; en Richard Wagner, una inquietud fugitiva e insinuante, que al más pacienzudo le pone a punto de perder el buen humor en el momento en que el compositor recobra su fuerza, como sucede con los demás. Todos ellos han creado en nosotros, con sus debilidades, un hambre devoradora de sus virtudes y una lengua diez veces más sensible a cada gota de ingenio sonoro, de belleza sonora, de bondad sonora.

36. Orgullo.- ¡Ay! Ninguno de vosotros conoce el sentimiento que experimenta el atormentado después del tormento, cuando le vuelven al calabozo con su secreto dentro, con su secreto que conserva todavía entre los dientes. ¿Cómo queréis conocer el júbilo del orgullo humano?

37. El miedo a la gloria.- -A. Se da el caso de que alguno evite su propia gloria, de que alguien se sienta molestado con los que le ensalzan, de que alguien tema oír los juicios que de él se forman por miedo al egoísmo, se dan caso de estos, ¡creedlo o no lo creáis! -B. ¡Se dan casos, joven arrogante!

38. Castigo.- ¡Qué extraña es nuestra manera de castigar! No purifica al criminal, no es una expiación; por el contrario, degrada más que el mismo crimen.

39. Querer engañarse.- Los hombres envidiosos que tienen muy fino el olfato, no quieren conocer de cerca de sus rivales para poder creerse superiores a ellos.

40. Nefasto.- Con seguridad se echa a perder a un joven enseñándole a apreciar más al que piensa como él que al que piensa lo contrario.

41. Desasirse.- Abandonar algo que es de nuestra propiedad, renunciar a un derecho, place cuando es señal de grandes riquezas. En este terreno hay que colocar la generosidad.

42. Reunión de pensadores.- En medio del devenir nos despertamos en un islote no mayor que una barquichuela, nosotros los aventureros, los pájaros viajeros, y miramos por un momento a nuestro alrededor con toda la precipitación y la curiosidad posibles, pues un golpe del viento puede arrastrarnos a cada instante o una ola barrernos del islote. Y en ese reducido espacio encontramos nuevos pájaros viajeros y oímos hablar de otros más antiguos todavía, y así gozamos de un delicioso minuto de conocimiento y de adivinación gorjeando juntos y agitando alegremente las alas mientras nuestro espíritu peregrina sobre el océano tan orgulloso como el océano mismo.

43. Los calumniadores de la serenidad.- Los hombres a quienes la vida ha inferido alguna herida profunda desconfían de la serenidad, como si fuera siempre pueril y revelarse una sinrazón ante la cual no puede experimentarse más que compasión y lástima. Estos hombres ven debajo de las rosas sepulcros ocultos y disimulados, los placeres, el ruido, la música les parecen las ilusiones voluntarias de un hombre peligrosamente enfermo que quiere aturdirse todavía por un minuto con la embriaguez de la vida. Pero este juicio sobre la serenidad no es más que el reflejo de ésta sobre el fondo obscuro de la fatiga y de la enfermedad; es algo conmovedor, insensato, que excita la compasión; algo pueril, que procede de esa segunda confianza que sigue a la vejez y precede a la muerte.

44. No confundir.- ¡Sí! Examina una cosa por todos lados, y por eso creéis que es un verdadero investigador del conocimiento. Pero lo que quiere es rebajar el precio: ¡quiere comprarla!

45. Nuestra dicha no es un argumento ni en pro ni en contra.- Muchos hombres no son capaces más que de una felicidad mínima, lo cual no es un argumento contra su sabiduría si ésta no puede proporcionarles más dicha, como tampoco es un argumento contra la medicina el que haya enfermos incurables. Lo que se puede desear a cada uno es que tenga la suerte de dar con la concepción de la existencia que pueda hacerle alcanzar su más alta medida de dicha.

46. La escuela del orador.- Cuando se calla durante un año se olvida la charla y se aprende a usar de la palabra. Los pitagóricos eran los mejores hombres de Estado de su tiempo.

47. Aprobar una cosa.- Se aprueba el matrimonio: primero, porque no se le conoce todavía; en segundo lugar, porque estamos acostumbrados a él; y en tercer lugar, porque le hemos contraído. Esto es lo que ocurre en casi todos los casos. Y, sin embargo, nada de esto demuestra la utilidad del matrimonio.

48. Los hombres del azar.- En toda invención corresponde al azar la parte principal, pero la mayoría de los hombres no dan con este azar.

49. Parecer siempre feliz.- Cuando la filosofía era materia de emulación pública en la Grecia del siglo III, había algunos filósofos a quienes hacía felices el pensar en la envida que debía despertar su dicha en los que vivían con arreglo a otros principios y desconfiaban de haber acertado; creían refutar a estos con su felicidad mejor que con ningún argumento, y se figuraban que para lograr este fin les bastaría parecer siempre felices, pero de este modo llegaban necesariamente a la larga a ser felices de veras. Este es el caso de los cínicos, por ejemplo.

50. Lo que nos hace engañarnos frecuentemente.- La moral de la fuerza nerviosa que va en aumento es alegre y agitada; la moral de la fuerza nerviosa que decae (por la noche, después de las fatigas del día, o en los ancianos y los enfermos) impulsa a la pasividad, a la calma, a la espera y a la melancolía, y a veces a las ideas negras. Según poseamos una u otra de estas morales, dejaremos de comprender la que nos falta; y la interpretaremos en los demás como inmoralidad o debilidad.

51. Para elevarse por encima de su bajeza.- Hay individuos orgullosos que para cultivar el sentimiento de su dignidad y de su importancia necesitan valerse de otros hombres a quienes puedan tratar con dureza y zarandear; de hombres cuya impotencia y cobardía permiten que cualquiera se dé tono delante de ellos, con ademanes sublimes y furiosos. Precisa que los que les rodean sean bien poca cosa para que puedan ellos levantarse un momento por encima de su bajeza. Hay quien ha menester para eso de un perro, otros de un amigo, otros de una mujer o un partido, y por último, en casos muy raros, hay quien necesita de toda una época.

52. En qué medida ama el pensador a su enemigo.- No te ocultes ni calles a ti mismo nada de lo que podría oponerse a tus pensamientos. Haz este voto que forma parte de la probidad exigible, en primer término, al pensador. Es menester que cada día hagas también tu campaña contra ti mismo. Una victoria, la toma de una trinchera no te pertenecerá a ti sino a la verdad, y tu derrota tampoco es cosa tuya.

53. En honor de los inteligentes.- En cuanto alguno, sin ser inteligente en una materia, trata de erigirse en juez de ella, hay que protestar inmediatamente, sea hombre o mujer el que lo intente. El entusiasmo o el encanto que podamos sentir delante de una cosa o de un hombre no son un argumento; la repugnancia y el odio no lo son tampoco.

54. Censura significativa.- La frase “no conoce a los hombres” quiere decir en boca de algunos: “no conoce la bajeza”, y en boca de otros: “no conoce lo excepcional y conoce demasiado bien la bajeza”.

55. Dormir mucho. ¿Qué debemos hacer para reanimarnos cuando estamos fatigados y hartos de nosotros mismos? Uno aconseja el juego, otro el cristianismo, otro la electricidad. Pero lo mejor, queridos melancólicos, es dormir mucho, en el sentido propio y en el figurado. Así es como podremos tener de nuevo nuestra mañana. En la sabiduría de la vida es de gran resultado saber intercalar a tiempo ensueño en todas sus formas.

56. Verosímil e inverosímil.- Una mujer amaba en secreto a un hombre, le consideraba muy superior a ella y se decía cien veces en su fuero interno: “Si ese hombre me amase sería una gracia del cielo, ante la cual debería besar el polvo”. Y al hombre en cuestión le pasaba lo mismo con aquella mujer, y en lo íntimo de su alma se repetía palabras semejantes. Cuando al fin sucedió que uno y otro se hablaron y pudieron decirse lo que tan secretamente guardaban en el corazón, hubo entre ellos un silencio, cierta vacilación. Luego, la mujer dijo con voz fría: “Es evidente que no somos uno ni otro lo que habíamos amado. Si tú eres lo que dices y nada más, me he rebajado en vano al amarte; el demonio me ha engañado como a ti”. Esta historia tan verosímil no se realiza jamás: ¿por qué?

57. Consejo práctico.- De todos los medios de consuelo no hay uno tan eficaz para el que lo ha menester como la afirmación de que para su desgracia no hay consuelo. Esto le reviste de tal distinción, que en seguida yergue la cabeza.

58. Jardinero y jardín.- Los días húmedos y sombríos, la soledad, las palabras sin amor engendran deducciones tristes; las vemos aparecer delante de nosotros una mañana, sin que sepamos de dónde vienen. ¡Desgraciado el pensador que no es el jardinero, sino el jardín de sus plantas!

59. Los vanidosos.- Somos como escaparates de tiendas y pasamos el tiempo en colocar, ocultar y poner de manifiesto las supuestas cualidades que los demás nos atribuyen… para engañarnos a nosotros mismos.

60. Bellaquería a conciencia.- Es muy desagradable ser explotado en las pequeñas compras que hacemos en algunos países, por ejemplo en el Tirol; y lo es porque además de haber hecho una mala compra, todavía hay que aguantar la mala cara y la brutal avaricia del comerciante bellaco, así como la mala intención y la grosera hostilidad con que nos trata. En cambio, en Venecia, el que nos ha engañado se regocija de todo corazón de la bellaquería que le ha salido bien, y no tiene mala voluntad al engañado, sino que está dispuesto a hacerle todo género de cortesías y a bromear con él si a ello se prestase. En una palabra, hay que saber ser pillo a conciencia y con ingenio. Esto reconcilia casi al engañado con el engaño.

61. Virtudes peligrosas.- “No olvida nada pero lo perdona todo”. Entonces será doblemente odiado, pues avergonzará doblemente a los demás con su memoria y con su generosidad.

62. Sin vanidad.- Los hombres apasionados piensan poco en lo que piensan los demás; su condición les pone por encima de la vanidad.

63. De caza.- Uno va a caza de verdades agradables, otro de verdades desagradables. El primero se deleitará más con la caza que el segundo.

64. Educación.- La educación es una continuación de la procreación y muchas veces una especie de paliativo ulterior de esta.

65.Olvido peligroso.- Se comienza por perder la costumbre de amar a los demás y se acaba por no hallar en sí mismo nada que sea amable.

66. Orgullosos diferentes.- Hay mujeres que pierden el color al pensar que su amante podría no ser digno de ellas; hay hombres que palidecen al pensar que podrían no ser dignos de su amada. Son mujeres completas y hombres cabales. Esos hombres, que t tienen en circunstancias normales confianza en sí mismos y el sentimiento de la potencia, experimentan, estando enamorados, cierta timidez y una especie de duda de sí mismos. Esas mujeres se consideran siempre como seres débiles, dispuestos al abandono, pero en la excepción sublime del amor tienen su orgullo y su sentimiento del poder que pregunta: ¿quién es digno de mí?

67. Remedium amoris.- En la mayoría de los casos no hay nada más eficaz contra el amor que el antiguo y radical remedio de la correspondencia a ese amor.

68. Dónde está el peor enemigo.- El que sabe dirigir bien un negocio y tiene conciencia, experimenta, por lo común, sentimientos conciliadores. Mas el que cree que lucha por una buena causa y comprende que no es hábil para defenderla, persigue a sus adversarios con odio secreto e implacable.

69. El valor dentro de un partido.- Las pobres ovejas dicen al pastor: “Ve delante, que no nos faltará valor para seguirte”. Y el pobre pastor dice para sí: “Seguidme y no me faltará valor para guiaros”.

70. Agradar a los demás.- ¿Por qué el hecho de causar placer es superior a todos los demás placeres? Porque de esta manera deleitamos a la vez a cincuenta instintos que nos pertenecen. Serán acaso satisfacciones pequeñas, pero se juntan todas en una misma mano y llenan más que nada esa mano y el corazón también.

71. Libertad oratoria.- “Es menester que la verdad se diga aunque el mundo hubiera de romperse en mil pedazos”. Así dijo con su gran boca el gran Fitche. Muy bien; pero lo primero sería poseer esa verdad. Y lo que él pretende es que cada uno diga su opinión aunque se trastorne todo. Eso parece discutible por lo menos.

72. En el gran silencio.- Junto al mar olvidamos la ciudad. Las campanas tocan avemaría fúnebre, pero dulces en la hora vesperal. ¡Esperad un momento! Ya todo calla. El mar se extiende pálido y brillante. No puede hablar. El cielo en esta hora de la tarde juega con colores rojos, amarillentos y verdosos. Hay una profunda quietud. ¡Qué hermosos y qué cruel es ese gran silencio que de repente nos sorprende! Te compadezco, Naturaleza, porque tienes que callarte; aunque sea tu malicia lo que te haga enmudecer, me da lástima tu malicia.
El silencio se hace cada vez mayor y mi corazón se oprime y se espanta de una nueva verdad; tampoco él puede hablar; se ha puesto de acuerdo con la Naturaleza. En medio de este silencio es necia la palabra y el pensamiento mismo; oigo reír detrás de cada frase al error y a la ilusión. ¿Habré de burlarme de mi propia burla? ¡Oh mar! ¡oh tarde! ¡Enseñáis al hombre a dejar de ser hombre! ¡Debe abandonarse el hombre a vosotros y ser como vosotros sois ahora, pálido, brillante, mudo, inmenso, descansado en sí mismo, por encima de sí mismo!

73. ¿A qué la verdad?.- Hasta ahora han sido los errores las potencias más fecundas en consuelos; al presente esperamos los mismos servicios de las verdades reconocidas, mas la espera va haciéndose un poco pesada. ¿Es que las verdades no servirán siquiera para consolar? ¿Saldrá de ahí un argumento contra las verdades? ¿Qué tienen de común con el estado enfermizo de ciertos hombres, para que se les exija ser útiles? Nada se prueba contra la verdad de una planta demostrando que no puede servir para la curación de los enfermos. Mas antaño se creía que el hombre era el fin de la Naturaleza, hasta el punto de admitir sin más averiguación que el conocimiento nada podía revelar que no fuera útil y saludable para el hombre y que nada existía ene. Mundo que no concurriese a este fin.
Acaso se deducirá de esto que la verdad como entidad total no existe más que para las almas fuertes y desinteresadas, alegres y tranquilas (la de Aristóteles).
Por eso la ciencia deleita tan poco a esos otros hombres que le echan en cara su frialdad, su sequedad y su inhumanidad; es el mismo juicio de los enfermos sobre los ejercicios de los que gozan buena salud. Tampoco los dioses de Grecia sabían consolar, y cuando la humanidad griega cayó por fin enferma, perecieron aquellos dioses.

74. El daltonismo de los pensadores.- Los griegos veían la Naturaleza de diferente manera que nosotros, pues es forzoso admitir que en lugar de azul veían un pardo obscuro, y en lugar de verde un amarillo, puesto que expresan con la misma palabra el color de una melena obscura, el de los ancianos y el de los mares meridionales, y con otra palabra el color de las plantas verdes, el de la piel humana, el de la miel y el de las resinas amarillas, de modo que sus pintores, como alguien ha demostrado, no supieron reproducir el mundo que les rodeaba más que con los colores negro, blanco, rojo y amarillo. ¡Cuán diferente debía de parecerles la Naturaleza, y cuánto más cercana al hombre, puesto que para sus ojos los colores del hombre predominaban en la Naturaleza, y éste nadaba en cierto modo en el éter colorado de la humanidad. (El azul y el verde son los colores que más despojan a la Naturaleza de su humanidad.)
Sirva esto de símbolo para otra suposición. Todo pensador pinta su mundo y las cosas que le rodean con menos colores de los que existen y para otros es ciego. Esto no es exclusivamente un defecto. Por virtud de esa simplificación y de esta combinación pone en las cosas armonía de colores que tienen gran encanto y que pueden representar un enriquecimiento de la Naturaleza. Quizá por este camino ha aprendido la humanidad a gozar mirando la vida, por el hecho de que la existencia le fue presentada primeramente con uno o dos tonos, y por consiguiente, de una manera más armoniosa; así se acostumbró, en cierto sentido, a esos tonos simples, antes de pasar a matices más varios. Y todavía hoy se esfuerzan algunos individuos en salir de un daltonismo parcial y llegar a una visión más espléndida y a una diferenciación mayor, con lo cual no sólo encuentran nuevos goces, sino que se ven obligados a abandonar y a perder algunos de los antiguos.

75. El embellecimiento de la ciencia.- Así como se formó el gusto rococó en la horticultura, nacido de este sentimiento: “¡la Naturaleza es fea, salvaje, aburrida; embellezcámosla!” (¡embellecer la Naturaleza!), de igual manera la creencia de que la ciencia es fea, seca, desesperante, difícil, aburrida, y la conclusión de que debemos embellecerla determina siempre la aparición de cierta cosa que se denomina filosofía. Quiere esta lo que quieren todas las artes y todos los poemas: divertir antes que nada. Pero lo quiere hacer de una manera superior, sublime, ante un público de espíritu selecto. Inventar para ella una especie de horticultura cuyo encanto consistiera, como consiste el de la horticultura común, en crear una ilusión óptica (por medio de templetes, “puntos de vista”, laberintos y cascadas, hablando el lenguaje figurado), presentar la ciencia en extracto con toda clase de iluminaciones maravillosas y repentinas, mezclando con ella cierta vaguedad, algo de sinrazón y de ensueño, par poder pasearse a través de ella “como en la naturaleza silvestre”, pero sin trabajo ni aburrimiento, no es corta pretensión. El que está poseído de ella, sueña hasta con hacer superflua la religión que para los hombres del pasado era la más elevada forma del arte de entretener a los mortales.
Esta tendencia va avanzando en su camino para llegar un día al punto culminante, pero ya se dejan oír voces de oposición a la filosofía, voces que gritan: “¡Volvamos a paciencia, a la Naturaleza, a lo natural en la ciencia!”. Comienza acaso una época que descubre la belleza más poderosa precisamente en las partes “salvajes y horribles” de la ciencia, como después de Rousseau se ha descubierto el sentido de la belleza de los lugares alpinos y de los desiertos.

76. También eso es heroico.- Hacer las cosas peor olientes de que apenas nos atrevemos a hablar, pero que son útiles y necesarias, también es heroico. Los griegos no se avergonzaron de contar, entre los trabajos de Hércules, la limpieza de un establo.

77. Las opiniones de los adversarios.- Para medir el grado natural de penetración o debilidad de los cerebros, hasta de los más inteligentes, no hay como fijarse en la manera que tienen de concebir y de expresar las opiniones de sus adversarios: en esto se revela la medida natural de la inteligencia. El sabio perfecto eleva sin querer a su adversario en el ideal que de él se forma, y expurga la contradicción de este de toda mancha y de todo accidente; sólo cuando su adversario se ha convertido en un dios de relucientes armas es cuando lucha contra él.

78. Ver con ojos nuevos.- Suponiendo que la belleza artística siga consistiendo en la representación del hombre dichoso –como lo tengo por cierto- según le concibe una época, un pueblo o un gran hombre que puede imponer las leyes de su gusto, ¿qué revelaciones ofrecerá sobre la dicha contemporánea el arte de los actuales artistas denominado realismo? Es indudable que esta es la forma de belleza que comprendemos ahora más fácilmente y que sabemos gozar mejor. Por consiguiente, hay que inferir que la felicidad actual, nuestra felicidad, se complace en el realismo con sentidos todo lo agudo que cabe y un concepto todo lo fiel posible de la realidad; pero lo que le deleita no es la realidad misma, sino el saber acerca de la realidad. Las conclusiones de la ciencia han progresado tanto en profundidad y en amplitud que los artistas del siglo se han tornado sin querer en los glorificadores de la “suprema dicha” científica.

79. No perecer imperceptiblemente.- No de una vez, sino continuamente, se esterilizan nuestra capacidad y nuestra grandeza; la vegetación parasitaria que brota por todas partes destruye lo que hay de grande en nosotros: la pequeñez de lo que nos rodea, de lo que tenemos delante de los ojos todos los días y a todas las horas, las mil raicillas de tal o cual sentimiento mezquino que brota alrededor de nosotros, todo contribuye. Si dejamos crecer esa mala hierbecilla, sin que lo advirtamos, nos hará perecer imperceptiblemente. ¡Si queréis perderos, vale más que sea de un golpe y de repente; al menos quedarán de vosotros ruinas altivas y no topineras, como es de temer ahora! El musgo y la mala hierba tapan esas toperas, indicios de pequeñas victorias, humildes como las de ayer y demasiado mezquinas para triunfar definitivamente.

80. Privilegios.- Aquel que es verdaderamente dueño de sí mismo, es decir, que se ha conquistado definitivamente, considera de allí en adelante como un privilegio suyo el castigarse, el indultarse, el compadecerse a sí mismo. No necesita conceder estas facultades a nadie, pero puede fiarlas libremente a otro, por ejemplo a un amigo, pues sabe que al hacerlo le confiere un derecho y que para otorgar derechos hay que fundarse en la posesión del poder.

81. Señales características de la felicidad.- Todas las sensaciones de felicidad tiene de común dos cosas: la plenitud del sentimiento y la petulancia que se deriva de él; de suerte que el hombre dichoso está en su elemento como el pez en el agua.

82. El hombre y las cosas.- ¿Por qué no ve el hombre las cosas? Tropieza consigo mismo en el camino y se tapa las cosas.

83. Sobre la educación.- Poco a poco he visto claro cuál es el defecto más general de nuestra manera de enseñar y de educar. Nadie aprende, nadie aspira, nadie enseña a soportar la soledad.

84. Cómo se engañan los más nobles.- Acabamos por dar a alguno lo mejor que tenemos, nuestro tesoro. Al amor no le queda ya nada que dar; pero el que lo acepta no encuentra allí lo que él tiene de mejor, y por consiguiente le falta aquella plena y última gratitud con que contaba el que hizo el don.

85. Maestro y discípulo.- Es menester que el maestro ponga en guardia contra sí mismo al discípulo. Esto forma parte de su humanidad.

86. Lo que sería una vida.- ¡Ay! ¡Cómo me repugna imponer a otro mi propio pensamiento! Quiero regocijarme por cada pensamiento que me viene, por cada cambio secreto que se opera en mí y en el cual las ideas de otro se sobreponen a las mías propias. Pero de vez en cuando llega una fiesta mayor todavía, cuando nos es dable difundir nuestros bienes espirituales, como el confesor que, sentado en el confesionario, espera que venga alguien necesitado de consuelo que le hable de la miseria de sus pensamientos a fin de llenarle de nuevo el corazón y la mano y de aliviar su alma inquieta. El confesor rehúye la gloria de este bien que hace; querría hasta liberarse de la gratitud, que parece indiscreta y sin pudor ante la soledad y el silencio. Vivir sin fama, o siendo objeto de amistosas burlas, demasiado obscuramente para despertar la envida y la enemistad, armado de un cerebro sin fiebre, de un puñado de conocimientos y de un bolsillo lleno de experiencia; ser en cierto modo el médico de los pobres de espíritu; ayudar a este otro, cuando su cabeza está perturbada por opiniones, sin que el favorecido advierta que se le ayuda. Ser como una posada modesta, abierta a todos, pero que se olvida en seguida o inspira burlas. No aventajar en nada, ni en alimentación mejor, ni en aire más puro, ni en espíritu más alegre, pero dar siempre, devolver, comunicar, empobrecerse. Saber hacerse pequeño para volverse accesible a muchos, sin humillar a nadie. Tomar sobre sí muchas injusticias y arrastrarse como gusanos entre toda clase de errores, para poder llegar, por sendas secretas, a lo íntimo de muchas almas cerradas. Obrar siempre con el mismo género de amor y con el mismo egoísmo y el propio goce de sí mismo. Hallarse en posesión de un poder, y sin embargo permanecer oculto, renunciando a él. Estar echado continuamente al sol de la dulzura y de la gracia, cuando el acceso a lo sublime está al alcance de nuestra mano. Eso sería una vida, eso sería una razón para vivir mucho tiempo.

87. Hic Rhodus hic calta.- Nuestra música, que puede revestir todas las formas y que puede y debe transformarse porque, a semejanza del demonio del mar, en sí no tiene carácter propio, esta música tentó antaño el espíritu del sabio cristiano, traduciendo en armonías su idea: ¿por qué no ha de dar al cabo con las armonías más claras, más alegres, más universales, correspondientes al pensador ideal? ¿por qué no ha de haber una música que sepa mecerse familiarmente bajo las vastas bóvedas flotantes de su alma? Nuestra música ha sido hasta ahora tan grande y tan buena que para ella no hay imposibles. Que nos muestre, pues, cómo es capaz de sentir a la vez estas tres cosas: la grandeza, la luz interna y cálida y el goce de la más elevada lógica.

88. Curaciones lentas.- Las enfermedades del cuerpo, como las del alma, rara vez provienen de un solo y grave exceso, sino por lo general tienen su origen en innumerables negligencias menudas; casi imperceptibles. Por ejemplo, el que día por día, en grado insignificante, respira demasiado débilmente y aspira una cantidad de aire demasiado escasa en los pulmones, acaba por adquirir una neumonía crónica. En estos casos la curación no puede conseguirse más que corrigiendo insensiblemente los hábitos nocivos por medio de costumbres contrarias.
Todas estas curaciones son lentas y minuciosas, y el que quiere curar su alma debe cambiar también hasta sus más pequeños hábitos. Uno dirige diez veces al día una palabra glacial y maligna a los que le rodean y no le da importancia alguna, sin pensar en que al cabo de algunos años se ha creado un hábito que en lo sucesivo le obliga a indisponerse diez veces al día con los que le rodean. Pero también puede acostumbrarse a hacerles diez beneficios.

89. El séptimo día.- ¿Alabáis esto como obra mía? No he hecho más que arrancar de mí lo que me importunaba. Mi alma se ha elevado por encima de la vanidad de los creadores. ¿Alabáis en esto mi resignación? No hice más que arrancar de mí lo que importunaba. Mi alma se ha levantado por encima de la vanidad de los resignados.

90. Inconveniente de la gloria.- ¡Qué ventaja la de poder hablar a los hombres como un desconocido! Los dioses nos arrebatan la mitad de nuestras virtudes al arrebatarnos el incógnito haciéndonos célebres.

91. Los únicos caminos.- “La dialéctica es el único camino para llegar al ser divino, para penetrar detrás del velo de la experiencia”; esto es lo que sostenía Platón con tanta pasión y tanta solemnidad como sostenía Schopenhauer lo contrario, y ambos se engañaron. Todas las grandes pasiones de la humanidad, ¿no fueron hasta ahora pasiones por la nada? Y todas las solemnidades de la humanidad, ¿no fueron solemnidades por una nada?

92. Dos alemanes.- Si comparamos a Kant y Schopenhauer con Platón, Spinoza, Pascal, Rousseau, Göethe, no en el talento sino en el alma, se advertirá que los dos primeros pensadores quedan en posición desfavorable: sus ideas no representan la historia de un alma apasionada, no hay en ellas una novela que adivinar, nada de crisis, de catástrofes, de horas de angustia; su pensamiento no es al mismo tiempo la biografía involuntaria de un alma; en el caso de Schopenhauer la descripción y el reflejo de un carácter (de un carácter inmutable), y en ambos el placer que produce por sí mismo el espejo, es decir, la alegría de hallar una inteligencia de primer orden. Kant se nos presenta, al transparentarse detrás de sus ideas, honrado en toda la extensión de la palabra, pero insignificante; carece de amplitud y de potencia; ha vivido pocas cosas, y su manera de trabajar le roba el tiempo que necesitaría par vivir: no hablo, entiéndase bien, de groseros acontecimientos exteriores, sino de las oscilaciones y los destinos a que está sujeta el alma más solitaria y silenciosa, cuando tiene sus ocios y se consume en la pasión y en la meditación. Schopenhauer tiene cierta ventaja sobre aquél. Posee al menos cierta fealdad violenta de carácter, en el odio, en los deseos, en la vanidad, en la desconfianza; tiene tiempo y ocios para permitirse esa ferocidad. Pero le faltaba la evolución, lo mismo que faltaba a su círculo de ideas; no tenía historia.

93. Elegir las compañías.- ¿Es pedir demasiado buscar la compañía de hombres que se han vuelto dulces, de gusto agradable y nutritivo como las castañas puestas a asar en sazón y retiradas a tiempo del horno; de hombres que esperan poco de la vida y prefieren aceptarla como un regalo a merecerla, como si los pájaros y las abejas se la trajeran, de hombre que son demasiado orgullosos para sentirse jamás recompensados y demasiado serios en su pasión por el conocimiento y la rectitud para tener tiempo y gusto que consagrar a la gloria? A estos hombres llamamos filósofos, pero ellos siempre encuentran para sí un nombre más modesto.

94. Perspectivas lejanas.- – A. Pero ¿a qué esta soledad? – B. No estoy incomodado con nadie, mas cuando estoy solo me parece que veo mejor a mis amigos, que les veo a una luz más favorable que cuando estoy a su lado. Cuando gustaba más de la música y cuando la sentía con mayor exactitud era cuando vivía lejos de ella. Parece que me son necesarias las perspectivas lejanas, para pensar bien de las cosas.

95. Vergüenza.- El hermoso corcel piafa y relincha deseoso de emprender la carrera, esperando impaciente al que le monta de ordinario; pero ¡oh vergüenza! El jinete no puede colocarse en la silla; está cansado. Esta es la vergüenza que el pensador fatigado siente delante de su propia filosofía.

96. De su propio árbol.- -A. No me agradan las ideas de ningún pensador tanto como las mías; verdad es que esto no prueba nada a favor de mis ideas, pero sería una locura por mi parte prescindir de frutos sabrosos para mí, sólo porque esos frutos han nacido por casualidad en mi árbol. En otro tiempo hice esa locura. –B. A otros les sucede lo contrario, y esto no quiere decir nada tampoco respecto del valor de sus ideas ni mucho menos en contra de ese valor.

97. Nuestros maestros.- Durante la juventud tomamos maestros y conductores en el presente y en la esfera en que el azar nos coloca. Tenemos la convicción infundada de que en el momento presente debe de haber maestros que puedan servirnos mejor que a cualquier otro y que hemos de hallarlos sin buscarlos. Esta niñería nos hace padecer mucho cuando pasa el tiempo: hay que expiar sus maestros en uno mismo. Entonces se recorrerá acaso el mundo entero, presente y pasado para buscar los verdaderos guías, pero será demasiado tarde quizás. Y en el mejor caso descubriremos que vivía cuando éramos jóvenes y que nos equivocamos en la elección de maestros.

98. El principio malo.- Platón demostró maravillosamente que en toda sociedad constituida el pensador filosófico tiene que ser considerado fatalmente como el tipo de toda maldad, pues en cuanto crítico de las costumbres morales es el contrario de todo hombre moral, y si no consigue llegar a ser el legislador de nuevas costumbres morales su recuerdo quedará en la memoria de los hombres bajo el nombre de “principio malo”. Podemos adivinar por esto lo que dio la ciudad de Atenas, muy liberal e innovadora, a la reputación de Platón en vida de éste; y ¿qué de extraño tiene que así fuera si el filósofo que, como decía él mismo, tenía el instinto político en la masa de la sangre, hizo tres veces una tentativa de reforma en Sicilia, donde se estaba organizando entonces un Estado griego mediterráneo? En ese Estado pensaba hacer Platón con los griegos lo que luego hizo Mahoma con los árabes: reglamentar los usos y costumbres grandes y pequeños en la vida cotidiana de cada hombre. La realización de sus ideas era posible como lo fue la de las de Mahoma: ¿no se ha demostrado que ideas mucho más increíbles todavía, como las del cristianismo, eran realizables? Algún azar de menos o de más, y el mundo hubiese presentado la platonización del Mediodía europeo, y suponiendo que durase todavía ese estado de cosas, sería probable que adorásemos ahora a Platón como principio del bien. Mas le falta el buen éxito, y por eso conserva la reputación de un soñador y de un utopista, y eso que los epítetos más duros han desaparecido con la antigua Atenas.

99. No querer servir de símbolo.- Compadezco a los príncipes. No les es lícito anularse de vez en cuando en sociedad, y por eso no aprenden a conocer a los hombres más que en una postura incómoda y en un constante disimulo; la obligación continua de representar algo acaba por convertirles en solemnes nulidades. Y lo mismo les sucede a todos los que tienen el deber de ser símbolos.

100. Maestría.- Se ha llegado a la maestría cuando no se yerra ni se vacila en la ejecución.

101. Aprender.- Miguel Ángel veía en Rafael el estudio, en sí mismo, la Naturaleza; en aquel el arte aprendido, en sí mismo el don natural. Esto era, sin embargo, una pedantería, dicho sea sin intención de faltar al respeto a aquel gran pedante. ¿Qué es el talento sino el nombre que damos a un estudio anterior, a una experiencia, a un ejercicio, a una asimilación, a una apropiación, estudio que se remonta acaso a nuestros padres o más lejos todavía? Además, el que aprende se crea sus propios dones. No es fácil aprender, ni basta para ello la buena voluntad; se necesita poder aprender. En los artistas suele ser un obstáculo la envidia o ese orgullo que se pone a la defensiva en cuanto se dibuja el sentimiento de algo extraño, en vez de ponerse en estado e recibirlo. Rafael no tenía ni esa envidia ni ese orgullo, como tampoco los tenía Göethe, y por eso fueron ambos grandes aprendices y excelentes explotadores de los filones formados por el desplazamiento de los estratos o por la genealogía de los de lo antepasados. Rafael se eclipsa, desaparece de nuestra vista cuando aprende todavía y se ocupa en asimilarse lo que su gran rival llamaba su naturaleza. Todos los días aquel noble ladrón arranca un pedazo de ella; pero antes de haber transportado a sí todo Miguel Ángel muere, y la última serie de sus obras, principio de un nuevo plan de estudios, es menos perfecta y precisamente porque el gran aprendiz se vio perturbado por la muerte en el cumplimiento de lo más difícil de su misión y se llevó a la tumba el último fin justificador al cual aspiraba.

102. Conocimiento y belleza.- Si los hombres reservan siempre su veneración y su sentimiento de deleite para las obras de la imaginación, y de la idea, no es extraño que experimenten frialdad y disgusto ante lo contrario a la imaginación y a la idea. El encanto que nos produce el menor paso hacia delante, seguro y definitivo, que da el conocimiento desde el punto a que ha llegado actualmente la ciencia, es un sentimiento frecuente y casi universal. Pero por el momento no lo experimentan aquellos que se han acostumbrado a no ser transportados más que abandonando la realidad, dando un salto en las profundidades e la apariencia. Creen estos que la realidad es fea y no advierten que el conocimiento de la realidad más fea es, sin embargo, bello, y que el que conoce con frecuencia y mucho, acaba por hallarse muy distante de encontrar feo el conjunto de realidad que tanto placer le proporciona. ¿Hay algo que sea bello en sí? El placer de los que conocen aumenta la belleza del mundo y solea todo lo que existe. El conocimiento no sólo envuelve las cosas en su belleza, sino que también introduce su belleza, de un modo duradero, en las cosas. ¡Que la humanidad de lo porvenir sea testigo de esta afirmación! Entretanto, acordémonos de un antiguo experimento: dos hombres, tan radicalmente distintos como Platón y Aristóteles, coincidieron en la manera de apreciar lo que constituía la felicidad suprema, no sólo para ellos y para la generalidad de los hombres, sino la felicidad en sí misma, hasta para los dioses. Veían ambos la felicidad en el conocimiento, en la actividad de la razón, ejercida en descubrir y en inventar (y de ninguna manera en la instrucción, como dicen los teólogos y semiteólogos alemanes, ni en la visión, como quieren los místicos, ni menos en las obras, en el trabajo, como entie4nden los prácticos). Descartes y Spinoza sostienen el mismo parecer; ¡cómo han debido de gozar todos del conocimiento! ¡Y qué peligro para la lealtad había en que se volviesen panegiristas de las cosas!

103. Las cuatro virtudes.- Leal con nosotros mismos y con los que aún son nuestros amigos; valiente frente al enemigo; generoso con el vencido; cortés siempre: así quieren que seamos las cuatro virtudes cardinales.

104. Lo que está a nuestro alcance.- Podemos proceder con nuestros instintos como un jardinero y –lo que pocos saben-, cultivar los gérmenes de la ira, de la compasión, de la sutileza, de la vanidad, de manera que se hagan tan fecundos y productivos como un hermoso frutal; se puede hacer esto con el buen o el mal gusto de un jardinero, a estilo francés, o inglés, u holandés, o chino; también se puede dejar en libertad a la Naturaleza y cuidar solamente de que haya un poco de limpieza y de orden; y por último, se puede, sin ciencia alguna ni razón directora, dejar crecer las plantas con sus ventajas y sus obstáculos naturales, entregándolas a la lucha que entre sí sostienen; hasta se puede tener afición a ese caos y perseguir el placer que proporciona, a pesar del aburrimiento que hay que vencer. Todo esto está a nuestro alcance; pero, ¿cuántos saben que está a nuestro alcance? ¿No se consideran a sí mismos casi todos los hombres como hechos consumados, que han llegado a la madurez? ¿No ha habido grandes filósofos que han puesto su sello a esta preocupación, al abrazar la doctrina de la inmutabilidad del carácter?

105. Iluminar la felicidad.- Los pintores no consiguen reproducir por ningún medio el tono profundo y luminoso del cielo, tal como existe en la Naturaleza. Por consiguiente, se ven obligados a usar en todos los colores de que han menester para pintar un paisaje de algunos matices más suaves y más bajos que los que muestra la realidad. Así es como consiguen alcanzar, por medio de los artificios de la paleta, una semejanza en el brillo y una armonía de tonos que corresponde con la Naturaleza. Del mismo modo, es menester que los poetas y los filósofos, para quienes el brillo resplandeciente de la felicidad es inasequible, salgan del paso imitándola. Dando a todas las cosas un colorido algo más sombrío que el que verdaderamente tienen, la luz de que ellos pueden disponer produce casi el efecto de resplandor solar y se asemeja a la luz de la plena felicidad.
El pesimista que da a todas las cosas los colores más obscuros, más sombríos, se vale de llamas y de relámpagos, de auroras boreales y de todo aquello que posee una fuerza luminosa muy viva y hace que vacilen los ojos; la claridad le sirve para aumentar el horror de las cosas y para representarlas más horribles de lo que son en realidad.

106. Vivir con economía.- La manera de vivir más barata y más libre de cuidados es la del pensador, pues para decir sin dilaciones lo importante es él quien necesita de las cosas que los demás desprecian y abandonan. Además se satisface fácilmente y no conoce los caminos costosos por donde otros se dirigen al placer; su trabajo no es duro, sino en cierto sentido meridional; no amarga el remordimiento sus días ni sus noches; se mueve, come, bebe y duerme en la medida que conviene a su espíritu, para que éste se vuelva cada más tranquilo, más fuerte y más claro; su cuerpo le regocija y no tiene motivos para temerle; no necesita de la sociedad, a no ser de vez en cuando, para volver en seguida con más vivo amor a la soledad; los muertos le indemnizan de los vivos y hasta encuentra con quién remplazar a los amigos, evocando de entre los muertos a los mejores que han vivido en el mundo. Véase si no son los deseos y las costumbres contrarias los que hacen penosa la vida de los hombres, e insoportable a veces. En otro sentido, la vida del pensador es costosa; hay poco bueno para él, y verse privado de lo mejor sería una privación insoportable.

107. Farmacia militar del alma.- ¿Cuál es el medicamento más eficaz? La victoria.

108. No olvidarlo.- Cuanto más nos elevamos, más pequeños parecemos a los que no saben volar.

ARTICULO INTERESANTE DE EDUARDO GALEANO…. POR ALLI NOS IDENTIFICAMOS MUCHAS Y MUCHOS…

UN MUNDO DESECHABLE

“Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. ¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto.

Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades. ¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos! ¡Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida! ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después! La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas de loza.

Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y cambiado de heladera tres veces. ¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica. ¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de las Nike? ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por casa? ¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros? Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más basura. El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.

El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!! ¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de…. años! Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII) No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan. Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De ‘por ahí’ vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el ‘guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo’, pasarse al ‘compre y tire que ya se viene el modelo nuevo’ Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real. Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir Le dábamos crédito a todo.

Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo? ¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron? En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos…. ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardaba ¡¡Guardábamos las chapitas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares.. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos! ¡¡¡Las cosas que usábamos!!!: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus. Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón. Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar. Tubitos de plástico sin la tinta, tubitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón. Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor. Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!! Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los cuentagotas de los remedios por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla del Volcán desde la otra que esta prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía ‘éste es un 4 de bastos’.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo. Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden ‘matarlos’ apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!! Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: ‘Cómase el helado y después tire la copita’, nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos.

Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella. Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables. Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la ‘bruja’ como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la ‘bruja’ me gane de mano y sea yo el entregado”.

Suponiendo que sea cierto que Uribe no va a buscar la reelección inmediata, ¿quién se prestará a ser su marioneta durante cuatro años?

Por Antonio Caballero

Fecha: 09/13/2008 -1376

El miércoles por la tarde el presidente Uribe reveló que venía “madurando en su mente” la idea de hacerse reelegir en 2014 y no en 2010, y que así pensaba confiárselo esa misma noche a su computador. Pero -sorpresa- resulta que dos horas antes un lagarto uribista había radicado en el Congreso el proyecto de ley de reelección de Uribe por referendo para 2010, respaldado por millones de firmas.

El cual, por ser iniciativa popular, es de estudio obligatorio, urgente y prioritario, y no puede ser retirado, como ofreció Uribe incurriendo en su habitual abuso de poder, “por voluntad del Presidente de la República pensando en los intereses superiores de la patria”.

A los millones de firmantes Uribe les pidió comprensión, naturalmente en nombre del futuro de la Patria, por darles así la espalda. A los que financiaron la recolección de firmas con cerca de dos mil millones de pesos no los mencionó. Según el lagarto en cuestión, dar sus nombres podría poner en peligro su seguridad. Pero ¿qué pasará con su plata, que figura bajo el rótulo de “otros créditos”? Pues si no hay reelección, no hay tampoco reposición por número de votos. ¿Les piensan poner conejo, como a Yidis? ¿Les pagaron ya en especie, con notarías como a Teodolindo o con puestos diplomáticos como a Sabas? ¿Y por qué sí publicaron los nombres de una minoría de entre ellos, unos ochenta, que aportaron 300 millones, sin preocuparse por su seguridad? Muy importantes han de ser los que siguen sin identificar: deben de ser de los que entran a la Casa de Nariño por el sótano.

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Pero no nos perdamos en los detalles. Son tantos los detalles inexplicados o inexplicables de las cosas de este gobierno, que distraen de lo esencial. (A lo mejor de eso se trata).

Dijo Uribe, eso sí, “para hablar con toda franqueza”, que para que se cumpla su ofrecimiento de renunciar a la segunda reelección inmediata “aplican restricciones”, como en la letra menuda de los contratos culebreros. Hay una “cláusula de contingencia” que consiste en que el Congreso reforme una vez más un articulito de la Constitución para permitir la reelección de Uribe en 2014. De manera que no es que se retire, sino que se queda hasta 2018: un período obligado por el referendo popular, y otro garantizado por la cláusula de contingencia. Y, de paso, amenazó con disolver el Congreso si no le aprueba, además, sus reformas para amansar la justicia y blindar la impunidad política: “Me parece muy grave que alegue impedimentos para no tramitar las reformas” un Congreso “que de pronto estaba madurito para que el país lo revocara y que por respeto a las instituciones hemos procurado consolidarlo”. (Mientras más se repantiga en el poder, menos respeta Uribe la institución de la sintaxis). Con lo cual los congresistas que todavía no están presos por narcoparamilitarismo y delitos conexos se echan a temblar: por sus curules, por sus pensiones, por sus auxilios, por sus negocios. Aprobarán lo que Uribe les mande.

Aseguró Uribe, sin embargo, que los intereses supremos de la Patria no dependen de que él en persona se perpetúe en el poder, sino de que se perpetúen sus ideas: la Seguridad Democrática, la Confianza Inversionista y la Cohesión Social. Pero ¿cómo saber si los futuros líderes han “interiorizado” esas tres cosas sagradas, si ninguna de las tres existe fuera de la retórica presidencial? La cacareada Seguridad Democrática sigue atiborrando los semáforos de desplazados del campo: de “migrantes”, como los llama el uribismo a un ritmo de veinte mil al mes. La Confianza Inversionista consiste en que las empresas quebradas y saqueadas por los empresarios de la Patria son limpiadas de cargas laborales y pensionales por los asesores uribistas y vendidas al capital extranjero con garantía de reexportación ilimitada de los beneficios. ¿No fue acaso Julio Mario Santo Domingo el primero que, agradecido por no haber pagado ningún impuesto por la venta colosal de Bavaria, propuso la segunda reelección de Uribe? Y en cuanto a la Cohesión Social, nunca había estado tan agriamente dividido y polarizado el país: entre pobres y ricos, entre uribistas y antiuribistas, entre gobierno y oposición, entre las instituciones enfrentadas; y nunca había estado tampoco el sistema tan minado por la corrupción ligada al narcotráfico: el Parlamento, la Fiscalía, los altos Tribunales, el gobierno, las Fuerzas Armadas. Más apropiado sería hablar de Disolución Social.

Pero bueno: suponiendo, en gracia de discusión, que esta vez sí una promesa de Uribe corresponda a la verdad; suponiendo que sea cierto que no va a buscar la reelección para el período 10-14, ¿quién se prestará a ser su marioneta durante esos cuatro años? ¿Ese muñeco de ventrílocuo que es, digamos, Medvédev para Putin en Rusia? Aquí no existe la figura de Primer Ministro. Pero Uribe podría presentarse como candidato a vicepresidente para garantizar así con su popularidad la elección de su compañero de fórmula como presidente, y acumular a continuación, por ejemplo, los cargos de ministro de Defensa, del Interior, de Justicia, y alguno más: tal como ahora. ¿Quién está dispuesto a ser el Joaquín Balaguer del Rafael Leonidas Trujillo local? Oh, muchos. La mejor sería, sin duda, doña Lina de Uribe: pero tal vez resultaría demasiado rebelde. O si no, cualquiera: este, y este, y aquel, y aquella, y esa otra, y hasta los que están presos. Uribistas serviles hay de sobra.

Aunque yo, si fuera Uribe, no confiaría mucho en la lealtad de esos posibles suplentes transitorios. Precisamente porque son uribistas. No es gente de fiar.

 

29 OCT 08 | Relaciones médico/paciente
El Síndrome de Hermógenes y el Síndrome de Adriano

 

 

 

 

Médicos que enferman pacientes y

pacientes que enferman a médicos.

Un ensayo del Dr. Mario Mendoza Orozco, Cartagena, Colombia.

Por. Mario Mendoza Orozco, M.D.

“Es difícil seguir siendo emperador ante un médico,
y también es difícil guardar la calidad de hombre.

 Marguerite Yourcenar: “ Memorias de Adriano”

Uno de los aciertos más geniales del compositor Giuseppe Verdi lo encontramos, no en una de sus afamadas creaciones musicales, sino en una memorable frase con la cual se defendía de las críticas por las incongruencias históricas del libreto de su ópera Don Carlos: “Copiar la verdad puede ser bueno, pero inventarla es mejor, mucho mejor“. Y su alegato proseguía con la afirmación de que Shakespeare podía haber conocido en vida a un hombre como Falstaff, pero que un Iago o una Desdémona tenían que haber sido inventados “y aún así eran verdaderos”. (1)

He pensado repetidas veces en esa frase, que podría tener una interpretación más atrevida aún: es más meritorio inventar la verdad que descubrirla. He pensado que quizás el artista inventa la verdad, mientras que el científico apenas la descubre.

Sin embargo, no puedo dejar de mencionar dos apostillas que complementarían y sin duda enriquecerían la anterior aseveración, reivindicando asimismo la tarea creativa del hombre de ciencia:

a) El verdadero científico, el productor de conocimiento, no se diferencia esencialmente del verdadero artista, el productor de belleza;

b) La verdad es otro de los nombres de la belleza, y viceversa (esta segunda idea la percibo como ajena, pero no preciso de dónde la he tomado).

Con lo anterior quiero significar que a menudo el hombre de ciencia logra trascender el frío -pero necesario- rigor del método, para convertirlo en el instrumento por medio del cual hará surgir su descubrimiento o su “invención”, de una manera similar a como el artista crea o “descubre” la belleza inédita sin dejarse limitar ni por los academicismos clásicos ni por los estereotipos vanguardistas. Así, aunque ambos dependan en buena parte de la técnica, el científico nos revelará su arte con el método y el artista su ciencia con la imaginación.

 

Inventar la verdad. Descubrir la verdad.

En este punto debemos hacernos dos preguntas:

a) ¿Puede la verdad ser alterada por el hecho de haber sido inventada o descubierta? 

b) ¿Puede algo alterar a la verdad, una vez establecida?

Las respuestas se destacan por su simpleza: a) No y b) Nada. La verdad, por definición, es inmutable y cualquier viso de falsedad la invalidaría. Una vez establecida la veracidad de cualquier hecho o fenómeno, el origen de su creación o de su descubrimiento carecerá de influencia sobre su validez y adquirirá tan sólo un valor histórico, o si se quiere, anecdótico. Por ejemplo, la probable cefalea postraumática de Newton recién aporreado por la manzana, o el eufórico y nudista Eureka de Arquímedes.

Con la digresión anterior pretendo reclamar la existencia del Síndrome de Hermógenes como una entidad nosológica que ocurre en la vida real, y que no sé si descubrí o inventé en Septiembre de 1997, a raíz de mi participación como ponente invitado en un foro sobre humanismo y medicina realizado en el Auditorio Ciencias de la Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cartagena, con motivo de la celebración de sus 170 años de existencia. (2, 3, 4)

Con el transcurrir de los días poco a poco he ido comprendiendo que este síndrome no sólo no es nuevo, sino que probablemente nació con la medicina y que, adicionalmente, su presencia se extiende, tal vez con otra nomenclatura y seguramente con otros parámetros objetivos de diagnóstico, a otras profesiones, artes y diversas actividades humanas, incluyendo, entre otras, a las relacionadas con la industria, el comercio, la política, la administración pública y los asuntos de estado.

El Síndrome de Hermógenes fue definido en las publicaciones citadas como “cualquier clase de padecimiento del paciente que sea ocasionado por una actitud deshumanizada del médico o del sistema de salud ante la enfermedad y el sufrimiento humanos”, en referencia a la expresión que sirve de epígrafe a este ensayo, proferida por el emperador Adriano al iniciar el relato de la enfermedad que al final lo llevaría a la muerte (una “hidropesía del corazón”) y su relación con Hermógenes, su médico de cabecera; expresión ésta que refleja la percepción del poderoso emperador de su vivencia como un paciente que sufre y que se entrega al cuidado de un médico, según el relato de la escritora Marguerite Yourcenar. (5)

Antes de proseguir es necesario que meditemos en el hecho de que los ingresos económicos del médico en ejercicio se derivan, en su mayor parte, de la atención de los pacientes, a menos que no se dedique con exclusividad a la práctica de la profesión, o perciba otras rentas o ingresos; de tal manera que para subsistir y mantenerse plenamente activo, es necesario que sus servicios sean remunerados, sea por el paciente o por la institución o empresa responsable del mismo.

Como el objeto de lucro de la profesión médica es la salud de las personas y su mayor compromiso la preservación de la vida humana, se trata de un oficio de altísima responsabilidad, que exige de quien lo ejerce una ética a toda prueba, una sólida formación técnica y científica que le permita decidir correctamente en situaciones de incertidumbre y una condición moral que le sirva de guía al enfrentarse a las fronteras del conocimiento.

El médico debe ser objetivo y debe ser compasivo; debe aprender a respetar las creencias de sus pacientes, así no las comparta; debe tener sentido de solidaridad social; debe saber conservar una prudente distancia afectiva en su actuación profesional, pero sin olvidar la condición humana de los enfermos y sus familiares; debe ejercer liderazgo sobre el resto del equipo de la salud, sin actitud despótica, pero con firmeza; debe ser tolerante,  comprensivo y flexible con los pacientes, familiares y colegas, sin renunciar por eso a sus opiniones y sin perder nunca de vista que el único fin de su actuación es buscar el beneficio del enfermo y no ganar discusiones; debe ser plenamente consciente de sus limitaciones como profesional y sobre todo, debe ser consciente de su capacidad de error, sin permitir que esta percepción deteriore la calidad de su ejercicio profesional por pérdida de la confianza en sí mismo.

Estas condiciones no son innatas, ni se aprenden en un semestre académico, ni en seis años de estudios, más uno de internado, más uno de práctica rural más tres a cinco de especialización, que es el tiempo mínimo necesario para formar un especialista en cualquier rama de la medicina, o sea, entre once y trece años. Estas son condiciones que se cultivan durante años, y se retroalimentan y perfeccionan en la medida en que, con constancia y motivación, el médico aprende del contacto diario con sus pacientes, sus colegas, sus subalternos, las diversas instituciones en las que trabaja, en fin, de la sociedad entera. Estas condiciones requieren, como todo lo relacionado con la medicina, de predisposición vocacional y dedicación de por vida, y el costo de su aprendizaje es invaluable, ya que “el arte es largo y la vida corta”.

El ejercicio profesional del médico es una causa bien reconocida de estrés y desgaste no sólo físico sino también psíquico, pues la enfermedad no conoce de horas de descanso, de horarios nocturnos ni de días feriados. Por otro lado, la sociedad rara vez percibe los éxitos cotidianos que sobre situaciones realmente difíciles logran con esfuerzo, constancia e ingenio la mayoría de los buenos médicos, pero casi siempre destaca y a menudo castiga sin atenuantes, los errores humanos de los que nadie, por diligente que sea o capacitado que esté puede escapar, pues sólo no se equivoca quien no actúa, y no actuar, ya es una equivocación.

Un oficio con estas características y que además se encuentra en permanente evolución, en el cual no existen verdades inmutables sino hipótesis dinámicas y cambiantes; un oficio que exige no sólo el tener la capacidad de aprender nuevos conceptos, sino la de olvidar viejos paradigmas; un oficio en cual nunca se deja de ser un estudiante; en fin, un oficio con un costo psíquico-físico y económico tan alto, no puede ser remunerado de manera exigua o tardía, pues entonces el profesional, para protegerse y para proteger a su familia, tendría que distraerse de su objetivo primordial -la medicina- para buscar alternativas de subsistencia más rentables y menos agobiantes.

Dichas alternativas podrían ser:

a) Dedicarse a una actividad comercial diferente a la medicina;

b) Emplearse como asalariado simultáneamente en varios sitios, cumpliendo apretadamente con sus obligaciones institucionales y su ejercicio profesional independiente. Esta opción cada vez es menos probable, ya que en la actualidad la mayoría de los nuevos empleos ofrecidos a los médicos son con base en contratos a término fijo, sin estabilidad laboral, derechos ni prestaciones sociales de ninguna clase. Muchas veces, para poder acceder a una limosna institucional de este tipo, el médico tiene que contar con una o varias “recomendaciones”, siendo los méritos de su hoja de vida un aspecto secundario;

c) Aumentar el número de pacientes atendidos a expensas del tiempo dedicado a cada uno de ellos, para poder compensar con un “alto volumen de consultas” los bajos honorarios percibidos por cada una de ellas.

Cualquiera de estas opciones traería como consecuencia un desmedro en la calidad de su práctica profesional y un descuido en su educación continua, que como ya vimos resulta imprescindible para mantenerse activo en la práctica de la medicina. Aún si en apariencia los pacientes se sintieran bien atendidos, el deterioro en la formación profesional ocasionado por este cambio de actitud, aunque comprensible, ya podría considerarse como una falta ética, inducida por circunstancias externas. La ética supone responsabilidad, y quien, siendo médico, no se preocupe en actualizar regularmente sus conocimientos, ya está actuando con indolencia. En medicina, la falta de progreso es sinónimo de atraso.

Esta serie de hechos nos muestran un mecanismo hipotético a través del cual una condición externa podría repercutir negativamente en el patrón de conducta de los médicos. Este mecanismo bien podría considerarse como uno de los factores fisiopatogénicos que posteriormente favorecerían la expresión clínica del síndrome de Hermógenes sociogénico.

Después de esta primera falla, podrían venir otras, por ejemplo, el someterse incondicionalmente a las pretensiones de sus empleadores, sin importar si estas pretensiones atentan contra el bienestar de sus pacientes. ¿De qué manera? Por ejemplo, evitando la remisión de casos difíciles a otros colegas o especialistas, la solicitud de exámenes de alguna complejidad o la formulación de medicamentos costosos, así estén indicados, incentivado por una combinación de estímulos y castigos de índole monetaria, ideados con perverso ingenio por los asesores de los modernos mecanismos de auditoría de costos. Después vendrán, entre otras abominaciones, la pérdida del sentido de colegaje, la competencia desleal y la publicidad inapropiada. En fin, asistiremos a una especie de prostitución y lumpenización de un oficio que necesariamente tiene que ser elitista, en el buen sentido de la palabra: debe ser exclusivo de una élite intelectual, ética, estudiosa, responsable, humanista, respetuosa y competente.

Este deterioro será evidente a los ojos de la sociedad, y el menoscabo de la imagen del médico, su pérdida de nivel socioeconómico y el desprestigio de la profesión, redundará en el hecho de que los aspirantes a ingresar a las escuelas de medicina tenderán a nivelarse por lo bajo: los jóvenes más inteligentes, informados y ambiciosos probablemente escogerán otro tipo de ocupación menos azarosa e ingrata. De hecho, no es inusual que ya se presente el lamentable fenómeno consistente en que un joven recién graduado de médico, con excelente preparación, inteligente, capaz y con toda una vida por delante para dedicarla al servicio comunitario y a su perfeccionamiento profesional, al poco tiempo de salir de la escuela de Medicina decida abandonar el ejercicio profesional para dedicarse por completo a una actividad comercial o de otra índole, por la simple razón de que con la nueva ocupación obtiene un beneficio económico promedio entre cuatro o seis veces mayor del que percibiría como médico, y sin tener que someterse a rigurosos y esclavizantes turnos y al estrés profesional y económico; y sin tener que exponerse a la posibilidad de demandas. (6, 7, 8)

Si la sociedad o el Estado no comprenden esto y si no asumen su responsabilidad de defender la dignidad y la excelencia de la profesión, se arriesgan a perder a sus médicos y a reemplazarlos por técnicos en medicina, uniformemente deshumanizados y mediocres, con un barniz superficial de competencia. O sea, por unas caricaturas del verdadero médico, por entes impersonales y fríos cuya principal virtud sería la de constituirse en una mano de obra barata. La prevalencia del síndrome de Hermógenes comenzaría entonces a incrementarse de manera significativa.

Por otro lado, si aceptamos que las circunstancias del medio ambiente pueden incidir en el comportamiento de los individuos que en él se desenvuelven, es pertinente que nos preguntemos si acaso los médicos, al ejercer en un entorno morboso (llámese sociedad, sistema de salud o política de Estado), podríamos considerarnos inmunes a su influencia nociva y si seríamos capaces de hacer caso omiso a las reiteradas invitaciones de dicho sistema a que nos adaptáramos a una nueva escala de valores, a un nuevo estado del arte basado en la práctica de actividades que nunca han sido de nuestro terreno natural, exceptuando el caso de aquellos queridos colegas que se han distinguido por tener una muy respetable vocación de administradores o directivos, pero que no se ocupan en primera instancia (por lo menos mientras ejercen su actividad burocrática) de atender pacientes.

Pero si de un momento a otro este nuevo estado del arte reclamara de nosotros, médicos de vocación y oficio, conocimientos, conducta y pensamiento de comerciantes, administradores o economistas, entonces se nos estaría solicitando que descuidáramos nuestra vocación, y si una mayoría importante de médicos aceptaran realizar su práctica en estas condiciones, entonces ya estaríamos aproximándonos a la inauguración del caos, y comenzarían a presentarse los primeros brotes epidémicos del síndrome de Hermógenes, con sus secuelas de mediocridad productiva, atención despersonalizada y prepotencia de las instancias administrativas, con ejecutorias arbitrarias en desmedro de la dignidad del médico y el bienestar de los enfermos.

El nuevo sistema estaría favoreciendo la difusión del modelo de la medicina como negocio y estaría propiciando en algunos casos (desafortunadamente muy habituales) la comercialización con el dolor del paciente y la necesidad de subsistencia del médico en beneficio de un intermediario cuya ética sería la ganancia de su negocio, y estaría además utilizando al médico con peligrosa frecuencia como un escudo contra las críticas a un sistema de salud ineficiente y politizado, que finge atender a un número cada vez mayor de usuarios, pero sin preocuparse en absoluto de optimizar la calidad de los servicios prometidos. (6, 7)

En medio de este desbarajuste, sutilmente organizado por impecables ejecutivos atrincherados en ordenadas e inexpugnables oficinas donde no llegan los lamentos de los hospitales, o por burócratas designados por los políticos de turno en las instituciones oficiales, el médico, erudito obrero de estetoscopio, heredero de la tradición humanista de Hipócrates y otros ilustres antecesores, “en mangas de blusa blanca” en el azaroso y dramático escenario de los acontecimientos, enfrentaría el difícil reto de ejercer la medicina o ejercer la sumisión resignada y mediocre, sin terminar de comprender por qué razón se ha desatado sobre él una fuerza tan poderosa y oscura, que, como en El Proceso kafkiano, lo humilla y doblega, y lo obliga a considerar alternativas diferentes al ejercicio profesional, o a ceder dócilmente ante la presión, desatendiendo así las motivaciones más profundas de su alma como profesional.

¿Qué podría esperar la sociedad del desempeño de médicos sin alma de médicos? ¿De profesionales descontentos, sin motivación ni recursos para el estudio y la actualización? ¿Puede una sociedad asumir el alto costo de remunerar con injusticia el trabajo de sus médicos? ¿De deteriorar su estado socioeconómico? ¿De empobrecer a un gremio que sólo sabe servir a la comunidad?

A propósito de todo lo anterior con alguna frecuencia he escuchado los siguientes cuestionamientos: ¿Pero por qué los médicos no protestaron desde un principio? ¿Dónde estaban cuando se aprobaron estos cambios en el sistema de salud que ahora impugnan? La respuesta es sencilla: los médicos estábamos atendiendo pacientes, estudiando medicina, enseñando a nuestros alumnos, en fin, los médicos ejercíamos la medicina, que es lo que naturalmente espera la sociedad que hagamos. Los legisladores, que deben responder porque no se cometan injusticias y no se deteriore la calidad de la atención en la Salud, eran quienes realizaban los cambios, son los responsables de los errores cometidos y son quienes deben subsanarlos. Es a ellos a quienes debemos reclamar nosotros como individuos y como gremio, y a quienes debe reclamar la sociedad, si siente vulnerado su derecho a la salud en la medida en que ve cómo se degrada la calidad del acto médico. Los médicos no tenemos la culpa del deterioro de nuestras condiciones de trabajo y también somos víctimas del sistema: únicamente podemos denunciar sus vicios y a fe que lo hemos venido haciendo, con el convencimiento de que “sólo debemos consagrarnos a causas que la derrota dejaría intactas”. (9) Si esta lucha la perdemos los médicos, la perderá la sociedad y la ganarán unos comerciantes. Lo único que no vamos a perder quienes ya tenemos forjada nuestra estructura mental de médicos es nuestra claridad mental, y aún derrotados, ese será nuestro fulgor más íntimo y nuestra más preciosa recompensa, ya que también habremos comprendido que “la lucidez es el botín del derrotado”. (9)

Al llegar a este punto surge entonces, en la pluma o en la boca de alguno de los defensores o propiciadores del caos, un discurso pletórico de nobleza, altruismo y filantropía, un argumento prioritario e incontrovertible ante el cual los médicos tendríamos que renunciar a nuestras quejas y resignarnos a padecer cualquier injusticia, que consiste en la afirmación de que el sistema ha sido concebido con la idea de obtener una cobertura social amplia para las clases más pobres y necesitadas, y se recurre términos como universalidad, eficiencia, eficacia, etcétera, etcétera, contra los cuales nadie que sea medianamente inteligente puede denostar, pero que a fuerza de repetirse tan sólo en el papel o en el discurso de los burócratas y los políticos y de no plasmarse en cambios positivos para la triste miseria de nuestra realidad cotidiana, terminan por convertirse en un lenguaje hueco, estereotipado y sin sentido, pero peligroso, en la medida en que no pocas veces con este lenguaje se pretende señalar al médico como al responsable de los males de la Salud y sólo porque quiere que su trabajo sea  remunerado con justicia, amén de que él sería el primer interesado en que el sistema de salud fuera justo, equitativo, universal, eficiente y eficaz, ya que así su entorno laboral sería más amable.

Pero aun aceptando entonces, sin discusión ni restricción alguna, que la reforma de la salud pretende buscar un beneficio para la sociedad (y no el enriquecimiento de unos comerciantes), debe comprenderse que este supuesto beneficio social no puede ni debe realizarse a expensas del malestar de los médicos. (7) ¡Como si los médicos no hiciéramos parte de la sociedad! ¡Como si no tuviéramos responsabilidades u obligaciones! Es doloroso admitirlo, pero muchos médicos no tendríamos, en caso de enfermarnos, ni la capacidad económica personal ni el respaldo del modesto sistema de seguridad social que (no a todos) nos cobija para hospitalizarnos en las lujosas habitaciones que escogen algunos usuarios ricos de este sistema diseñado para “pobres”, por las cuales pagan un sobrecosto de hotelería que, respaldados por el nuevo sistema, niegan desdeñosamente al médico. Tampoco podríamos viajar a otras ciudades o países en busca del desarrollo tecnológico que escasea en el nuestro.

Pues bien, de estas rudas paradojas se nutre el sórdido escenario del sistema de salud actual. Quizás la única culpa que tengamos los médicos en este desbarajuste, es la de no haber sabido valorar, desde siempre, nuestros actos como profesionales. Han fallado en este aspecto de nuestra formación las escuelas de Medicina. Se ha permitido la utilización de los conceptos de caridad y sensibilidad social para con las clases y las personas menos favorecidas, que son nociones inherentes al pensamiento del médico, para extender su aplicación a personas o instituciones pudientes y con frecuencia prepotentes, ante las cuales, por virtud de una amañada interpretación de dichos conceptos, nuestro trabajo no tiene el suficiente mérito para ser bien retribuido, y se considera poco ético exigir justicia en la remuneración del mismo, pues tradicionalmente ha sido un acto “de caridad”. Sin dejar de ser humanitarios o caritativos, tenemos que dejar de ser tontos e ingenuos: hemos sido y estamos siendo manipulados en nuestra buena fe por personas e instituciones oportunistas.

Con lo expresado en el párrafo anterior, nos acercamos a la descripción de otra  entidad nosológica, también nueva, y que en algunas ocasiones hemos enfrentado al atender a individuos con un nivel socioeconómico mucho más alto que el nuestro, que, haciendo gala de su poder y de su riqueza, menosprecian nuestro trabajo y además tratan despectiva y despóticamente a todo el equipo de la Salud, ensañándose con los de menor rango, nos presionan innecesariamente  y nos dejan entrever sutiles o abiertas amenazas de demandas, quejas ante los directivos institucionales o represalias de cualquier índole en caso de fracaso o simple descontento. Típicamente estas peligrosas criaturas son reacias a cancelar los honorarios ocasionados por su atención y suponen o tratan de hacernos creer que deberíamos estar agradecidos con ellas por el hecho de que nos hayan distinguido con la exquisita gracia de ser sus médicos. Casi siempre hablan mal de los servicios prestados y la mayoría de las veces, si cancelan, lo hacen utilizando una póliza de seguros que reconoce unos honorarios exiguos, que no se correlacionan con su nivel de ostentación. Se considera como signo patognomónico de esta desconcertante condición el hecho de que el paciente (o sus familiares o los representantes o responsables de sus asuntos de salud) recurran a artimañas para tampoco entregar al médico los susodichos bonos u órdenes para el reclamo de la mezquina paga a posteriori.

Es obvio que esta prepotencia del paciente también deshumaniza su relación con el médico, por mucho que el comportamiento de este último sea ético y competente. Es al recordar algunas de estas experiencias ocurridas tanto en mi práctica personal como relatadas por otros colegas que ahora me pregunto si era en realidad Hermógenes quien no podía ver al emperador Adriano como a un ser humano, o si tal vez era que Adriano no permitía a Hermógenes que lo viera como hombre, sino siempre como emperador. (5)

Es así como, sin pretender expresarme mal del emperador, a quien hago una profunda reverencia a través del abismo de tiempo que nos separa, propongo entonces denominar como Síndrome de Adriano a la nueva entidad nosológica a la cual he venido refiriéndome en los párrafos anteriores, y para la cual propongo la siguiente definición clínica.

Síndrome de Adriano: Dícese de toda actitud prepotente, arrogante o deshumanizada del paciente, sus familiares, sus representantes legales, los responsables de su seguridad social u otros, que pretenda menoscabar injustamente la importancia y la calidad del acto médico realizado por un profesional ético y competente, cualquiera que sea su fin o intención.

 

 

 

 

 

 

 

 

Ante todas estas desagradables realidades surgen apremiantes preguntas: ¿Qué hacer entonces? ¿Qué actitud adoptar? ¿Cuál sería la solución correcta? Recurro aquí a utilizar un razonamiento del gran poeta portugués Fernando Pessoa, en la pluma de su heterónimo Antonio Mora (10) para plantear dos alternativas de solución, ambas morbosas y ambas dependientes del médico, basándonos en la premisa de que un sistema de salud y/o una sociedad que no valoren el trabajo de sus médicos son morbosos y deshumanizados, y asumiendo que no es posible modificar ni el sistema de Salud ni la sociedad y que es el médico quien tiene que cambiar:

a) El médico decide adaptarse a un sistema de salud y a una sociedad deshumanizados para poder sobrevivir en la práctica de su ejercicio profesional, a expensas de un amargo, exiguo y disputado ingreso económico y por lo tanto disminuyendo su nivel socioeconómico para poder mantener un precario equilibrio financiero;

b) Debido a su formación ética y profesional, el médico no es capaz de adaptarse a los nuevos esquemas, que lo alejan de sus objetivos vocacionales y vulneran su dignidad como profesional, y decide abandonar la profesión, o continuar ejerciéndola con obstinación sin apartarse en un solo punto de los parámetros éticos tradicionales.

Ambas alternativas como se dijo son morbosas, porque:

a) Quien se adapta a un sistema o a una sociedad deshumanizados, con el objeto de triunfar o sobrevivir, debe a su vez deshumanizarse, lo cual es morboso;

b) Quien no se adapta, es entonces, por definición, un ser morboso, un desadaptado, y tendrá necesidad de ocultarse, mimetizarse o emprender una batalla desigual contra poderes económicos y políticos muy superiores a sus menguadas fuerzas.

La conclusión es evidente: poco o nada tenemos que cambiar los médicos, pues poco o nada se soluciona con el hecho de que cambiemos. Es el sistema el que tiene que cambiar. Es necesario acabar con la intermediación en la Salud cuyo objetivo básico sea el lucro empresarial y pretenda disminuir los costos a expensas de una deficiente atención de los enfermos y una pésima remuneración de los médicos. Es necesario redefinir la misión de los sistemas de auditoría, en el sentido que su preocupación básica sea el bienestar de los pacientes y los médicos y no la utilidad de los tecnócratas y burócratas. Los costos en medicina siempre han sido una preocupación natural del médico capacitado y motivado, que sólo recurre a gastos superficiales cuando practica medicina a la defensiva, protegiéndose de futuras demandas. Curiosamente en este negocio en el cual el médico es apenas un obrero mal remunerado, adicionalmente debe responder en caso de una demanda, justa o no, como si fuera el dueño mismo de la empresa. Entre los objetivos de la auditoría médica, sin duda debe estar incluida la disminución de los costos, pero sin que se atente contra la excelencia de la atención en la salud ni contra el bienestar socioeconómico, cultural y profesional de los médicos. Si estos cambios no se realizan pronto, la sociedad, más temprano que tarde, terminará teniendo los “médicos” que merece.

Quiero por último mencionar un artículo del cardiólogo Bernard Lown, premio Nobel de Paz, catedrático de Harvard, inventor del desfibrilador, y pionero en el uso de la lidocaína como antiarrítmico, titulado Los médicos necesitamos luchar contra el modelo de la medicina como negocio (11) que permite apreciar cómo los síndromes de Hermógenes y Adriano no conocen fronteras, ni eximen a los países ricos. Mientras exista deshumanización estos síndromes se presentarán, así exista abundancia de dinero y recursos técnicos. (6, 7, 8, 11) De esta publicación me permito resaltar las siguientes consideraciones:

“Nuestra misión como médicos era curar, pero curar se ha convertido en un arte perdido. La pericia en la interacción humana se considera pasada de moda, y por tanto escasamente se cultiva. (…)

Los pacientes ya no son padres, niños, ancianos, empleados de esta oficina o aquella fábrica, o personas distinguidas por su ingenio, dignidad, seriedad o mal humor. En el nuevo paradigma científico, cada paciente es un componente estadístico, similar a cualquier otro con la misma enfermedad. (…)

En el fondo yace, ignorada, una verdad más profunda: si los médicos limitan su pericia al reino de la técnica, podrían ser intercambiados por personal menos entrenado y mucho menos costoso. (…)

La atención médica es fundamentalmente diferente de cualquier otro servicio que se compra o se vende en nuestra economía de mercado -cita a Arnold Relman, antiguo editor del New England Journal of Medicine : “los enfermos no son como los consumidores de un supermercado”.

El cuidado de la salud no es comida rápida. Un cliente de McDonald´s conoce el sabor de una hamburguesa, pero la gente enferma desconoce cuál es el mal que las aflige, a qué clase de médico deben consultar, qué tipo de exámenes se necesitarán para el diagnóstico, o de qué manera debe ser enfocado el tratamiento de su condición. Los pacientes tienen que confiar en su médico para determinar sus necesidades médicas, y para que le indique qué clase de servicios requieren”

Los legisladores y gobernantes tienen la palabra. O el sistema se cambia, o asistiremos a la destrucción de la medicina como profesión, y al nacimiento de una nueva estirpe de “técnicos en asuntos médicos”, producidos en serie para atender “clientes” en serie, el mayor número posible en el menor tiempo posible, y al menor costo posible para los intermediarios.

 

REFERENCIAS

1- Porter A. Verdi”””””””’’s “Don Carlos”: An introduction. Libreto y comentarios de la versión dirigida por Claudio Abbado. Album de 4 discos compactos Deutsche Grammophon No. 4153162-2; 1985, p. 37

2- Mendoza M. Reflexiones sobre humanismo y medicina. Hacia la descripción de una nueva entidad nosológica: el síndrome de Hermógenes. Acta Med Col 1998;23:130-133

3- Mendoza M. Ib., “Unicarta”, revista de la Universidad de Cartagena, febrero de 1998, p. 18-23

4- Mendoza M. Ib., “Dominical”, suplemento literario del periódico El Universal de Cartagena; 4 de enero de 1998, p. 13-15

5- Yourcenar M. Memorias de Adriano. Primera reimpresión colombiana. Santafé de Bogotá: Ed. Planeta; 1984, p. 9-10

6- Grumbach K, Osmond D, Vranizan K, Jaffe D, Bindman AB. Primary care physicians”””””””” experience of finanacial incentives in managed-care systems. N Engl J Med 1998; 339: 1516-1521

7- Kassirer JP. Doctor discontent (Editorial). N Engl J Med 1998; 339: 1543-1545

8- Autores varios. A new ethic for medicine? (Correspondence). N Engl J Med 1998; 339: 1326-1328

9- Gómez Dávila N. Escolios a un texto implícito. Los dos escolios citados fueron tomados de una reseña periodística sobre este autor.

10- Pessoa F. Antonio Mora: Prólogo a los poemas de Ricardo Reis. En: Fernando Pessoa, Poesía. Madrid: Alianza Editorial S.A.; 1983, p. 138

11- Lown B. Physicians need to fight against the business model of medicine. Hippocrates 1998; 12: 25-28


Mario Mendoza Orozco, M.D.
Ex – Profesor Titular, Facultad de Medicina
Universidad de Cartagena
Correo electrónico: mmo@costa.net.co


Este artículo fue publicado en la revista Acta Médica Colombiana,
Volumen 24, Número 2, Marzo-Abril de 1999, Páginas 60-65


 

 

Hola, pienso que tal vez te interese conocer esto:

Esta semana las comunidades indígenas de Colombia se reunieron para protestar y demandar su derecho a poseer legalmente las tierras que habitan desde hace miles de años. En lugar de entablar el diálogo, el Presidente colombiano Álvaro Uribe envió a las fuerzas de seguridad que abrieron fuego frente a los manifestantes.

Las comunidades indígenas se encuentran dentro del sector más pobre de la sociedad colombiana. Rara vez tienen la oportunidad de aperecer en medios de comunicación masivos y son generalmente ignorados por el gobierno. Les han prometido ser dueños de las tierras que habitan. Pero el Presidente Uribe ha cumplido parcialmente con su palabra. Ahora, con el precio de la tierra subiendo debido a la rentabilidad de las plantaciones de palma, Uribe ya no parece estar dispuesto a comprar las tierras para las comunidades indígenas. Estas son tierras ancestrales, su hogar y la razón principal de las protestas.

Los indígenas de Colombia sólo están reclamando tener una reunión con el Presidente Uribe para resolver la cuestión de las tierras. Hasta ahora han sido desatendidos y cruelmente reprimidos.

Le estaremos enviando al Presidente Uribe nuestro mensaje instándolo a detener inmediatamente la violencia contra los indígenas y en cambio, reunirse con ellos para encontrar una solución de modo pacífico. Por eso, si quieres sumar tu voz a nuestro mensaje, por favor haz clic aquí:

http://www.avaaz.org/es/derechos_indigenas_colombia/tf.php?cl_tf_sign=1

Mira el alerta que figura abajo y ayúdanos a llevar nuestro mensaje reenviando el mail a amigos y familiares.

Con esperanza y determinación,

El equipo de Avaaz

———–

La semana pasada miles de indígenas se reunieron en la región colombiana de Cauca para demandar el derecho a la posesión legal de sus tierras y la detención inmediata de la violencia que resultara en la muerte de 22 de sus líderes en sólo un año. En lugar de entablar el diálogo, el Presidente colombiano Álvaro Uribe envió a las fuerzas de seguridad que abrieron fuego frente a los indígenas.

La intempestiva y violenta respuesta a los manifestantes ha despertado el enojo masivo entre las comunidades indígenas y el apoyo de la sociedad civil en todo el país. 200.000 indígenas de 16 departamentos colombianos se han unido al movimiento. Esta escalada podría generar una represión más violenta y brutal. No podemos dejar que esto suceda. Envía al Presidente Uribe nuestro mensaje instándolo a detener inmediatamente la violencia contra los indígenas y en cambio, reunirse con ellos para encontrar una solución de modo pacífico. A Uribe le importa su reputación internacional. Enviándole miles de mensajes le haremos saber que estamos observando su accionar de cerca. ¡Suma tu voz ahora!:

http://www.avaaz.org/es/derechos_indigenas_colombia

Juan Carlos, tambièn es muy importante colgar este video EN OTRASIDEAS,asì podremos ilustrar y comprender mejor nuestros respectivos “sesgos”, se ha hablado de un paro nacional mañana pero yo no encuentro información clara en los medios

Sandra Piñeros


http://edition.cnn.com/2008/WORLD/americas/10/22/colombia.shooting.video/index.html#cnnSTCVideo

 

Hola Juan Carlos,
Te envío esta información para que llegues preparado pues los indígenas estarán el próximo martes en Cali.  Espero que tu estadía en Paris haya sido buena para encontrar las razones interiores que andas buscando.
Abrazos muchos,
Eliza
 
 
 
VIRTIN RED INFORMATIVA
 
 
Aunque nunca llegue a saberse, hoy habló la dignidad
Hoy, en un rincón de Colombia, en un resguardo indígena creado para la Convivencia , el Diálogo y la Paz , en el corazón indígena del Cauca, se escucharon unas palabras solemnes, perdurables, serenas y hermosas. Es que no eran palabras, sino pasos que venían de siempre y que seguirán resonando en las almas de los silenciados y excluidos, hasta cuando se hagan verdad y vida. Durante 22 minutos, se recogieron siglos de dignidad y resistencia.

Palabras de Feliciano Valencia
Consejero del CRIC
Rueda de Prensa de la Minga de los Pueblos
La María Piendamó
Octubre 18 de 2008.

Aunque los medios de propaganda al servicio del régimen distorsionen, sigan encubriendo, malinterpreten y engañen. Aunque el Presidente más popular y firme -después de encomendarse al espíritu santo- salga a actuar su espectáculo de falsedades; que le aplaudan en auditorios preseleccionados por decir lo que no es -pero sí lo es porque él lo dice. Aunque los generales y sus hombres (incluidos los paramilitares que ya no existen pero siguen matando) silencien –encapuchados- a más indígenas y campesinos y niños y mujeres y sindicalistas y afros y cualquiera, para que el terror gane elecciones y desplace millones. “Para” que el terror garantice la aprobación de leyes y el ingreso a la Casa de “Nari” por el sótano -a los de bajo rango- y por la puerta principal a los patrones (igualitos al Presidente y a los Ministros, pero asegura la Ley que no son los mismos). Aunque la verdad siga siendo mentira y la mentira consolide en el poder y en las primeras páginas a los codiciosos mercaderes sin escrúpulos. Aunque algunos sigan insistiendo que el propósito fundamental de la movilización de los indígenas es el de reunirse con un Presidente ilegítimo después de que él ordena que los masacren y los acusa de ser bandidos y se inventa acuerdos que no existieron. Aunque como indígenas insistamos en el diálogo y le hagamos un llamado a la cordura aún a los dementes que se inventan enemigos para podernos matar y acuerdos para condenarnos por incumplirlos. Aunque la vida siga igual en Colombia avanzando hacia la debacle del hambre, la guerra, la crisis económica y la estupidez colectiva paseándose con banderitas blancas de la paz a nombre de seguir matando.

Hoy, en un rincón de Colombia, en un resguardo indígena creado para la Convivencia , el Diálogo y la Paz , en el corazón indígena del Cauca, se escucharon unas palabras solemnes, perdurables, serenas y hermosas. Es que no eran palabras, sino pasos que venían de siempre y que seguirán resonando en las almas de los silenciados y excluidos, hasta cuando se hagan verdad y vida. Durante 22 minutos, se recogieron siglos de dignidad y resistencia. A nombre de todas las víctimas de 516 años de imposición y opresión. De gentes sin nombres, sin lenguas y acostumbradas a todo el dolor y las derrotas. Feliciano Valencia dijo lo que había que decir y frente a su gesto y firmeza humilde, quedó reducida la ignominia del poder, del Gobierno, de los mercaderes transnacionales, a su justa y verdadera estatura, la que les dan siglos de mediocridad para estafar y enriquecerse. Hoy habló el honor. La dignidad tuvo palabras.

Primero nombró lo que no es cierto. La lista es larga, pero al final, demuestra que “no tenemos Gobierno”, porque la mentira, la ilegitimidad, la fuerza y el engaño no tienen autoridad. Luego convocó al Constituyente Primario, porque la Soberanía está en el Pueblo. Repasó la agenda de la movilización. Los cinco puntos que son mucho más que tierras. No se puede comprar a los indios (o por lo menos no a los dignos) con unas tierras en Caldono o en el Cauca, porque ese no es el problema. No se puede exigir que los indios cumplan un acuerdo que nunca han suscrito y que fabricaron desde el Gobierno los Ministros. No se puede negar que el modelo de desarrollo que tiene recursos para construir túneles, pero no puede pagarle a los corteros para que no se mueran de hambre envejecidos trabajando y que se impone con tratados de libre comercio, es inaceptable y perverso. No se puede negar que las leyes que hacen son para imponer el hambre y el despojo sin consultar a los afectados que las exigen derogadas. Que acá todo se hace a fuerza de terror y guerra desde las transnacionales, “para” ellas con ejércitos legales e ilegales y que esta guerra contra la vida debe terminar, sus víctimas ser reparadas integralmente y la justicia hacerse realidad. No puede seguirse cerrando, a nombre de la democracia, el derecho de los pueblos a ser abuelas y tejer su agenda desde el dolor colectivo que ha generado la opresión permanente.

Por eso no es para los indígenas sino desde los hermanitos mayores que se nos convoca a los pueblos a salir a las calles a nombrar el camino. Por eso la Minga continúa y a partir del martes 21 de Octubre, se marchará hasta Cali y más allá si fuera necesario.

Las palabras de Feliciano Valencia pueden escucharse. Quedaron registradas. No puede registrarse la emoción inmensa del momento en que iban brotando. Las esperamos llegar con angustia en la garganta y cuando nombraron una a una lo justo, lo preciso, lo digno y exacto, lloramos de dignidad, entretejidos y abrazados como un pueblo. Hemos sabido sentir lo que somos y estamos nombrados allí para caminar en consecuencia hasta las últimas consecuencias.

Ya están mintiendo los medios. Ya están preparándose los montajes. Ya están limpias y listas las armas y las municiones. Ya se preparan decretos y se organizan elegantes reuniones para mentir de cuello en blanco. Ya nos volvió a ignorar el opresor y el asesino. Pero Cinesio Mina se levanta. El negro esclavo criado entre indios sale de la sombra de la memoria y de la lucha y anuncia que negros e indios, campesinos y pobres de todas las pelambres, tenemos la belleza lista y la dignidad afilada para marchar paso a paso. Porque sabemos que ellos nos derrotan muchas veces, pero nosotras y nosotros solamente tendremos que ganarles una vez y será para siempre. Ese día, Cinesio, Manuel Quintín Lame, Gaitana, Benkos, ese día CARAJO!, el tiempo eterno del silencio se hará grito y les quedará claro a los hijos de los opresores y asesinos que luchábamos, que estamos y seguimos luchando, por el futuro que sus padres nos vienen negando desde cuando creen solamente en el Dios de la codicia. Caminaremos en paz, con dignidad, sin armas como lo venimos haciendo. Vamos con una palabra que impide que nos sometan. Hoy, somos libres. Lo que ustedes nunca alcanzarán por más dinero que tengan. Gracias Feliciano. Cumpliste, aunque haya quienes solamente lo quieran ocultar.

Tejido de Comunicación y Relaciones
Para la Verdad y la Vida
ACIN
Octubre 18 de 2008


ÁNz.

 

EL MAL EJEMPLO INDÍGENA   

Por Antonio Caballero

El genocidio de la Conquista, el sometimiento de la Colonia, el expolio de la República, tal vez se puede explicar, o aun defender. Pero no negar. El presidente Uribe dice mentiras con gran frescura. Y al día siguiente las reconoce con igual frescura.

Resulta que lo que pasa es que lo han engañado sus subalternos, y todo ha sucedido (como dijo su antecesor el presidente Samper enfrase que se hizo célebre por su desfachatez) ‘a sus espaldas’. Resulta así que sí, que sí se habían usado ilegalmente emblemas de la Cruz Roja en la Operación Jaque de rescate de secuestrados, cuando, pública y reiteradamente interrogados sobre ese detalle por el Presidente, sus ministros y generales habían respondido una y otra vez que no, como loritos amaestrados.

(A propósito de esa operación: nadie ha explicado de dónde salió la filmación hecha por los guerrilleros de las Farc que muestra eldespegue en la selva del helicóptero con los rescatados a bordo transmitida hace ocho días por National Geographic. ¿Será que les volvieron a pagar a las Farc por el video, como antes por los rehenes?)

Y resulta también que sí, que el DAS sí espiaba ilegalmentea los dirigentes de la oposición del Polo para probar que tienen relaciones con organizaciones terroristas. Y resulta igualmente que sí, que altos funcionarios del gobierno sí buscaban testimonios contra los magistrados de la Corte entre losnarcoparamilitares, y por eso estos entraban a Palacio por el sótano.

Todo resulta que sí, pero sólo al final: cuando se filtran a la prensa unas conversaciones telefónicas o un video, o una confesión ante un fiscal. Pero siempre resulta al final que el Presidente no sabía: él, que lo sabe todo y que está en todas partes. Así que sale entonces, tan frentero, tan fresco, a reconocer con franqueza o con frescura lo que ya ha sido demostrado por las grabaciones o las filmaciones y a tapar la mentira de la víspera con una mentira nueva.

Ahora lo estamos viendo con la marcha de protesta indígena, la ‘minga’, como llaman los indios del Cauca a sus acciones de beneficio colectivo (el ‘convite’, traducen los campesinos de otras regiones más hispanizadas: pues se trata de convidar a la gente a un esfuerzo común que es además una fiesta). Después de haber dicho que era ‘una infamia’ acusar a la Policía de abrir fuego contra la marcha, y de haber conminado a los indígenas a ‘pedir perdón’ por haber dicho mentiras, el Presidente salió en televisión con todos sus generalesy ministros, silenciosos como perritos amaestrados, a reconocer que sí: que la Policía sí había disparado. Pero sin que él lo supiera: a sus espaldas. Y al aire. Y una sola vez. Y con toda la razón. Y sin herir a nadie. Los indígenas muertos, dijo, se habían matado ellos mismos en una acción terrorista. Me acordé de una frase de su antecesor el presidente Turbay, también célebre por su desfachatez, de cuando las torturas de la Escuela de Caballería: ‘Los torturados se autotorturan para desprestigiar al gobierno’.

A continuación, el presidente Uribe aseguró que en estepaís, ‘respetuoso de la diversidad’, los únicos latifundistas son los indígenas,que son sólo el 2,2 por ciento de los habitantes y son dueños de un tercio delos 115 millones de hectáreas de campo que hay en Colombia. Tienen los desiertos guajiros, las selvas amazónicas, los páramos del Huila, los nevados,los volcanes, los desfiladeros de la Sierra: ¿de qué se quejan? A los pobres “blancos” como el Presidente no les han dejado sino las tierras ubérrimas del valle del Sinú (¿quedaalgún indio zenú?), donde el ciudadano Álvaro Uribe Vélez tiene una finquita dedos mil hectáreas. Daba un poco de risa, mezclada con la rabia.

El genocidio de la Conquista, el sometimiento de la Colonia, el expolio de la República, todo lo que aquí les hemos hecho los “blancos” a los indios, son cosas que tal vez se puedan explicar, o aun tal vez defender. Pero no negar. Y luego vino ya no sólo la negación en redondo de la historia, sino la mentira frontal para justificarque se siga repitiendo la historia: la acusación a la minga indígena de ser inspirada y dirigida por ‘terroristas’ (financiados con ‘dineros del exterior’, había afirmado Juan Manuel Santos, el ministro de Defensa). Por lo visto los indios, además de latifundistas (lo fueron: todo lo que hoy se llama América era suyo), son mercenarios. Y terroristas, claro.

El presidente Uribe y su Ministro amaestrado saben que eso es una falsedad. Saben que las organizaciones y los cabildos indígenas -del Cauca, del Huila, del Tolima, de la Sierra Nevada- son los únicos que en este país se han enfrentado al terrorismo sin recurrir ellos mismos a un terrorismo ‘de autodefensa’. Saben que el caso trágico del policía con las manos arrancadas por una papa explosiva es una única excepción. Saben que es con hondas y con bastones, y no con cilindros de gas ni con motosierras, como los indígenas se han enfrentado y en muchos casos derrotado al terrorismo de ambos lados: el de las guerrillas y el de los paramilitares.

Mejor: al de los tres lados, contando ese que el gobierno deUribe y su bancada en el Congreso (iba a decir ’su bandada’) se niegan a reconocer en la Ley de Víctimas: el lado de los agentes del Estado. Y saben que en esa lucha inerme han tenido, en los seis años de gobiernos de Seguridad Democrática, 1.253 muertos. Por eso, porque su resistencia es pacífica y sus reclamos son justos, hay que calumniar a los indígenas llamándolos terroristas cuando organizan marchas de protesta. Dan mal ejemplo.

CÓMO LLEGAR AL CORAZÓN  DE UNA MUJER…

 

Cuentan que en el pico más alto del Tibet vive el hombre más
sabio del mundo.

Cierta vez, un joven acudió con él para descubrir el camino al corazón de una mujer de la que se había enamorado.
Cuando encontró al sabio en la cumbre de la montaña, le   preguntó:
            

‘Dime Maestro de los maestros: ¿Cuál es el camino más corto,
seguro y directo para llegar al corazón de una mujer?’.
El maestro le respondió:

‘No hay camino seguro al corazón de una mujer, hijo mío;
solo senderos al borde de precipicios y caminos sin
mapas o brújulas, tapizados de peñascos, de arbustos
espinosos   y con   serpientes ponzoñosas’.

Pero, entonces, Maestro: ¿qué debo hacer para conquistar el
corazón de mi amada?
Recuerda amado Discípulo: Conserva en tu mente y en tu
corazón las enseñanzas y los consejos que te daré…

Síguelos fielmente y llegarás al corazón de la mujer que amas.

 1. Lávese los dientes.

2. No se rasque las huevas frente a ella.

3. Regálele flores y muchos, pero muchos presentes.

4. Levante la tapa del inodoro antes de orinar y recuerde bajarla después.

5. Lávese las manos cuando salga del baño.
            
6. No  mastique con la boca abierta.
            
7. No eructe duro, o mejor, no eructe jamás.
            
8. No sea pedorro.
            
9. No hable mal de la madre de ella, ámela como a su propia madre.
            
10. No diga palabrotas.
            
11. Ría siempre de los malos chistes de ella.
           

12. No la cele, o si acaso, un poquito.
            
13. Deje que ella tenga celos de usted.  Ella sí puede.
            
14. No críe barriga.  Es más, nunca engorde.  Ella sí puede (pero nunca se lo diga).
            
15. No se demore en el baño..  Aprenda a trapear el baño, pero aun así, no se demore.
            
16. No deje la toalla tirada.
            
17. No diga que ella no sabe manejar.
            
18. No llegue tarde a casa. Salga de trabajar y váyase de inmediato para su casa.
            
19. No se entretenga con los amigos. O mejor, no tenga amigos.
            
20. No sueñe con tener amigas.
            
21. Nunca mire ni hable de los senos o del trasero de las amigas de ella.
            
22. No sea tacaño. Use cuando menos dos tarjetas débito y  dos de crédito.
            
23. No mire a otras mujeres.  Es más, entienda de una vez que no existen otras mujeres.
            
24. No hable de su ex. Usted nunca tuvo a nadie antes que ella.
            
25. Dígale ‘Te amo’, al menos 24 veces al día.
            
26. Aprenda a cocinar.
            
27. Lave los platos y deje la cocina limpia.
            
28. Arregle la cama (siempre).
            
29. Llámela desde cualquier lugar, ojalá cuando usted esté más ocupado.
            
30. Deje que ella compre ropa, zapatos, etc., siempre que  ella quiera.  Es más, ayúdela a caminar durante horas  eligiendo lo que quiera comprar (y sonría mientras camina).
            
31. Deje que ella converse durante horas por teléfono, y si puede, páguele la factura del celular.y mas importa si esta hablando con  su cuñadito…..el es inofencivo, no importa la frecuencia de las llamadas, el dia, la hora, es sumplemente su cuñadito   
            
32. No ronque.
            
33. Recuerde, a usted no le gusta el fútbol y odia las  carreras de fórmula 1.
            
34. Aféitese todos los días para que no la lastime.
            
35. No piense solamente en sexo, pero tampoco exagere; propóngaselo con frecuencia, aunque esté cansado y        descremado.
            
36. Respete cuando a ella le duela la  cabeza, pero si ella se lo pide, complázcala de inmediato. ¡Ah!, y no se vaya a quedar dormidote inmediatamente después; debe mirarla a los ojos y acariciarla hasta que sea ella quien se quede plácidamente dormida.
            
37. Diga en todo momento que ella es la mujer más bella que jamás ha visto
.
            
El Discípulo, agobiado, se vuelve para bajar de la montaña y el Maestro le dice:

 
‘¡Espera, hijo mío, vuelve acá!’
 
 
El Discípulo contesta:

             ‘Nooo, Maestro…

¡Ahora entiendo por qué hay tanto MARICA!

 

Título: “Libres y conscientes, pero infelices” – emisión 14 (05/10/2008, 02:00 hs) – temporada 13

1

Entrevista de Eduard Punset con con Pierre Magistretti, neurobiólogo de la

École Polytechnique Fédérale de Lausanne y uno de los autores del libro

A

cada cual su cerebro

. Boston, mayo de 2008.

Vídeo del programa:

 

http://www.smartplanet.es/redesblog/?p=97

Pierre Magistretti:

¿Sabes? Tengo una metáfora sobre el inconsciente y el psicoanálisis. Creo que es como si

viviéramos en una casa, una casa grande, y nos percatáramos de que hay otra persona que

también vive ahí. Imagina que fuéramos al salón y viéramos que alguien ha movido los

ceniceros de sitio, o que la televisión está en otro lugar… nos daríamos cuenta entonces de

que hay…

Eduard Punset:

Alguien…

Pierre Magistretti:

Alguien que vive ahí, ¡pero al que no conocemos! Y creo que a través del proceso de

psicoanálisis, en algún momento llegamos a encontrarnos con esta persona, a conocerle un

poco… las cosas no cambian demasiado, ¡porque te sigue haciendo jugarretas! pero por lo

menos sabes quién es… ¡le has conocido!

Eduard Punset:

Sigues abriendo la puerta de la nevera y preguntándote: «¿qué diablos he venido a buscar?»,

¿verdad?

Pierre Magistretti:

¡Exacto!

Eduard Punset:

Porque lo has olvidado… es increíble.

Título: “Libres y conscientes, pero infelices” – emisión 14 (05/10/2008, 02:00 hs) – temporada 13

2

Un armisticio entre dos disciplinas

Eduard Punset:

Bueno, afortunadamente, hay una especie de armisticio en una guerra que ha durado

muchísimos años. Yo la recuerdo… bueno, cuando tenía diez años y mi padre nos llevaba a lo

que llamábamos entonces «el manicomio». Y había una guerra sin cuartel entre los psiquiatras

o los neurólogos, por una parte, que decían: «oiga, lo importante son las leyes que gobiernan

el cerebro, y todo está en el cerebro», y lo que decían los psicoanalistas, que decían: «oye, no.

Todo depende del subconsciente: realmente somos únicos, en el sentido de que la experiencia

deja una huella y, sin conocer esta huella individual, es imposible estudiar realmente la

conducta y saber qué sucederá con esa persona», ¿verdad? Y, Pierre, al parecer es verdad que

ahora hay una especie de armisticio entre los neurobiólogos y los psicoanalistas. ¿Es cierto, o

qué significa exactamente?

Pierre Magistretti:

Creo que está empezando. Por supuesto, estas dos disciplinas, como decías, en el pasado

estaban en pugna y eran completamente opuestas: su contexto cultural, su lenguaje, sus

referencias… todo era completamente distinto. Sin embargo, ahora hay una idea, un concepto,

que se basa en datos experimentales: el concepto de plasticidad cerebral. Es decir, nuestro

cerebro no queda codificado una sola vez y para siempre al final del desarrollo cerebral, tras

la infancia o en la primera infancia, sino que cambia continuamente como resultado de la

experiencia. Evidentemente, los cambios suceden en un ámbito muy pequeño, que nosotros,

los neurobiólogos, denominamos «sinapsis», que es donde tienen lugar los contactos entre

neuronas. Tenemos alrededor de cien mil millones de neuronas, y cada neurona entra en

contacto con diez mil neuronas más. Por tanto, tenemos mil billones de sinapsis.

Eduard Punset:

¡Increíble!

Pierre Magistretti:

¡Eso es muchísimo! Pero, además, la experiencia modifica la eficacia de las sinapsis. Si

aprendes algo, si tienes una experiencia, entonces algunas de las sinapsis de una red concreta

serán más eficaces. Ésta es la base del aprendizaje y de la memoria. No obstante, lo

importante es que la noción de plasticidad (es decir, el hecho de que la experiencia modifique

el cerebro) constituye un puente, por así decirlo, entre la neurociencia y el psicoanálisis. La

«huella psíquica» y la «huella sináptica» son dos términos que pueden proporcionar un

puente, un lenguaje común entre estas dos disciplinas.

Título: “Libres y conscientes, pero infelices” – emisión 14 (05/10/2008, 02:00 hs) – temporada 13

3

Eduard Punset:

Profundicemos un poco más en esto. Y veamos el papel del inconsciente en relación a las

huellas dejadas por la experiencia…

Pierre Magistretti:

El

modelo que desarrollamos con François Ansermet incorpora el inconsciente sobre la base

de la plasticidad. Pero no se trata de una forma estricta de aprendizaje, hay algo más, porque

si solamente estuviéramos marcados por lo que aprendemos, por la experiencia que deja una

huella, ¡eso sería muy determinista! Se podría decir que cualquier cosa que hubiéramos vivido

en un momento dado de nuestra vida establecería lo que haremos en el futuro, ¡y eso sería

terriblemente determinista! Afortunadamente, creemos que no es así. Es cierto que hay una

relación directa entre la experiencia y la huella, y por tanto la memoria y el aprendizaje, pero

sucede más en el nivel consciente, cognitivo. Sin embargo, creemos que el inconsciente es

algo más complejo. La idea es que algunas de las huellas que ha dejado la experiencia pueden

reasociarse y crear nuevas redes, nuevas huellas, que de hecho están ahí, a escala sináptica, en

los circuitos neuronales… pero estas huellas no tienen una relación directa con la experiencia

original.

Eduard Punset:

…¡son distintas!

Pierre Magistretti:

Hay, por tanto, una discontinuidad en la creación del inconsciente: una discontinuidad entre la

experiencia, la huella y, luego, a través de la reasociación. Es como si mezcláramos un poco

las cartas…

Eduard Punset:

Sí. Eso es lo que te lleva a decir, que «estamos programados para ser únicos», ¿verdad?

Pierre Magistretti:

¡Exacto! Estamos programados… o estamos determinados para no estar determinados. Porque

introducimos la noción de la reasociación de huellas, que añade cierto grado de libertad en

nuestra conducta. Si no fuera así, seríamos como robots: todo vendría predeterminado, y no

cabría posibilidad alguna de que surgiera la individualidad, lo que nos hace únicos, la

singularidad.

Título: “Libres y conscientes, pero infelices” – emisión 14 (05/10/2008, 02:00 hs) – temporada 13

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Eduard Punset:

Gracias a tu investigación y a la investigación de otros expertos, empezamos a saber algunas

cosas; pero es increíble pensar que millones y millones de personas vivieron, pasaron por el

mundo y desaparecieron, murieron, sin saber jamás qué demonios estaba pasando en su

interior, ¿sabes?

Pierre Magistretti:

Bueno, es que todo esto es muy difícil… en primer lugar, creo que también hay un punto de

vista ideológico: somos racionales, creemos que somos individuos racionales, y queremos

explicarlo todo (y creo que eso está bien, sienta las bases para la investigación científica),

pero el caso es que queremos pensar que somos los dueños de nuestro destino, que todas las

decisiones que tomamos se basan en evaluaciones racionales. Y no me atrevo a afirmar que

nunca sea así, a veces sí, claro; pero nos cuesta admitir que las decisiones se toman mediante

procesos inconscientes. ¿Sabes? En cierto modo, esto no debería frustrarnos o darnos miedo,

¡porque el inconsciente somos nosotros mismos! ¡No es algo externo! Es lo que somos… de

hecho, nuestra propia esencia es el inconsciente.

Eduard Punset:

¡Lo único que pasa es que no lo conocemos!

Pierre Magistretti:

Simplemente nos resulta difícil llegar a conocerlo.

Eduard Punset:

El psicoanálisis utilizaba mucho lo que llamamos diálogo verbal para profundizar en el

inconsciente. Y parece ser que ahora, pensando en el futuro, existe la posibilidad de que a

través de fármacos, tomando pastillas, se pueda facilitar esta verbalización para conocer qué

es la plasticidad. ¿Puedes imaginarte algo así?

Pierre Magistretti:

Es algo muy especulativo, pero es interesante que lo menciones, porque lo he pensado alguna

vez. Ahora conocemos los mecanismos, muchos de ellos, aunque probablemente haya muchos

más… pero conocemos buena parte de los mecanismos que entran en juego en la plasticidad

sináptica. Y sabemos, por ejemplo, que las sinapsis, los contactos entre neuronas, están en una

especie de «matriz extracelular», un medio que las mantiene en forma. Sin embargo, también

sabemos que se puede modificar químicamente este entorno para aumentar la movilidad de las

sinapsis. Pero hay que tener en cuenta que esto es pura especulación.

Título: “Libres y conscientes, pero infelices” – emisión 14 (05/10/2008, 02:00 hs) – temporada 13

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Eduard Punset:

Claro.

Pierre Magistretti:

Pero es posible plantearse el desarrollo de fármacos que hagan las sinapsis más flexibles, más

plásticas, mientras se realiza una sesión analítica o varias sesiones, y en cierto modo acelerar

el proceso. Creo que no es una idea completamente descabellada.

Eduard Punset:

Pero hay algo en este descubrimiento de que nuestra conducta es única, gracias a este

concepto de plasticidad y a que se ha incorporado, nuevamente, el inconsciente en todo el

análisis… hay algo que me recuerda que el primer elemento de nuestra condición única fue la

reproducción sexual, o sea, el hecho de que se unieran dos gametos distintos hizo que el ser

que tenía que nacer ya no fuera un clon, una repetición, sino algo único: algo que jamás había

existido antes, ni volvería a existir en el futuro. Y ahora llegáis y decís: «nosotros, los

especialistas en el cerebro, lo confirmamos: los hombres y las mujeres son únicos, nadie fue

como ellos antes, ni nadie lo será jamás.

Pierre Magistretti:

Sí. De hecho, lo que dices tiene dos lecturas, es un terreno fronterizo porque, por supuesto,

también se puede decir que tu material genético (es decir, los genes que son producto de la

fusión de dos gametos, un espermatozoide y un óvulo) da lugar a una combinación única de

genes. Por tanto, eso nos daría la primera parte de ser únicos. No obstante, también se puede

decir que eso sería terriblemente determinista, porque según esto, los genes darían lugar a un

individuo en el que todo está programado, todo está en los genes. Por supuesto, no creo que

esto sea así, porque el genoma te brindará un esquema general, pero luego hay mecanismos

epigenéticos (así los llamamos) o experiencias, es decir, lo que sucede en el entorno, que

contribuyen a construir un individuo único; él será único, o ella será única, como

consecuencia de los genes, pero luego se volverá único a causa de los mecanismos de

plasticidad, que permiten que la experiencia cree un cerebro único.

Somos el resultado de esta plasticidad. Sólo hay que pensar en algo que, en mi opinión, es el

resultado de la libertad que permite la plasticidad: la creatividad. ¿Sabes? Si solamente

pudiéramos reproducir lo que hubiéramos experimentado, ¡no existirían los artistas! ¡No

existiría la creatividad! Solamente podrían reproducir su experiencia. Pero gracias a esta

reagrupación, esta reestructuración, hay espacio para la libertad; pero también hay espacio

para crear algo nuevo a partir de lo que tenemos en el cerebro.

Título: “Libres y conscientes, pero infelices” – emisión 14 (05/10/2008, 02:00 hs) – temporada 13

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El precio de la libertad puede ser la infelicidad

Eduard Punset:

Me pregunto si tu teoría puede ofrecernos alguna novedad en la investigación del concepto de

conciencia. Sabes perfectamente que, hace unos 50 años, un científico jamás se hubiera

atrevido a hablar de conciencia, porque se consideraba que no era realmente ciencia. Y luego,

por supuesto, hubo científicos y premios Nobel, como Edelman, o incluso Crick, que lo

investigaron desde la ciencia. ¿Alguna novedad sobre este tema tan estudiado hoy en día?

Pierre Magistretti:

Pues el tema de la conciencia, como sabrás, según Freud era demasiado complicado, por eso

él prefirió trabajar para intentar entender el inconsciente. Lo que se puede decir es que

actualmente sabemos más cosas sobre los procesos a través de los cuales tomamos conciencia

del entorno. Ahora sabemos que hay zonas del cerebro que participan en el proceso a través

del cual nuestro “yo” integra la información procedente de muchos sistemas sensoriales y nos

ayuda a identificarnos y distinguirnos del resto del entorno. Esto es muy importante, abre un

terreno nuevo en neurobiología: comprender la neurobiología del “yo”. Y probablemente nos

ayudará a entender más la conciencia. Como te decía antes, de una manera un tanto

provocativa, creo que tal vez la conciencia sea lo que nos permite darnos cuenta de lo que

nuestro inconsciente ya ha decidido hacer.

Eduard Punset:

Y la conciencia es una herramienta muy moderna, ¿no?

Pierre Magistretti:

¡Probablemente! En términos evolutivos es una herramienta moderna, ya lo creo. Y me parece

que ha jugado un papel importante y ha mejorado mucho nuestra capacidad de crear

sociedades. Creo que si solamente nos rigiéramos por el inconsciente, probablemente sería

más difícil vivir en grupo. Sin embargo, me gustaría apuntar algo, porque todos, cuando

comparamos los animales con los humanos, hablamos siempre de los «instintos» en los

animales. Y la idea es que un instinto es algo que está incorporado, por así decirlo, en el

programa fisiológico, para guiar al animal en ciertas cosas: la reproducción, la alimentación, y

aspectos básicos de supervivencia. Con los animales, yo diría que estos instintos están muy

determinados genéticamente; cuando los animales nacen, enseguida reciben instrucciones

sobre cómo comportarse y cómo sobrevivir. En cambio los humanos, al nacer, no pueden

hacer nada. Sólo hay que mirar a un bebé: ¡no puede sobrevivir! Así que, como humanos, no

nacemos con un sólido conjunto de instrucciones; tenemos que aprenderlas, y las aprendemos

a través de los mecanismos de la plasticidad. Esto es fantástico, porque deja espacio para

mucha libertad; pero también hay algunos inconvenientes: podemos cometer errores a la hora

Título: “Libres y conscientes, pero infelices” – emisión 14 (05/10/2008, 02:00 hs) – temporada 13

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de interpretar nuestras instrucciones. Y por eso, probablemente, el precio de la libertad es

quizá cierta infelicidad.

Eduard Punset:

O sea que no estábamos tan equivocados cuando pensaba que, después de tantos años

hurgando sobre los temas de la felicidad e intentando identificar las pistas para ser feliz, la

conclusión a la que había llegado era que lo importante, realmente, era explicarnos a nosotros

mismos esta capacidad infinita que tienen los seres humanos para hacerse infelices. O sea,

¿cómo es posible que, siendo lo que es la vida, donde hay de casi todo y, en teoría, no es tan

difícil identificar lo que nos conviene de lo que no nos conviene, por qué diablos resulta que

es tan difícil o tan fácil para la gente hacerse infeliz? Estudiando el cerebro y estudiando el

inconsciente, ahora descubrimos o confirmamos que, efectivamente, éste es un tema

importantísimo; que, a lo mejor, venimos tan desprovistos de todo a este mundo que el precio

que pagamos por esta libertad de no estar predeterminados es el error, es la posibilidad de

hacernos infelices.

¿Que significa decir “indio”? 

Por Juan Manuel Roca

 

Los más alevosos y equívocos insultos que aún se oyen en Bogotá, suelen rematarse con una invitación miserable: “no sea indio”.

 

El autofágico insulto puede ser proferido muchas veces por alguien de rasgos evidentemente indígenas, por algún muisca de Everfit en trance de blanquearse.

 

Otras veces lo hacen los que se llaman a sí mismos blancos, gentes que sueñan con un pasado virreinal y que cuelgan a placer antepasados y antepasadas en las ramas secas de un árbol genealógico, que casi siempre ha sido abonado con sus propias miserias.

 

Cuando una comunidad como la de los paeces se levanta erguida tras más de 500 años de soledad y de expolio y se enfrenta a las fuerzas armadas, a los robocops, a los miembros del Esmad, del Ejercito Nacional y la Policía, valdría la pena decirle a cada colombiano: “sea indio”.

 

Cuando las víctimas no olvidan, por ejemplo, la matanza del Naya, la memoria y persecución de Manuel Quintín Lame Chantre por los gamonales del Cauca y por uno que otro poeta parnasiano trepado en un camello surreal; cuando se siguen enfrentando a las vejaciones feudales de los terratenientes y a los aires rentistas, estaría bien decirle al periodista amordazado por sí mismo: “sea indio”.

 

Cuando los soldados afinan la puntería, oyen los pases hipnóticos de no se sabe cuál patria, obedientes a órdenes superiores de seres muy inferiores, habría que decirles que se nieguen a disparar, que sean indios.

 

Cuando el presidente de la República le exige a los indígenas caucanos que pidan perdón a la policía, ¿no habrá quién le diga que le de vacaciones a su autocracia y sea indio?

 

Cuando el Estado necesita tanto despliegue militar para desbandar las mingas de los legítimos territorios paeces, dan ganas de ser indio, aunque sea en un grado “honoris Cauca”.

 

Ahora, si no quiere ser indio, si no quiere acompañar su justa protesta para estar al lado de las víctimas de un secular expolio, también puede ser negro, como los corteros de caña, que además de pobres son esclavos.

 

La verdad, frente al generalizado aturdimiento intelectual de buena parte del pueblo colombiano, ellos viven dando a cada tanto, tras el permanente exterminio de muchos de sus líderes, una lección de dignidad.

La Jornada”, martes 18 de noviembre de 2008.

La espesa niebla cubre Oventic y a sus miles de invitados

En privado, zapatistas festejan un cuarto de siglo de lucha

En el tiempo de los insurgentes, qué son estos 25 años

Hermann Bellinghausen (Enviado)

Oventic, Chis. 17 de noviembre. Los 25 años de existencia del Ejército
Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), fundado en las montañas de
Chiapas el 17 de noviembre de 1983, son celebrados en el caracol de la
zona Altos con una fiesta a la que acudieron miles de bases de apoyo
zapatistas y empezó desde ayer.

Dos interminables filas de vehículos estacionados ocupan buen tramo de
ambos lados de la carretera asfaltada (se supone), antes y después de
Oventic. De carga y de transporte, provenientes de los municipios
autónomos alteños. En ellos llegaron las bases de apoyo del EZLN. Muchos
de este municipio autónomo, San Andrés Sakamch’en de los Pobres, llegaron
a pie de las montañas.

Enmascarados por la densa niebla, es difícil calcular cuántos hay en el
caracol, pero son miles. Y siguen llegando.

A un lado de la calzada que desciende al espacio público del caracol
Resistencia y Rebeldía por la Humanidad, un joven se distingue entre los
vendedores de alimentos (por demás modestos: elotes, camotes y chayotes
hervidos, arroz con leche, plátano macho frito, pan dulce, pequeñas bolas
de tamal suculento). Enca- puchado y con atuendo tzotzil, sostiene una
pequeña reja de alambre condecorada de relojes de pulsera baratos, pero
nuevos.

¿Qué tiempo vende? ¿Qué es el tiempo en las muñecas de esta multitud que
hoy celebra 25 años de librar una guerra por la vida y que sigue, en
efecto, viva y con la vida cambiada? Oventic se localiza en el corazón de
una de las regiones indígenas más densamente pobladas en el país, por
pueblos tzotziles y tzeltales que son a la vez antiguos y modernos. ¿El
“tiempo indígena” que hacía jalarse de los pelos a los enviados del
gobierno a los diálogos de San Andrés, no lejos de aquí, cuando se
confrontaba con los comandantes rebeldes?

No es más lento que el tiempo en que vivían (y viven) los funcionarios.
Sólo distinto.

Tiempo aparte

Mientras anochece, las figuras que brotan de la espesa niebla, blanca y
brillante por los focos, son apariciones en blanco y negro. Numerosas. Más
abajo bailan cumbia y juegan basquetbol con música de fondo a base de
tambores y alientos, incluyendo un trombón monumental y dorado. Como se
sabe, también los sones de tambora bien tocados llevan su propio tiempo. Y
como se constata escuchando Radio Insurgente, aquí la hora es otra.

La niebla cubre Oventic. Incluso estando aquí, no se ve más allá de 10
metros. Bajo una cortina así de nubes se gestó en secreto la rebelión
zapatista. Bajo ella han transcurrido los 14 años que lleva la autonomía
de estos pueblos. Los toldos de ‘nailon’ donde muchas familias están
acampadas para la fiesta rodean la parte baja del caracol. La llovizna no
les afecta. Los niños juegan sin mojarse.

Aquí no ha llegado la inundación gubernamental del “piso firme” que se
desató en una parte de los Altos para cambiar el paisaje chamula y
engrosar los “índices de desarrollo” como le gustan al Banco Mundial. Sin
embargo, las familias acampadas lucen muy a gusto. Su relación con la
tierra, como con el tiempo, es distinta. El color de la piel no es lo
único que comparten con ella.

Dentro de la celebración, las bases de apoyo zapatistas han disputado
durante dos días torneos de futbol, volibol, salto de altura y de tigre.
La final estelar es la de basquetbol entre el Combinado Emiliano Zapata y
el equipo Rubén Jaramillo Dos, que antecede inmediatamente al acto de
conmemoración de los 25 años del EZLN. Se van congregando los “compas”,
que de tantos que son compiten con la niebla y se hacen visibles. Se
mueven contentos, orgullosos y tranquilos.

Pero el acto será privado, sólo para los pueblos zapatistas. De hecho,
prácticamente no hay sociedad civil, es decir, asistentes no indígenas,
como en otras ocasiones. Así que el reportero pasa a retirarse mientras la
música se interrumpe y por los altavoces se comienza a llamar a la gente
en tzotzil y tzeltal. Brotan hombres y mujeres por todas partes y se
hunden niebla abajo. Un cuarto de siglo: se dice pronto.

http://www.jornada.unam.mx/2008/11/18/index.php?section=politica&article=016n1pol

El horizonte zapatista

“Ya se mira el horizonte”, dice la primera estrofa del himno zapatista.
Ese horizonte no es un destino lejano o inalcanzable. No es una idea
abstracta. Al menos en parte, las comunidades en rebeldía del sureste
mexicano lo han convertido en un hecho real.

Este lunes 17 de noviembre se cumplieron 25 años de la fundación del
Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Dos décadas y media de
una experiencia que ha transformado la política y la sociedad mexicana y
que ha inspirado de múltiples formas al archipiélago altermundista que en
multitud de países lucha por otro mundo.

El zapatismo ha construido una de las experiencias autogestionarias más
profundas y renovadoras de cuantas se hayan gestado en América Latina: la
Comuna de la Lacandona. A pesar del cerco militar y la ofensiva económica
en su contra, las comunidades en rebeldía se han dado a sí mismas formas
de autogobierno estable, viven conforme a sus normas y se han hecho cargo
de su propio desarrollo.

Lejos de desgastarse con el tiempo, el paso de los años consolida y
profundiza su laboratorio de futuro alterno y de otra política. La
autonomía es aquí no sólo una propuesta o una reivindicación política,
sino un hecho práctico, una experiencia sistematizada; es pensamiento con
los pies en la tierra.

Esa hazaña de resistencia rebelde es referencia y estímulo para millones
de indígenas en todo el país. Es una demostración de que la autonomía de
facto es posible. Es la evidencia de que hay quienes no se rinden ni se
venden.

Durante 15 años, cuatro administraciones federales y seis estatales han
destinado multimillonarios recursos para contener y acabar con el
zapatismo. No han podido hacerlo. A pesar de que han gastado miles de
millones de pesos en obras públicas, proyectos productivos, despensas y
dinero en efectivo para comprar voluntades, no han podido apagar la llama
de la dignidad indígena. Los alzados no aceptan un solo peso de los
gobiernos.

El dinero gubernamental ha ido de la mano del garrote. El acoso
policiaco-militar en contra del levantamiento no cesa. El Ejército
Mexicano mantiene acuartelados en la zona rebelde a miles de hombres. Los
patrullajes son constantes. Sin embargo, ni esa presencia ni la de las
distintas policías han logrado desarticular la resistencia.

Entre las consecuencias inmediatas que el levantamiento zapatista tuvo
para el movimiento social se encuentra haber construido una visión de lo
que es posible alcanzar en la lucha, mucho más amplia del existente hasta
1994. El margen de acción estatal es menor, y las concesiones que debe
hacer a las organizaciones, mayores. Aunque no siempre lo sepan ni lo
aprovechen, los movimientos independientes tienen hoy un espacio mucho más
amplio para su desarrollo.

Desde 1994, cuando se instaló la Convención Nacional Democrática, los
zapatistas han convocado diversas iniciativas para organizar y dar cauce
al descontento nacional. En la mayoría de los casos han propuesto que sean
otros quienes las encabecen. Hasta la otra campaña, ninguna tuvo éxito:
naufragaron en medio de las disputas internas por el poder de las
distintas personalidades y corrientes de izquierda. La otra campaña espera
aún su gran prueba de fuego. Sigue pendiente la difusión de un programa
nacional de lucha y la demostración de hasta dónde llegaron a cuajar las
redes de solidaridad y acción que se construyeron en el camino.

Los zapatistas mantienen grandes simpatías en el mundo indio, entre
jóvenes, campesinos pobres y colonos urbanos. En cambio, el apoyo de que
disfrutaron entre importantes capas del mundo intelectual se ha
desvanecido. La solidaridad que alguna vez tuvieron de franjas amplias de
la izquierda partidaria se ha trocado en franca animadversión. Muchas de
las ONG que alguna vez estuvieron cerca de su causa se han alejado.

El levantamiento de 1994 reanimó y estimuló la formación de importantes
movimientos sociales reivindicativos y opositores. Durante años el EZLN
fue un catalizador de protestas sociales de muy distinto signo fuera de su
área de influencia directa. Hoy esa función parece haber llegado a su fin.
Los zapatistas parecen haber privilegiado la construcción de sus propias
fuerzas. Movimientos políticos y sociales relevantes fuera de su órbita de
ascendencia no han merecido de su parte expresiones explícitas de
solidaridad.

Los zapatistas han trazado muy claramente una línea de separación entre
sus amigos y quienes no lo son, incluidos muy importantes actores de
izquierda. Una parte importante de sus antiguos aliados del pasado han
dejado de serlo por diversas razones. El comportamiento de los
legisladores el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la
aprobación de ley indígena, las reiteradas prácticas represivas del
gobierno perredista de Chiapas y la presencia de connotados caciques en
sus filas han cerrado las puertas a cualquier colaboración con la clase
política que se reclama progresista. Aunque denunciaron el fraude de que
fue objeto, los zapatistas se deslindaron muy claramente de la campaña
electoral de Andrés Manuel López Obrador y no fijaron una posición pública
sobre el movimiento en defensa del petróleo.

Las difíciles condiciones de su lucha y la disciplina militar con la que
actúan los lleva, en ocasiones, a juzgar severamente a muchos de sus
amigos y aliados. La enorme complejidad de la lucha social en el país no
ha sido siempre registrada en sus decisiones políticas.

Como ha sucedido reiteradamente desde 1994, hay quienes ahora aseguran que
los rebeldes han dejado de tener impacto en el país. La experiencia
muestra que quienes afirman esto se equivocan. Los rebeldes han regresado
al centro de la política nacional con éxito, una y otra vez. Si bien
algunas de sus definiciones políticas puedan haber sido equivocadas,
cuentan con un capital ético enorme, que les otorga credibilidad y
capacidad de convocatoria.

El zapatismo representa una ruptura formidable con los viejos modos de
hacer política, que, a pesar del paso de los años, conserva su frescura. A
25 años de fundado el EZLN, su horizonte está aquí y seguirá haciéndose
sentir.

Luis Hernández Navarro
 
Magdalena Gómez

EZLN: más que un aniversario

Oficialmente se cumplieron 25 años del inicio de un proceso que aparecería ante la nación y el mundo el primero de enero de 1994. Ese día el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) tomó militarmente siete cabeceras municipales en el estado de Chiapas, en el sureste mexicano.
En sus primeras proclamas, el EZLN anunciaba: “Hemos empezado la lucha que necesitamos hacer para alcanzar demandas que nunca ha satisfecho el Estado mexicano: trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz”. Todo ello se concretó en la propuesta de reconocimiento a la autonomía indígena de los históricos acuerdos de San Andrés. Qué decir de ello a estas alturas, cuando ha quedado clara la negativa oficial a ampliar la mira en sus conceptos de libertad, democracia, justicia y paz, así como también es más que evidente que no han caminado por el lado de los derechos económicos sociales y culturales de mexicanos y mexicanas indígenas y no indígenas.
Mucho se ha escrito sobre la historia de una organización que dejó de lado su estructura militar para apostarle de lleno a la vía política, y ello a pesar de las constantes provocaciones y agresiones que ha sufrido del Estado y sus aliados locales en Chiapas con tintes paramilitares. Hoy sólo habría que recordar que ese rumbo, el político y pacífico, fue “mandatado” por la masiva participación de la sociedad civil que logró el cese al fuego en ese histórico mes de enero de 1994.
Pero ya traía elementos el Ejército Zapatista de Liberación Nacional para dar el histórico giro hacia la política. Según testimonios recopilados en el libro 20 y 10: el fuego y la palabra, de Gloria Muñoz Ramírez (Ediciones La Jornada, 2003), entre 1983 y 1994 el EZLN dedicaría sus principales esfuerzos a una paciente organización interna. El encuentro entre la tradición marxista-leninista con “una realidad que no puede explicar, de la que no puede dar cuenta y con la que tiene que trabajar” sería relatado por el subcomandante Marcos, vocero de la organización, como “la primera derrota, la más importante y la que lo marcará de ahí en adelante”.
Así se empieza a dar el proceso de transformación del EZLN: de un ejército de vanguardia revolucionaria a un ejército de las comunidades indígenas; un ejército que es parte de un movimiento indígena de resistencia dentro de otras formas de lucha. Cuando el EZLN se imbrica con las comunidades, pasa a ser un elemento más dentro de toda esa resistencia, se contamina y es subordinado a las mismas. Las comunidades se lo apropian y lo hacen suyo, “lo colocan bajo su férula”. Producto de esa derrota, “el EZLN empezó a crecer geométricamente y hacerse ‘muy otro’, o sea que la rueda –que era bastante cuadrada– siguió abollándose hasta que, al fin, fue redonda y pudo hacer lo que debe hacer una rueda, es decir, rodar”.
Después del fiasco foxista con la contrarreforma indígena de 2001, el EZLN anunció en 2003 el nacimiento de los caracoles y la creación de las juntas de buen gobierno, que proponen “mandar obedeciendo”. Estas instancias cuentan con delegados revocables que trabajan sin salario y se encargan de tareas de representación y administración de justicia, además de coordinar con las demás juntas el sistema político autónomo zapatista, que territorialmente coexiste en muchas ocasiones con el sistema político y las demás instituciones sociales del gobierno, e impulsa diversos proyectos, entre los que se destacan emprendimientos agroecológicos, de comercialización de café y productos textiles, proyectos autónomos de salud, educación y comunicación popular. Las autonomías, como bien sabemos, tienen otras expresiones en el resto del país.
Una iniciativa nacional, que tuvo su muy aguda polémica en 2006, fue en relación con la postura que aumió frente a la candidatura de Andrés Manuel López Obrador. Pero historias, encuentros, desencuentros y aniversarios aparte, importa destacar el panorama actual del país, cuyos rasgos explican las nuevas rutas del zapatismo y el movimiento social.
Hoy contamos con un gobierno federal carente de legitimidad y con una legalidad cuestionada, marcada por la continuidad en las políticas neoliberales que ha impulsado iniciativas “estructurales” que el foxismo no logró colocar. Es el caso de las reformas a la Ley del ISSSTE y las relativas al petróleo, que han concitado amplias movilizaciones sociales y políticas ante las cuales el calderonismo sólo apuesta a la criminalización.
Junto con todo ello se embarcó al país entero en la guerra contra el narcotráfico, con saldos peligrosos que impactan al conjunto de la sociedad. En los informes oficiales respecto a conflictos destaca la ausencia de mención a Chiapas, menos aún al EZLN, que busca dar cauce a la indignación que se comparte en amplios sectores sociales.

El critico de cine en su laberinto

Hoy se leen tantos elogios al cine malo que se pone uno a pensar en un elogio a la crítica mala. De golpe existen equivalentes a Ed Wood en nuestro noble oficio. Responder el desafío puede llevar directo al harakiri o al- muy de moda- linchamiento comunitario. Encomendémonos, entonces, a su santidad David Lynch, patrono de los incomprendidos.

II
Mi infancia se encuentra vinculada a las piernas de Virginia Vallejo (en el tiempo que amaba a Pablo y odiaba a Escobar). La Diva de la televisión criolla cruzaba las extremidades inferiores – forradas en medias Dilido- miraba a la cámara y comentaba la película de la semana:
“Linda, linda aunque un tanto triste”.

III
Tomemos como ejemplo la película “Deseo, Peligro” del maestro Ang Lee y supongamos lo que dirían los diferentes tipos de críticos:
Critico de periódico provinciano ( Versión Gay): “ Hay quienes dicen que el actor Tony Leung es un feo encantador en lo que a mí respecta, me gusta más Leo DiCaprio, con esos bíceps bien formados y esa mirada de niño malo”
Critico de periódico provinciano (Versión Hetero): “Esta peliculita habría quedado mejor en un comic Manga, es que a la hembra le gusta que le peguen y la sangre habría quedado mas bacana”
Critico de programa televisivo regional: “Íbamos a ver “Deseo, Peligro” pero había poca gente, mejor nos decidimos por “Un Chihuahua en Beverly Hills” del cual les tenemos el tráiler en primicia”
Critico de periódico Granma de Cuba: “No olvidemos que toda penetración es imperialista. La Revolución Cultural llegó y eliminó de un tajo estas horribles prácticas coloniales”.
Critica de Estilo RCN: “El director es Taiwanés…( titubea, mira a la compañera) donde queda eso?”
Critica feminista línea Florence Thomas : “ Ahora nos vienen con la falacia de que las mujeres chinas son sumisas y solo viven para la felicidad del marido. Cuentos chinos!!!”
Critico estructuralista de pensamiento complejo: “Sin un narrador Omnisciente, Omnipotente y Omnipresente el narratario hubiese dado un vuelco eficaz para que el paradigma del relato…”
Critico del programa Dias de Cine (TVE): “Iba caminando por la Avenida del Conde Peñalver cuando veo pasar a Armando Manzanero. Inmediatamente le grito: “Armando, Armando”. Pero mi buen amigo Pedro Almodóvar me corrige y me dice “Joder Antonio, te digo que es Ang Lee”.
Critico Psicoanalista línea Lacan-Zizek: “Todo Imperio es de orden fálico y toda colonia es de orden castrante. El japonés invade cual falo erecto, la china lo recibe porque siente que le mutilaron algo. Se deja colonizar, permite que su Padre-Kamikaze ingrese atormentándola”
Critico oficialista línea José Obdulio: “ De acuerdo a la Escuela de Altos Estudios Filosóficos de Envigado, esta película nos demuestra que no existe conflicto propiamente dicho sino amenaza terrorista por parte de la amante china hacia el japonés quien encarna la seguridad democrática”
Critico no oficialista línea oposición radical: “Una vez más queda demostrado los orígenes del paramilitarismo y su concubinato con las altas esferas del poder”
Finalmente, para aportar al debate, van algunas frases salvajes:
Los críticos son unos tipos que siempre piden bebidas baratas, salvo cuando ellos no pagan- Groucho Marx
La crítica cinematográfica como todas las críticas, tiene la misma misión que los niños, las suegras y las respectivas esposas: llevar la contraria- Revista Muchas Gracias 1931
Si alguien piensa que es fácil ser crítico y difícil ser poeta…¿puedo sugerirle que ensaye ambas cosas? Tal vez descubra porque hay tan pocos críticos y tantos poetas- Pauline Kael
La crítica es pasión con lucidez- Jean Douchet

El escritor que escribe sobre cine, no hace más que rumiar, lleno de amargura, su perenne soledad
No sólo el filme puede ser una obra de arte .También la reflexión crítica lo es: exige amor, sinceridad e inspiración -André Bazin

- Andrés Caicedo

lunes 17 de noviembre de 2008

Un Cinéfilo recibe el Premio Nobel

El próximo 10 de Diciembre la Academia sueca coronará al nuevo Nobel de Literatura Jean-Marie Gustave Le Clézio. Al recibir la noticia dio un consejo básico: “Mi mensaje es claro: hay que seguir leyendo novelas porque son un gran sistema para entender el mundo, un modelo que no es esquemático y que por eso permite hacerse preguntas.”
Resulta que Le Clézio además de viajero es cinéfilo. El año pasado publicó un homenaje al cine titulado “Ballaciner” (juego de palabras que puede traducirse como “una balada al cine”).
Pues bien, le he pedido Mónica Bonilla, caleña y periodista residente en Suiza, que nos traduzca estas palabras introductorias de Le Clézio en su libro. Una delicia de reflexiones sobre el séptimo arte. Esperamos con ansiedad la publicación total en español.

La nueva realidad de la imagen

(Traducción de Mónica Bonilla)

En su ultima obra que lleva como título “Ballaciner”, el escritor Jean-Marie Gustav Le Clezio (nacido en Nice en 1940) reflexiona sobre “el sentido”[1] que el cine ha aportado a su vida y a su papel principal como fabricante de imágenes del mundo.

Hay que decidirse por una nueva moral. Cámara en mano, los cineastas han inventado una responsabilidad que ningún otro medio de comunicación les había otorgado.
¿Tendríamos la misma idea del mundo sin los reportajes de guerra, sin las escenas dramáticas de los grandes eventos que sacuden el planeta, sin los temblores de tierra, sin los ciclones, sin las catástrofes naturales? ¿Nos sentiríamos concernidos de la misma manera por la contaminación, la desertización, el desangramiento de las grandes selvas, esenciales al equilibrio de nuestro planeta, sin las imágenes que nos muestran los estragos producidos por estas catástrofes?
En 1918, el tifo (la gripa española) mató a más gente que la guerra en las trincheras. Pero son las imágenes de las guerras las que nos quedan en la memoria, porque los millones de personas que desaparecieron a causa de esta enfermedad murieron callados, en sus casas, cuando los campos de batalla se habían silenciado, además, la mayoría de las victimas eran niños y ancianos.
Esas imágenes no llegaron hasta nosotros, los nombres de esas victimas no están grabados en los monumentos. (…)

Esas imágenes, cualquiera que sea el análisis que se haga, cualquiera que sea a la conclusión a la que lleguemos, no se borraran, quedaran grabadas en nuestra memoria por siempre.
En cien años, en mil años – si el mundo dura hasta allá- ellas seguirán existiendo.

Esa es la nueva moral de nuestra era. No tiene nada que ver con nuestras ideologías, ni con la religión, ni con las consideraciones políticas. La cámara en mano aporta pruebas. Algunas son contestables, otras no lo son, no lo serán jamás. Los jueces no serán nunca infalibles, puede ser incluso que ni siquiera vendran al juicio. Pero las pruebas estarán allí. (…)

El profuso numero de imagines que rodean nuestra existencia, no debe ser más llamado “información”; Es la creación de un mundo ideal, paralelo a nuestra realidad, sin la cual ésta no tendría sentido. Podemos aprovechar de lo mejor y de lo peor. De ahora en adelante deviene imposible vivir sin este espejo.

Ballaciner
Jean-Marie Gustave Le Clezio
Gallimard, 2007
[1] «à la lumière » a la luz en el texto original.

Escándalo mata escándalo

Escándalo mata escándalo
Publicado el 23 de Noviembre de 2008

 

 

Es raro: siempre que las alarmas están encendidas, siempre que el gobierno central está metido hasta el cuello en problemas sociales, siempre que lo tienen contra la pared, milagrosamente se destapa un problema ‘mayor’ que invisibiliza lo demás. Y el Gobierno logra poner en primer plano la noticia que quiera; y los medios masivos tienen que darle el protagonismo necesario porque el Gobierno se encarga de hacer un escándalo de tal tamaño, que no hay forma de esquivar esa noticia. Y lo verdaderamente importante, por una vez más, resulta siendo un vago rumor lejano.

 

Los asesinatos que cometió la fuerza pública durante todo este año (eso que llaman ‘falsos positivos’ o ejecuciones extrajudiciales, que, por cierto, debieron haber cobrado la cabeza del Ministro de Defensa), al día de hoy son un vago rumor lejano, que pronto olvidaremos todos, porque parece que el Gobierno lo olvidó y que la prensa lo olvidó. Y los colombianos olvidamos con facilidad porque cuando ocurre algo que podría hacer tambalear al Gobierno, este mismo se da la maña de inventar un escándalo más grande, más escandaloso, más poderoso, más mediático y rimbombante.

 

Ahora, el nombre del escándalo es DMG. Pero ese escándalo no ha cobrado ni un muerto; ese escándalo es sobre un negociante; ese escándalo no ajusticia a gente humilde para ganarse dos días de permiso. Ese escándalo no tiene nada que ver con la barbarie. Tiene que ver con plata, solamente con plata. Y se me pone que la plata es lo más importante, tanto para este gobierno como para la mayoría de gobiernos sobre la tierra. Es más que increíble que a unos generales implicados en esos ‘falsos positivos’ tan escabrosos, simplemente los destituyan, y a un negociante (lícito o ilícito) lo traigan encadenado de pies y manos, como si fuera el peor asesino del mundo. De no creer es un Ministro de Defensa que pide disculpas con risita sardónica, mientras el llanto de las viudas recientes, de hijos o de esposos, se cuenta por millares. Y el Ministro, tan campante, sigue ocupando su cargo.

 

También resulta increíble que la Minga Nacional de Resistencia Indígena haya llegado a Bogotá con más de 15.000 indígenas para reclamar el cumplimiento de la ley por parte del Gobierno, mientras las cadenas radiales más prestigiosas están en el juego DMG, y los noticieros de TV, y los periódicos. Pero ese nuevo escándalo no tiene nada que ver con violación de los derechos humanos, ni con agresión y ocupación territorial, ni con una legislación de despojo, ni con un sinnúmero de acuerdos incumplidos con distintas organizaciones sociales. Ese escándalo sólo tiene que ver con plata.

 

Los indígenas de Colombia están poniendo el ejemplo en cuanto a dignidad se refiere. Se juntaron y marcharon y lograron alertar a toda la comunidad nacional e internacional sobre los distintos desmadres que se han venido cometiendo contra ellos. Y ahí están, en Bogotá, 15.000 indígenas en paz porque son de paz, exigiendo sus derechos, cosa que no hemos logrado el resto de colombianos. Y están ahí diciendo, además, que el hecho de exigir sus derechos no los convierte automáticamente en guerrilleros ni en comunistas.

 

Recuerdo que hace unos años, la comunidad embera se instaló en la trastienda del Ministerio del Ambiente, en espera de una cita con el ministro de entonces para hablar sobre la muy polémica represa de Urrá. Pero no hubo caso, nadie la atendió. Y luego de un mes, a merced de la solidaridad de los bogotanos, se marchó en silencio. Y la ciudad amaneció más triste entonces. Quedó claro para muchos que la democracia no pasaba de ser una palabra y que el país se manejaba por intereses de unos cuantos.

 

Ocho años después, las cosas han cambiado. Ya no son trescientos emberas esperando una improbable cita: son más de 15.000 exigiendo sus derechos. Eso es un cambio.

 

cristianvalencia@yahoo.com

 

Cristian Valencia

La infamia de los bancos

¿QUIÉNES SON LOS QUE GENERAN INFLACION, POBREZA, TEMOR,  INFAMIA   Y TERRORISMO  EN COLOMBIA?

 
Los Bancos: AV Villas,Colmena ,Caja Social, Colpatria, Conavi( ahora Bancolombia), Bancafe( ahora de Davivienda) Granahorrar, (ahora del BBVA), Banco Popular, el Fondo Nacional del Ahorro,  Central de Inversiones CISA S.A.,   Titularizadora Colombiana  S. A., Megabanco Banco de Bogotá y  Banco de Occidente .  
                 

Y lo peor, con su plata y la de Todos los Colombianos generosos, que a cambio de nada, depositan  su dinero en : cuentas de ahorro; cuentas corriente y   C D T´S, los anteriores Terrorista hacen su negocio y con las utilidades que  obtienen financian a  aspirantes al Congreso de la República, a la Cámara y al Senado y a la presidencia de la República .

Luego la alianza de estos dos grupos :  Banqueros  y  Políticos  es evidente.

 

El compromiso de los políticos elegidos  es,  tramitar  y aprobar todo tipo de Leyes, Normas y Decretos  a  favor de los bancos  y  en contra del  pueblo Colombiano. Es decir  enriquecer  a unos pocos  y  empobrecer,  reprimir y oprimir al  pueblo .

 
Por eso,  ponga mucha atención : Estos son los intereses,   que pagan por trabajar,       Nuestra plata .
De    Cero   hasta $500.000  pesos  ………….. Nos pagan,    0,0%   de intereses
De   $500.001  Hasta   $ 5.000.000   reconocen   el  1%  anual, es decir 0,083% mensual. 
De $5.000.001 Hasta $100.000.000 reconocen el 2.65% anual, es decir 0.2208% mensual.
Y  de $100.000.000 Hasta $500.000.000 reconocen el 2.75% anual, es decir 0.2291%  mensual .
 
Ahora  estos  son,  los  intereses,    que  Nos Cobran por  prestarnos Nuestra  Plata :
Tarjetas de Crédito         25.19%  Anual, es decir mensual       el   2.0991%
Crédito  de Consumo      25.19%  Anual, es decir mensual       el    2.0991%
Crédito de Vehículo       25.98%   Anual, es decir mensual       el    2.165%
Multipréstamo Rotativo 25.19%  Anual, es decir mensual       el    2.0991%
Crédito Hipotecario Vivienda de interés Social   UVR  18%  + 11%    de interés + IPC  5.69%  = 34.69 % Interés Anual 
Crédito Hipotecario corriente                               UVR  18%  + 12.7% de interés + IPC  5.69%  = 36.39 % Interés Anual
  
NO  hay Cuota Fija  crédito vivienda: Ni en  Pesos por que tiene la DTF; Ni en UVR, ya que sube todos los días. Ni Leasing Habitacional.
 No sea marrano….. No reciba subsidios, ese es el gancho!!!!

 
NO a Créditos Hipotecarios, No a Tarjetas de Crédito, No a Créditos de Consumo, Ni a préstamos de Libre Inversión.
 
NO es el momento de comprar Vivienda nueva, Ni usada, Ni rematada, Ni Subastada y menos financiada
 
NO crea  en la Publicidad  engañosa,   Malévola,  Tramposa  de  las Constructoras  y  los Bancos .

Los bancos, monopolizaron todas las actividades .

A los trabajadores, les pagan a través de un banco ; las pensiones las maneja el banco; las Cesantías, las manejan los bancos; los servicios públicos, se pagan, a través del banco; la Salud la maneja y se paga, en los bancos; la Educación primaria, secundaria y Universitaria, los pagos se realizan a través, de los bancos .

 

Entonces, Usted   ¿qué  equipo apoya ?

1.      A los que creen que un país se construye a sangre y fuego.

2.      A   los que creen que un país se construye es, con    Inversión      Social.

 

Los Bancos son, como los parásitos ……..   . diezman y  Ofrendan de  los Pobres ……………Y    Predican, el Evangelio de Jesucristo  ……… ¿Pero lo aplican?    Nooooooooo .

 

1.      Amar a Dios  sobre  todas las cosas.

2.      Amar al Prójimo, como  a  ti mismo. 

      

El presidente  y el Congreso tramitan y aprueban todo tipo de Decretos, Normas, Leyes contra la sociedad, para facilitar los sueños de los banqueros. Entonces, los terroristas (bancos y políticos), son los que producen y envían las bombas atómicas y químicas, más devastadoras contra toda la sociedad. 
   

POR ESO PONGA MUCHA ATENCIÓN, DEPOSITE SU PLATA EN EL COLCHON, DE BANCOLCHÓN .

 

La misión  suya y mía  es  cancelar, cerrar  todo tipo de cuentas que tengamos con los bancos  Colombianos  y extranjeros.

 

No saque, No adquiera nada  con crédito bancario.  Los bancos lo estafan. Ojo abra sus Ojos…Llevemos nuestra plata al lugar adecuado ………….

 

Si usted recibe esta información, sáquele 5.000  fotocopias, reprodúzcala, divúlguela….. . envíela  por   Internet . 

 
 

TARIFAS DE ALGUNOS SERVICIOS BANCARIOS:

 

Retiro en cajero automático red propia………………………………          Entre $900 y $2.500
Consulta de saldo en cajero………………………………………..…           Entre $900 y $2.500
Transferencia cuentas del mismo titular………………………………        Entre $900 y $2.200
Avance en efectivo por cajero………………………………………
 Entre $3.500 y $6.000

Transacción declinada tarjeta de crédito o cupo insuficiente…………        Entre $2.500 y $6.200
Transacción declinada tarjeta débito o fondos insuficientes………….       Entre $900 y $2.930
Consulta de saldos en cajeros otras redes …………………………….        Entre $4.000 y $6.000
Retiros cajeros automáticos de otras redes……………………………        Entre $4.000 y $6.000
Avance en efectivo cajeros otras redes ………………………………         Entre $4.800 y $6.000
Consulta telefónica por operación……………………………………          Entre $812 y $1.200
Banca telefónica audio-respuesta………………………………….…          Entre $700 y $1.100
Solicitud de extracto bancario……………………………………..…          Entre $2.552 y $6.000
Cuota de manejo tarjeta de crédito visa clásica……………………….         Entre $11.464 y $44.000
Reposición de plástico por pérdidad…………………………………..         Entre $5.400 y $20.750
Talonario de 20 volantes cuenta de ahorro……………………………        Entre $37.000 y $60.320
Chequera de 10 volantes…………………………………………
 Entre33.500 y $30.440

                                                                                             
Saben ustedes que los intereses de las  tarjetas de crédito en colombia, son las segundas más caras de todo el mundo !!!!

No sean tan pendejos, sí todos sus usuarios canceleraran la H.P Tarjeta de credito…. verían  el bramido de los bancos!!!

LOS HP`s Bancos  robaron a  más de un millon de familias colombianas con el degenerado y perverso UPAC, ahora UVR…..EL GOBIERNO , EL ESTADO Y SUS INSTITUCIONES SE HICIERON LOS GUEVONES Y NO PASÓ NADA ,SIMPLEMENTE …………….. QUE SE JODIERAN SUS DAMNIFICADOS !!!!!

Lo que ha sucedido ahora con las piramides, es consecuencia de la fatiga de tantos ahorradores que año tras año, por mucho tiempo,  perdieron totalmente la confianza el los degenerados BANCOS!!!

EL GOBIERNO ,EL ESTADO Y SUS INSTITUCIONES SON UNA ALIANZA O MEJOR DICHO UNA MANGUALA DE BANDIDOS; LADRONES DE LA PEOR CALAÑA!!!!!!!

REACCIONE HAGA CIRCULAR MASIVAMENTE ESTE MENSAJE !!!

 


Comentario de Jesus Dapena

CAMINO DE UN CONFLICTO ENTRE EL CONSERVATISMO RELIGIOSO Y UN DIRECTOR DE CINE

(2008)

Camino

Director: Javier Fesser

Actores: Nera Camacho como Camino

Carmen Elías como madre

Mariano Venancio como padre

Manuela Vellés como hermana

Guionista: Javier Fesser

Productor: Luis Manso

Jaume Roures

Música: Rafa Arnau

Mario Gosálvez

Fotografía: Alex Catalán

Montaje: Javier Fesser

Mi llegada a España está signada por una noticia, los obispos protestan por la presentación de un auto sacramental, el día del Corpus Christie, en Toledo, disgustados por la acción de los ateos, social-comunistas, del Ayuntamiento, que se han tomado la procesión con sus diablos y putas; consideran que son muchas las ofensas a la Iglesia ante la pasividad de tantos y algunos responden desde una posición antitética, al advertir que hay gente, como ella, que apoya con fuerza, buena voluntad y deseo de aniquilación absoluta, las ofensas de la Iglesia, una pelea de nunca acabar.

Luego aparece otra situación polémica con el rechazo por parte de la Iglesia a la Educación para la Ciudadanía, que acepta situaciones escandalizadoras como el matrimonio homosexual y el aborto, lo cual caldea los ánimos; los que están del lado de la Iglesia protestan porque sus hijos reciban esta asignatura, los otros dicen que sólo rechazan la Educación para la Ciudadanía, los enemigos de la democracia.

Más adelante nos informan en el colegio que si hay dos niños que reciben doctrina cristiana en el salón de aulas, no se puede dictar otra materia alternativa para los hijos de los incrédulos, sino que hay que darles una hora para hacer tareas.

¡Huele mal la cosa! Pareciera que se va gestando todo un clima de intolerancia, asunto que no deja de ser muy preocupante, y en este contexto se estrena la película de Javier Fesser, presentada en el Festival de San Sebastián, el 17 de octubre del 2008, con gran ovación del público asistente, la cual el director declara que ha sido casi una obsesión que ha tenido desde largo tiempo atrás, desde cuando leyó el libro de una monjita teresiana sobre una niña que ahora anda en proceso de canonización, como ejemplo de virtud, por parte del Opus Dei.

Fesser mismo nos dice que llevaba muchos años tratando de madurar la historia y de contarla, ya que la cinta nacía de la necesidad de contar, en tanto y en cuanto, le interesan las personas, que ven la vida de una forma distinta a la suya, puesto que en ocasiones tenemos que explorar lugares que no conocemos, y se lo creo; por lo tanto, parto de la buena fe de Javier Fesser al enfrentar un problema, tan delicado, como es la muerte de un adolescente, cosa que a los ojos de un incrédulo resulta absolutamente absurda, y el director aseguraba que su propósito era hacer, con su paso de la comedia a la tragedia, un homenaje a una niña, que le parecía un ser humano extraordinario, rodeado de sufrimiento, dolor y capaz de morir en paz. ¡Vale!, como suelen decir tanto los españoles.

Pero, para continuar con términos hispánicos, ¡qué follón se ha armado! Hasta el punto de que lo que pareciera ser un propósito respetuoso, objetivo y cariñoso del cineasta, como lo ha declarado él, ha terminado en su satanización, aunque el mayor pecado de Fesser, como lo señala, el propio hermano de la niña, cuya agonía hace parte de los hechos reales, en los que se basa la ficción cinematográfica, ha sido que al final, el cineasta le dedique a ella su película, cosa que perfectamente hubiera podido evitar si hubiese pensado que se puede acudir a la alusión, y que hay cosas que, por sabidas es mejor callarse, como reza el dicho.

Y yo creo que sí, que tal vez ese fue su gran pecado, que perfectamente hubiera podido omitir el nombre de la chica para no hacer público, lo privado de una familia, que tanto sufrió con su enfermedad y su muerte – por ello, prefiero omitir el nombre de la pequeña – aunque comprendo la defensa de Fesser, puesto que, en realidad, de verdad, basarse en hechos reales no es hacer una biografía, que, según el propio director fue una ficción, que condensa varias historias de muchos niños que murieron, en aparente “olor de santidad”; pero hacer público lo privado de una familia, resulta un tanto perverso, como podríamos pensarlo los psicoanalistas, tanto para su postura, a lo mejor inconsciente, como para la otra, bastante consciente, de parte de los sacerdotes vinculados con el Opus Dei, que quieren hacer de la niña un modelo de santidad, de acuerdo con los ideales de la Obra, que invita a la resignación a los padres, y encuentra eco en la madre y en la hermana pero no en el padre, un hombre bastante afectuoso y carnal.

Pero, de ahí, a decir que en la madre y en la hermana no hubiera afecto queda muy de para arriba asegurarlo, ya que, de seguro, ambas encuentran en el bastión de su religiosidad, una defensa contra el dolor que genera la impotencia frente a la muerte de casi una niñita, que apenas si empezaba a decirle adiós a la infancia, que llena de vitalidad empezaba a sentirse atraída por otro púber, al que nunca pudo declarar su amor, o empezaba a soñar en ser una niña vestida de rojo, para satisfacer su vanidad, algo completamente comprensible en una adolescente, casi puberal, llena de deseos de amar y de vivir.

Pero lo cierto del caso, es que esa madre y esa hermana impregnadas de la ideología de la Obra de Monseñor Escrivá de Balaguer, ¿qué otra cosa podrían ofrecerle a la niña para brindarle un sentido a su enfermedad y su muerte? La pequeña estaba condenada indefectiblemente a morir, por encima de los adelantos científicos, ya que las neoplasias óseas son de las más agresivas en los seres humanos.

De todas maneras, nadie se niega a todos los tratamientos posibles, ni siquiera la institución religiosa, la cual aún ofrece sus recursos hospitalarios pero, tal vez, lo problemático es el furor santificador de los religiosos, quienes, a lo mejor también de buena fe, creen ofrecerle un premio a la familia, que tanto está sufriendo y a la que tanto aprecian, a costa también de hacer público lo privado, quienes, tal vez, por su mentalidad, no pueden pensar que el vínculo con la divinidad es un asunto sumamente personal, de ejercicio del cristianismo, más que una búsqueda de los oropeles de la cristiandad, como ente oficial, como religiosidad establecida, precisamente eso que tan acerbamente criticara el Søren Kierkegaard de La ejercitación del cristianismo, tan caro a un espíritu como el de don Miguel de Unamuno.

Ya pareciera ser suficiente entrar en la Iglesia triunfante, para que se haga público el supuesto encuentro con Dios. No resulta demasiado sancto destinar a una niña agonizante a ser un paradigma de santidad para los adolescentes de su edad, lo que mirado por otros lados, puede resultar pura propaganda religiosa y sectaria.

Pero entonces se crea una gran tensión entre los representantes del Opus Dei y el director, quien al fin termina por defenderse con tanta fiereza como se siente atacado, y entonces emerge el lado oscuro de Fesser, al aseverar que la película ha resultado tan irritante por mostrar de una forma tan nítida e inusual, como un reflejo exacto de la realidad de la institución creada por el santo español, de las contradicciones y el insostenible discurso de la institución religiosa.

Entonces, como en el Medioevo, todos empiezan a lanzarse anatemas. Fesser no puede comprender que los religiosos consideren que el tumor maligno sea voluntad de Dios y tal vez tampoco que la madre, en el momento en que la niña ha de dormirse, le rece al Ángel Guardián, esa figura tan cara a Monseñor Escrivá de Balaguer, para que no la desampare, ni de noche ni de día, para que no vaya a perderse, que evite su condenación, tal vez, que la libre de sueños impuros y molestos, que no permita el demonio se apodere de ella, como si estuviera debajo de la cama. Pero quizás lo que la madre no sabe es cómo opera eso que, los psicoanalistas llamamos restos diurnos, que ayudan a la conformación de los sueños, con los que logra inducir en la pequeña, horribles pesadillas, una vez que toca el conflicto entre unas pulsiones sexuales emergentes, que despiertan con todo el empuje hormonal de la adolescencia, y una moral que invoca la Santa Pureza, de tal suerte que, el idealizado Ángel de la madre se convierte en la mente de la niña, en un horrible perseguidor, que la ataca en el cementerio onírico y la conduce al hueco negro del aniquilamiento.

Yo creo que es un punto importante de la narración de Fesser, quién sí pareciera estar dispuesto a comprender el alma adolescente, como lo demuestra cuando se hace rapar la cabeza para volver lúdico, el procedimiento al que debe someterse la actriz protagónica, o al contener la ansiedad de los niños, que al ritmo de Tchaikowski han de darse el primer beso de su vida. Fesser no puede entender, ya que él mismo es padre y fue adolescente, que el mundo adulto haga caso omiso y desoír las terribles angustias ante los cambios, experimentados por esa unidad, que son la mente y el cuerpo, con el despertar hormonal, con las pérdidas que implica la adolescencia y ese deseo que puja por ir hacia el mundo exogámico, representado en ese chiquillo, en ese otro Jesús, de carne y hueso de la confitería; tal vez, tampoco pueda comprender que el padre sea descalificado como falto de fe, cuando se resiente por las circunstancias al ser su gran dolor la pérdida de su querida niña, ya que el mismo director nos dice que él se identifica con ese hombre aparentemente de poca convicción religiosa, permisivo con el amor, que empieza a gestarse en el cuerpo y en el alma adolescentes, un hombre bastante natural, de carne y sangre y hueso, como diría don Miguel de Unamuno, que no se deja alienar en el rígido discurso espiritualista, en el que están atrapadas su mujer y su otra hija y que muere de una manera accidental, tal vez culpabilizado por un superyó cruel, ya que bien sabemos los psicoanalistas que muchos de esos accidentes absurdos tienen mucho que ver como una forma de dar solución a terribles conflictos internos.

Pudiera ser que se me juzgue de conciliador pero, lo que me preocupa es que de uno y otro lado de los protagonistas del conflicto, Fesser y el Opus Dei y, por ende, de la Iglesia Católica, lo que triunfe sea la polarización y la intolerancia, que empiezo a percibir en España, sin que se de una apertura al diálogo y al pluralismo y tal vez, es ahí, donde encuentro una explicación a mi reacción ante la película, que llegué a pensar que estuviera diseñada desde un estilo narrativo al estilo brechtiano, productor de un distanciamiento del espectador, lo cual entraba en contradicción con la del simpático y popular personaje de Cándida, esa otra creación del hermano de Javier, Guillermo Fesser, que nos dice en la televisión que lloró muchísimo al asistir a esta peli, ya que, yo también soy un espectador de llanto fácil, cosa que no me avergüenza, pero no lograba conmoverme para nada sino que permanecía indiferente, a pesar de todo el despliegue tecnológico de la cinta, de las ricas imágenes, de la magnífica dirección de actores, y de estar frente al drama y la tragedia de una familia. Me sorprendía mantenerme impertérrito, hasta tener que luchar contra el adormecimiento, pero ¿no sería que, más allá de la historieta del argumento, e ignorante del follón que se estaba armando, me preocupaba lo que a partir de la cinta pudiera producirse con este filme que, por momentos me evocaba a la, Belleza Americana de Sam Mendes, con el gusto un tanto kitsch del mundo onírico o de la imagen del Monseñor Escrivá de Balaguer de la capilla, que contrasta con el gusto exquisito de los integrantes de su Obra y de otro lado con algo el tono siniestro de El código da Vinci?

Betancourt: feliz por haber estado en Colombia pero precupada por impunidad

 

 

 

 

 

 

 

La ex rehén de la guerrilla de las FARC, Ingrid Betancourt, se declaró el domingo “feliz” por haber regresado a su país por pocas horas, pero también se mostró preocupada por la “impunidad” que hay en Colombia,  Cosa que realmente es muy preocupante y comparto con Ingrid esa preocupación  en una entrevista con AFP antes de iniciar una gira suramericana.

“Hay demasiada impunidad de los que tienen poder”, Cosa a la que habría que ponerle ojito, como dicen por aquí se lamentó Betancourt al ser preguntada sobre su visión de la situación de derechos humanos en Colombia, su país natal al que volvió sorpresivamente el sábado luego de haberse ido el 3 de julio pasado, veinticuatro horas después de haber recuperado su libertad. La cosa con Derechos Humanos es una mierda, como bien lo señala el documento de Amnistía Internacion: “Dejénnos en paz”,

Sin embargo, estimó que “el país avanza, pero todavía queda mucho, mucho por hacer, en particular en el tema de derechos humanos y en cuanto al tema social, porque hay demasiadas diferencias entre los que tienen y los que no”. Estamos completamente de acuerdo, doña Ingrid.

Betancourt pasó poco más de seis años secuestrada en la selva en poder de la guerrilla marxista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que la tomó cautiva cuando realizaba campaña electoral a la presidencia de Colombia por el partido verde Oxígeno, sin ninguna posibilidad de acuerdo con las encuestas.

“Quisiera que hubiera más responsabilidad para tratar el corazón del problema. El corazón del problema es que hay demasiada impunidad de quienes tienen poder, medios, contactos”, insistió en sus declaraciones a la AFP pocas horas antes de viajar a Ecuador, primera etapa de su gira.  Y  como lo señalaba el querido Francisco de Roux, S.J., por allá en la década del ochenta en Colombia hay tres grandes vacíos que habría que llenar que son:

1-   Vacío de Estado, que no se llena con un pequeño Estado neoliberal que acude a políticas hitlerianas como es el gobierno de Uribe; lo que habría que promover es un Estado de Bienestar.

2-   Vacío económico ya que como señala la misma Ingrid hay demasiadas diferencias entre los que tienen y los que no y es claro que este vacío genera situaciones como las de las pirámides, ya que el pueblo empobrecido encuentra en esa oferta mágica una alternativa de conseguir dinero fácil. En estos días leía una declaración de los usuarios de las pirámides, quienes decían que la oferta de ese pillo, que atraparon, les venía como anillo al dedo después de haberse sentido atacados por las fumigaciones en el Putumayo, que terminaron por empobrecerlos mucho más.

3-   Vacío ético que yo creo que es el más grave, desde que pasó de una catolicitis a una anomia total, pues no ha habido la construcción de un juicio moral autónomo al estilo del que proponía Kant y que tan bien estudia Jean Piaget. Una de las cosas que más me ha sorprendido aquí en España es la honradez de la gente.

 

Respecto a las “ejecuciones extrajudiciales” que se han venido denunciando desde octubre y han llevado al presidente Álvaro Uribe a ordenar una purga histórica en el Ejército, Betancourt las consideró simples “asesinatos”. De los cuales, en última instancia Uribe es responsable pues él opera un poco como Poncio Pilatos y se lava las manos, lo más de bueno, como dicen los paisas.

Es “una doble moral en virtud de la cual los unos son criminales y los otros mujeres y hombres que han cometido errores”, añadió, al descalificar la diferenciación entre asesinatos y ejecuciones. Lamentablemente los colombianos somos los campeones de una moral de la ambigüedad. [1]

La ex candidata presidencial desistió de continuar en la actividad política tras su liberación a pedido por  sus dos hijos, que también le han pedido que no regrese a Colombia por razones de seguridad, según ha manifestado. Buen consejo el de esos muchachos, quienes han debido sufrir mucho, en relación con un pecado de arrogancia, de hubris , como dirían los trágicos griegos. Es mucho lo que puede hacerse desde afuera, doña Ingrid.

Betancourt, quien también tiene la nacionalidad francesa de su primer marido, se instaló en París, pero confesó que “cuando estoy en Francia quiero estar aquí (Bogotá), y cuando estoy aquí quiero estar en Francia. Es siempre lo mismo, uno siempre echa algo de menos”, dijo con resignación. Esa es la contradicción que hay que asumir, mi señora, y creo que no debe culpabilizarse de vivir en la Ciudad Luz después de haber vivido en una selva obscura.

Sin embargo, aseguró: “si fuera posible me gustaría pasar más tiempo aquí”.

Dijo haber sentido “mucha felicidad” al volver a su país, aunque sólo fuera por 24 horas.

“Necesitaba estar aquí, regenerarme, estar con los míos, en mi casa”, explicó, añadiendo que si pudiera viviría entre Colombia y Europa. No hay que disculparse, misiá, eso bien merecido lo tiene.

Respecto a la decisión de realizar una gira por la región que la llevará además a Perú, Chile, Argentina, Brasil, Bolivia y Venezuela, dijo: “pensaba: yo iba a vivir la Navidad y va a ser maravilloso, pero, ¿qué hay para ellos?” (sus antiguos compañeros de cautiverio).

Y destacó que se encuentran “sin esperanzas” debido a que “no hay ningún contacto entre el gobierno y las FARC”.  Lo cual es absurdo y antiético, son las posiciones absolutistas de un presidente que se cree el soberano hobbesiano. ¡No hay derecho!

Las FARC mantienen secuestrados a dos políticos y 26 policías y militares que proponen canjear por unos 500 de sus militantes presos, incluidos tres en Estados Unidos.

Es precisamente por ellos que decidió realizar el periplo internacional. “Quiero intentar construir un espacio en el cual no haya egos, crear una atmósfera para que (las partes) se puedan encontrar”, anunció. Ojalá lo lograra pero creo que eso sí es utópico pero, no importa, hay que intentarlo.

Finalmente la ex rehén confesó haberse “dejado llevar por la felicidad” cuando divisó la ciudad de Bogotá desde los aires, apenas minutos antes de aterrizar en esta ciudad que volvió a dejar este domingo.

 



[1] En relación con la moral, Simone de Beauvoir, partícipe del humanismo ateo que representaba su compañero Jean-Paul Sartre nos dice; El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre solo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir. Algo que falta en nuestro país. A doña Simone la obsesionaban imágenes del destino como la ambigüedad y una ética humanista, desde una elección existencialista y atea. Ella criticaba esa dosis de artificio con la que impostaba la cultura francesa, siempre oscilante entre la intransigencia ideológica, el idealismo redentor y la literatura del intelectual comprometido, cosa que le resultaba totalmente inconveniente y contraproducente La preocupaban la tentación por el exceso, y la violencia es un exceso, los veredictos setenciosos, la profliferación de dictaduras en el mundo en el que le tocó vivir, los rigores del colonialismo y los sistemas autoritarios; ella hubiera querido cambiarlo todo y bien en busca de una esperanza para un mundo que va, como los seres humanos, de una nada a la otra. Ello era suficiente para darle coraje para ubicarse en contra de la opresión, del colonialismo; ella prefería discrepar a ceder, en ese macrocontexto de la posguerra, tras la Segunda Guerra Mundial, ya que ni ella ni Sartre tuvieron que esperar demasiado para darse cuenta de las atrocidades que tanto el capitalismo como el comunismo soviético representaban, aunque tuvieron simpatías por el Partido Comunista y en la década de 1960 estuvieron presentes en intervenciones públicas que apoyaban a los pueblos oprimidos. Una pasión creativa la acomparñaría hasta su muerte. Su autodisciplina era famosa y trabajar era, para ella, todo un placer; escribir y vivir fue para ella una misma cosa. Aunque nuestra ambigüedad colombiana no creo que sea la del existencialismo como negación de la moral establecida porque al mismo tiempo no afirma otra filosofía moral, como la moral de la ambigüedad que la Beauvoir propuso en 1947. La nueva moral, propuesta por Sartre y por ella, rechaza las doctrinas morales clásicas, religiosas o laicas, que buscan el consuelo del ser humano, ya que para ellos la condición humana es la de la ambigüedad sobretodo a partir de los desastres ocasionados en la Segunda Guerra Mundial. Para ellos, la historia humana constituía, desde entonces, un franco fracaso pero un fracaso ambiguo o ambivalente. Para ellos, la nueva moral era una mezcla de nihilismo y existencialismo, ¿un nadaísmo como el de Gonzalo Arango en Colombia? Ya que para ellos la actitud nihilista manifiesta una cierta verdad, que devela la ambigüedad de la condición humana pero el error de nihilismo era su definición del ser humano, no como la existencia de una falta, de una ausencia en el corazón mismo de la existencia. Ellos pensaban que el nihilismo tiene razón cuando afirma que el mundo no tiene justificación, que el mismo no es nada, pero olvida la justificación del mundo para hacerse a una existencia válida, de tal manera, que la gran falta del nihilismo es rechazar todos los valores, más allá de la ruina sin darle importancia a fines universales, absolutos, como la libertad misma pero para la Señora Beauvoir, ambigüedad no es lo mismo que absurdidad. Su gran discrepancia con Albert Camus, fue que éste declara que la existencia era absurda pues tal declaración sería la negación de que a ella pueda dársele algún sentido mientras declarar la ambigüedad es plantear que el sentido nunca se fija, sino que hay que conquistarlo de continuo, incesantemente. Para ellos, la absurdidad rechaza toda moral  pero el ser humano intenta salvar su existencia a través del fracaso y del escándalo, dada su condición ambigua; de ahí que fracaso y éxito sean dos aspectos de una misma realidad y, en principio, no se distingue. Hay una pureza en la negatividad rebelde, en el inconformismo pero es preciso asumir la contradicción humana en el momento positivo en que se convierte en escándalo y violencia. Eso sería una moral individualista, ya que otorga al individuo un valor absoluto para poder fundamentar la existencia y, tal vez, sea una moral del egoísmo pero nunca una solipsista. Su imperativo sería: Haz lo que tengas que hacer, pase lo que pase pero es una moral que hace suya la contradicción, la ambivalencia y la ambigüedad humanas; es una moral de la paradoja, de la contradicción, que brota de la convicción de que éstas son precisamente, la paradoja de la condición humana; es un nihilismo que quiere volverse positivo a través de la acción individualizada, bajo el lemea: el nudo que no se puede desatar, se corta

Atisbos Analíticos No 97, diciembre 2008. Director: Humberto Vélez Ramírez, Profesor del Programa de Estudios políticos, IEP, Universidad del Valle; presidente de ECOPAZ, Estado*Comunidad*Paz, “Un nuevo Estado para un nuevo País.

 

Para acceder a los Atisbos, ATISBOSANALITICOS2000.BLOGSPOT.COM

 

 

 

 

NARCOTRÁFICO, SEPARATISMO, INFORMALIDAD

Y SELVA PIRAMIDAL

 

Una Hipótesis para el Caso de las Pirámides de Putumayo-Nariño.

 

 

 

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En el último sexenio (2002-2008) nada se ha desquiciado de modo tan intenso y veloz como la idealizada e histórica institucionalidad del establecimiento. Como para, afirmar ahora, a guisa de hipótesis, que la desinstitucionalización de cada día está siendo la sepulturera de la institucionalidad social. La institucionalidad autodisparando contra la sociedad institucional ya por la vía de la parapolítica ya por la de las semánticamente mal llamadas ejecuciones extrajudiciales ya por la de una banca usurera que posibilita la conformación de un mercado financiero informal.

 Primera conclusión: En Colombia esa niña mimada del establecimiento llamada institucionalidad se ha prostituido. ¿Con qué autoridad política y, sobre todo, moral los dueños del país podrán seguir hablando de “nuestras sacrosantas instituciones”? “Del altar de la institucionalidad”? Como para rememorar ahora nuestra historia del siglo XIX cuando el fenómeno institucional más importante, El Estado de las Constituciones, no fue sino el resultado dialéctico de nueve guerras civiles de alcance nacional.

 

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Para algunas regiones del país, sobre todo para aquellas donde el Estado históricamente ha sido más una representación simbólica que una realidad objetiva, la des-institucionalización animada y auspiciada desde el Palacio de Nariño ha desatado dos tendencias centrífugas distintas pero conexas: de un lado, el ahondamiento de la informalidad y, del otro, el rebrote de viejas y nuevas aspiraciones separatistas.

Al vincular la informalidad con el actual aire piramidaloico que se respira en Colombia, ha escrito Marlene Singapur, “Así el patrón de la ‘pirámide’, símbolo de la trampa y la feral codicia que para el capitalismo es parte del ‘orden natural’, no pudo encontrar mejor lugar para respirar que nuestra selva, fecunda en informalidad y para-Estados”.(1) En el caso del departamento de Nariño, sobre todo, siempre ha existido el reclamo histórico de un poder autonómico real; subyacentes a esa reivindicación, con frecuencia, se han movido tendencias y aspiraciones separatistas signadas por grados variados de agitación. De algún modo, la región de Putumayo ha hecho suyos esos reclamos. No es gratuito, entonces, que en la actual coyuntura de casi masiva rebelión contra las decisiones y medidas del presidente, la cuestión de la separación se haya  puesto de nuevo sobre el tapete.

 

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Muchos académicos casi no nos atrevemos a lanzar hipótesis por fuera del disco duro de algunos conceptos centrales. Veamos, de modo denso, una noción y algunas ideas importantes para efectos  esta reflexión. Primero, ¿qué entender por el actual capitalismo? Insuficiente parece continuar afirmando que se trata simplemente de la globalización neoliberal; como especificidad histórica creemos que es mucho más. Se trata, mas bien, de un conjunto de oligopolios financieros que toman las decisiones fundamentales de la economía mundial y que se encuentran en lo que Samín Amín denomina proceso de FINANCIARIZACIÓN (2), vale decir, buscando siempre que la actividad financiera se constituya en al actividad central y estratégica  del conjunto de las actividades económicas. La otra idea es la asociada al neoliberalismo en el sentido de aquella ideología que pregona que, por encima del Estado, el mercado es el más importante ordenador de la vida social. Digamos al respecto que existe una especie de anarquismo neoliberal de derecha, que anula por completo  la presencia y la acción del Estado. Ha sido esto lo que ha sucedido en Colombia en la actual coyuntura de las Pirámides. No obstante existir legislación básica en materia de regulación estatal, nuestros neoliberales al mando del Estado optaron por no intervenir. Creyeron que esas regulaciones estorbaban la mano invisible del mercado y por eso mantuvieron alejadas las manos visibles del Estado.

 

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Resaltemos ahora algunos ejes descriptivos de lo acaecido. Desde hace ya algunos años, cuatro o cinco, las “parafinancieras”, entre legales e ilegales en materia de papeleo, habían venido captando dineros de una fracción predominantemente pobre de la población, sobre todo en regiones más o menos  marginales de la geografía nacional. Dentro de esa acción abierta apareció DFRE, la más importante de todas. Hace 18 meses hizo presencia DMC. Afirmaba no captar dinero del público, pero, en realidad de verdad, sí lo captaba. Hacía lo que decía no hacer. De todas maneras, emergió bajo la forma de una comercializadora que feriaba mercancías de todo tipo pagadas con tarjetas prepago. En pocos meses se consolidó como una sólida firma nacional con una ambiciosa proyección internacional. Algunos analistas han resaltado cómo en el Putumayo y Nariño, en general,  dueños, accionistas y ejecutores de las Pirámides eran personas cercanas a la política de Seguridad democrática. (3) Habría sido por esta razón por la que cuando el presidente Uribe tomó las primeras medidas contra David Murcia, éste le amenazó con restarle la base  uribista que tenía capturada para su proyecto. Entre julio y agostó de este año muchos de los dueños de las Pirámides empezaron a desaparecer pateando con su sombra millonarias sumas de dinero recaudadas entre gente pobre sobre todo. El 7 de noviembre DRFE anunció en Pasto que rebajaba del ciento cincuenta por ciento  a un setenta por ciento la tasa de intereses a pagar. Se precipitó entonces el pánico colectivo aupado por los grandes Medios. Concentraciones frente a las sedes. Saqueos. Motines En varios casos, policías apropiándose de dinero. Medio controlada la situación, un sector más racional de ahorradores, al sentirse manipulados por los Medios, reaccionaron así: 1.respaldaron a sus “Pirámides”; 2.rechazaron las medidas del gobierno; y 3.ubicaron a los orquestadores del pánico: Bancos y Medios. (4) Como respuesta central, el Gobierno declaró la Emergencia social lanzando, al mismo tiempo, una ofensiva judicial, política y mediática, sobre todo contra DMG. En el solo sur del país, medio millón de ahorradores, 2.5 billones de pesos captados. Y a escala nacional, un millón de ahorradores y cinco billones de pesos ahorrados

Se debe recordar que Putumayo y Nariño fueron puntos de origen y de referencia central tanto de DRFE como de DMG.

En este caso la historia asumió la forma de una trágica  comedia, en la que un actor central teniendo en las manos las herramientas legales, por convicción neoliberal, y quizá por otras razones, se abstuvo de actuar. Al respecto escribió Jorge Orlando Melo, “Si a las autoridades hubieran actuado  sobre la base de que la apariencia es pura apariencia, y que normalmente el estafador dice que hace una cosa y hace otra, habrían cerrado las oficinas abiertas…y juzgado a los promotores por lo que hacen y no por el letrero o etiqueta que les ponen a sus oficinas”. (5)

 

 

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De todas maneras, débil la legislación, y quizá todavía inadecuada o mal tipificada, el art.316 del nuevo Código Penal señala que “quien capte dineros del público, en forma masiva y habitual, sin contar con la previa autorización de autoridad competente, incurrirá en prisión de dos años a seis año”. Pero, excepción hecha del fiscal Piedrahita en un pueblo de Cundinamarca, nadie intervino. Como con el caso de los paramilitares años atrás, hasta se negó la existencia de las parafinancieras. Demasiado tarde, el gobierno se dolió de no haber actuado antes. Vinieron entonces la  declaratoria de la Emergencia social y una ofensiva judicial, política y mediática sobre todo contra David Murcia, el nuevo Mesías. Las gentes se abstuvieron de acusarlo de estafa. Más bien, rodearon su empresa y su empeño. De cara al personaje contradictorio ha sido el trato dado por el gobierno: y los medios. Estos lo trataron con sevicia y crueldad. Esposado y con grilletes en manos y pies  se lo mostraron a Colombia entera mientras declaraba que quería negociar. El Ministro Santos lo acusó de haberse dado la gran vida con el dinero de los pobres “pobres”. ¿Qué habrá detrás de sus actuaciones? Un nuevo Redentor? Un visionario proyectado? ¿Otro ídolo de pies de barro? ¿Un chivo expiatorio”. ¿Un iluminado artífice de nuevas e inéditas formas de relación entre el crimen y la política? Sea lo que sea, lo cierto es que el gobierno pronto mermó los ataques para terminar ofreciéndole la aplicación del principio de oportunidad (una especie de cínica amnistía moral) si cooperaba con la justicia.

Muy pocas veces en su sexenio Uribe había actuado de modo tan inoportuno, en un momento tan inoportuno y con medidas  tan inoportunas. Pero, todo esto puede que no sea sino la apariencia que oculta las movidas reales.

 

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Pero, ¿qué movidas  reales, al otro lado del mundo de las apariencias, son las que estamos insinuando?

Una buena parte de las interpretaciones sobre la cosecha de Pirámides señala que éstas, bien o inadecuadamente legalizadas, no han sido otra cosa que empresas fantasmas realmente dedicadas  al lavado del dinero del narcotráfico. Al respecto expondremos tres tesis, entre polares y aproximadas, como marco para presentar la posición de Atisbos. Pero antes, adelantemos  una primera respuesta a la pregunta sobre la tardanza del gobierno en realizar la intervención.

Digamos como anticipo que, en general, DRFE y DMG aparecieron como el esbozo de una propuesta de mercado financiero informal alternativa a la Banca  formal; y agreguemos que se trataba de una apuesta atractiva para una masa crítica de la población colombiana o imposibilitada de acceder a  la banca o burdamente maltrata por ella. Desde esta lógica, esas dos Pirámides, sobre todo, aparecieron como una seria amenaza a un sistema bancario que, como el colombiano, en el último semestre había obtenido ganancias usureras por ocho billones de pesos. Pero, desde otras lógicas, Uribe y su Equipo no podían menos  que mirar con buenos ojos la existencia de unas parafinancieras que habían empezado a materializar uno de los cien puntos de su catecismo, el arranque de un proceso de conformación de una sociedad de posibles propietarios. Fue así, entonces, como la tensión entre esos dos sistemas financieros, el formal y el  emergente, circunstancialmente inhibió la capacidad decisoria del presidente. De allí el titubeo. Esto no obstante, la forma de gobierno instalada en el país  (UNA PUTREFACTA DEMOCRACIA DE REPRESENTACIÓN + UNA DICTADURA CIVIL MEDIÁTICA + LOS INTERESES FINANCIEROS DEL GRAN CAPITAL) sería  la que finalmente resolvería la tensión jugando a favor de la fracción financiera del gran capital. De esta manera, a Uribe se le deshizo en las manos la ficción del capitalismo popular.

 

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Jorge Orlando Melo defiende la tesis  de que las Pirámides pudieron servir para muchas cosas, entre  ellas para consumar una gran estafa y para promover una lucha intrapobres, mas no para lavar dinero; en su concepto, para esos efectos existían maneras menos costosas y llamativas que regalarlos al público  tales como la compra de la finca raíz, el contrabando, que con rapidez convierten los dólares sucios en bienes normales.(6) Clara López, por su parte, sostiene una tesis contraria: “Si  MDC no se ve es quizás porque tiene detrás, encima, al lado y debajo a la única industria capaz de hacer sostenibles esos extraordinarios rendimientos, y sobra decir que esa industria no es el maíz, papa, plátano, yuca, piña  o chontaduro y caña de azúcar que se producen en el Putumayo. La riqueza lavada de unos crece ante la ceguera complaciente del gobierno y la ambición de millones, que no tiene por qué ser rescatados con dineros públicos de la desgracia de su   viveza y pereza”. (7) Y en tercer lugar, Pedro Santana sostiene que lavado de dinero sí pero bajo la forma de una nueva modalidad: Ya no se trataría de introducir dinero a la economía formal sino, más bien, de pagar una especie de “peaje social que de contera le daría una base social propia”. Entonces, ha escrito Santana, “el Estado  busca ser puesto al servicio de las empresas ilegales, y la tranquilidad y el orden son parte del discurso mafioso. A cambio la mafia comparte parte de las utilidades que obtiene  tanto en las redes criminales como en las actividades legales”. (8)

 

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En opinión de Los Atisbos, el narcotráfico colombiano  sí tuvo que ver con las Pirámides, con DFRE y, sobre todo con DMG, pero no con un mero propósito de lavar dinero sino desde una mirada más estratégica: Salvaguardarse a sí mismo, así como cubrir y mimetizar sus intereses estratégicos con una posible pero futura “patria territorial” con jurisdicción sobre  las actuales regiones físicas, sociales y culturales de Putumayo y Nariño.  DFRE Y MDG, sobretodo, habrían sido el primer paso real, un efectivo punto de partida de esa apuesta de mediano y largo plazo. Fue por eso, asunto que fue silenciado por los Medios, por lo que la cuestión de la separación de modo discreto estuvo  en el orden del día en la esporádica pero violenta rebelión que acaba de acaecer en Mocoa contra las medidas del gobierno. Fue por eso por lo que, por otra parte, la Comercializadora MDG  trató de hacer del Putumayo físico y mental un único y exclusivo HIPERMERCADO DEPARTAMENTAL en una región donde nada se comercializase por fuera de él.

Ficcionaria y efectista puede aparecer la tesis, pero es que el narcotráfico colombiano en materia de tiempos se ha modernizado; de las transnacionales ha aprendido que los tiempos del gran capital son tiempos, como mínimo, de mediana duración. Estos serían los tiempos necesarios para re-fundar una “patria propia” en la época de la globalización, es decir, una “patria” con toda la informalidad requerida para asegurar el maridaje entre la política y el crimen.

Ha sido así como a los Atisbos Analíticos se le ha ocurrido  pensar en Chupeta y Mancuso bajo el nuevo liderazgo mediático político de David Macías…

 

 

 1.Singapur, Marlene, “Entre ‘Pirámides’ y ‘Mingas? “, en, El Gusano en la Fruta, lunes 17 de noviembre del 2008, http://criteriocolombiano.blogspot.com/  

2. Amín, Samir, “¿Debacle  Financiera Crisis sistémica? , asisi50@hotmail.com  

3.  Dorado Fernando, “Las Contradicciones del Régimen mafioso”, 18 nov.2008, http://www.polodemocratico.net/

4.Idem

5. Melo, Jorge Orlando, “Las Pirámides: Una Estafa consentida”, en, Razón Pública, 16 nov.20086.

6. Idem

7. López Clara,”¿Pirámides de Coca?, El Tiempo, 18 nov. 2008

8. Santana Rodríguez, Pedro, “La Defraudación de cientos de miles, la Reelección y la Cultura mafiosa”,Caja de Herramientas, Seminario Virtual, nov.28 2008

 

 

 

 

Felipe Zuleta Lleras

Los hijos del ejecutivo

Por: Felipe Zuleta Lleras
HEMOS VISTO ESTA SEMANA AL SR. Uribe más descontrolado de lo usual y según ha trascendido desde adentro de la Casa de Nari, nadie le puede decir nada ni hablar porque su grado de irascibilidad es alarmante, rayando en lo esquizofrénico.

Y no es para menos, pues cada día aparecen más cosas turbias que de una u otra manera llegan hasta la propia sede presidencial sin que el Gobierno pueda hacer nada para evitarlo.

Durante las dos últimas semanas los escándalos han tenido que ver con las relaciones de personajes del Gobierno con DMG (léase el Secretario de la Presidencia) y aún las del propio hijo del Presidente con el sujeto Daniel Ángel, mano derecha de David Murcia y a quien Jerónimo  llama afectuosamente “Dani”.

El Sr. Uribe ha salido en defensa de sus hijos y ha anunciado que tanto él como los muchachos le enviarán sus declaraciones de renta al Procurador. Ya que el Sr. Uribe es transparente, y persuadidos como estamos de que sus hijos “no son corruptos”, como él lo sostiene, convendría entonces que los requiera para que le contesten a la opinión pública las siguientes preguntas:

1- ¿Cómo lograron que la empresa Opain les diera un puesto de ventas en el muelle internacional del Aeropuerto El Dorado para su empresa Salvarte?

2- ¿Les hubieran dado ese contrato si no fueran “los hijos de papi”?

3- ¿Es cierto que pagan $30’000.000 mensuales por arrendamiento?

4- ¿Cuánto pagan de arriendo por su local de Salvarte en el centro comercial El Retiro?

5- ¿Acaso $30’000.000 de pesos mensuales?

6- ¿Tienen los Srs. Uribe Moreno un negocio de desechos industriales?

7- ¿De dónde sacan esos desechos?

8- ¿A qué países los exportan?

9- ¿Cuentan en esta empresa con bodegas propias?

10- ¿A dónde están ubicadas?

11- ¿Alguna vez han tenido que acudir a la ayuda de algún funcionario público para agilizar asuntos de sus empresas?

12- ¿Estarían dispuestos a mostrarle al país la contabilidad de Salvarte y de la empresa de desechos para que sean auditadas?

13- ¿Tienen utilidades en Salvarte?

14- En caso de tenerlas, ¿a cuánto ascienden?

15- ¿Acaso la venta de artesanías da para pagar altos costos?

16- ¿Cuándo y en qué condiciones conocieron a Daniel Ángel?

17- ¿En qué consistió el trabajo que hicieron juntos?

18- ¿Desconocía Jerónimo Uribe las actividades delincuenciales de su amigo “Dani”, con quien compartía su vida social?

Entendemos que los jóvenes ciudadanos Uribe Moreno no tienen absolutamente ninguna obligación legal de contestar a estas preguntas o de suministrar la información en ellas solicitada.

Sin embargo ha sido su padre el que los ha puesto en boca de la opinión pública al convocar a los periodistas para defenderlos. Así como ellos tienen los privilegios de ser hijos del ejecutivo, también tienen algunas desventajas y, por supuesto obligaciones de carácter ético para con el país.

Bien conviene recordar la máxima según la cual la esposa del César no sólo debe ser honesta sino demostrarlo. 

Putumayo: el eslabón débil

Por: Rafael Orduz

POR LA AUSENCIA DE INVERSIÓN, pública y privada lícita, Putumayo se ha aferrado a las bonanzas que le han deparado los consumidores de droga, la inversión social del Plan Colombia y, por último, DMG.

Putumayo se había convertido, en los 90, en la zona de mayor producción de coca en el mundo, base de la primera bonanza. El antídoto pretendía ser el Plan Colombia.

La primera edición del Plan, en 2000, lo tasaba en US$1.319 millones. Del total, la parte del garrote correspondía a  US$442 que se dirigirían a lo que se llamó “Avanzada en el Sur de Colombia”, US$446 a interdicción del narcotráfico y US$115 millones a la Policía Nacional. La parte blanda, la zanahoria, estaba compuesta por programas de desarrollo alternativo (US$174 millones) y diversas actividades dentro del programa “Apoyo a DD.HH. y Reforma Judicial en Colombia”.

Entre 2000 y 2006 Estados Unidos destinó, en total, US$6.200 millones al Plan (de los cuales, US$1.300 se dirigieron a programas diferentes al militar).

Dado que se esperaba reducir el área cultivada de coca en un 50%, el saldo de siete años del Plan es agridulce. Lo dulce: el mejoramiento del clima de seguridad, aunque los éxitos, según la GAO, la oficina que ejerce la auditoría fiscal sobre las entidades federales y los programas del Congreso, no son irreversibles. Lo amargo: de acuerdo con la GAO, “entre 2000 y 2006 el cultivo de amapola y la producción de heroína se redujeron en alrededor del 50%, mientras que el cultivo de coca y la producción de cocaína aumentaron aproximadamente en 15 y 4% respectivamente”. (Informe GAO al Honorable Joseph Biden, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores, Senado de EE.UU., octubre 2008).

Tanto la parte del garrote como la de la zanahoria se enfocaron, al comienzo, en dos departamentos: Caquetá y Putumayo. Entre 2000 y 2003, en el Putumayo, los recursos invertidos en desarrollo alternativo, gobernabilidad y atención a desplazados, la zanahoria, fueron de $127 mil millones.

Con sus fallas, se logró la erradicación voluntaria de 17 mil hectáreas a partir de la generación de oportunidades lícitas de producción para el autoconsumo, el mercado putumayense y el nacional. La comunidad participó a través de programas como Pildaet y Raíz por Raíz. Se construyeron centros agroindustriales en municipios como Villa Garzón y Orito. Los gobiernos locales se fortalecieron y se instalaron algunas casas de justicia. No obstante, se trató de logros efímeros.

Usaid, la agencia estadounidense a cargo de la inversión social, revisó su estrategia de concentrarse en zonas como el Putumayo. Según GAO, por “encontrar difícil poner en marcha proyectos en el subdesarrollado sur, donde el Gobierno colombiano ejerce mínimo control…”.

Por un momento, en la historia del Plan,  se tuvo la esperanza de que, aun a pesar de las inocuas y peligrosas fumigaciones, la inversión social y económica era considerada condición necesaria para sacar al Putumayo del charco ilícito.

Pasada la bonanza AID, llegó la tercera: DMG.

Pasado el festín de  DMG, hay sólo una alternativa: considerar al Putumayo parte de Colombia, con las inversiones correspondientes en conectividad vial, articulación de cadenas productivas, salud y educación

Aquí van mis películas favoritas del 2008.

 


1. NIÑOS DE NADIE ( All invisible Children): Directores: Spike Lee, John Woo, Emir Kusturica, Mehdi Charef, Ridley Scott, Katia Lund y Stefano Veneruso
Cada director cuenta una historia donde el protagonista es un niño en medio de las dificultades propias del mundo moderno y en medio de las contradicciones particulares de cada cultura. Así, Spike Lee se decanta hacia una niña hija de padres contagiados VIH, John Woo nos sorprende con un pequeño melodrama de dos niñas chinas en torno a una muñeca, Kusturica cuenta la historia de un niño gitano, delincuente, que prefiere volver al reformatorio. Mehdi Charef, la historia de “Tanza” un niño guerrillero que regresa al pueblo del que ha sido desplazado. Katia Lund ubica a dos niños recicladores en la inmensa Sao Paulo, Ridley Scott se adentra en“Jonathan”, un fotógrafo de guerra que intenta recuperar su infancia perdida y Stefano Veneruso nos narra a ” Ciro”, un niño raponero en Nápoles.
No importa en donde se nazca, la infancia siempre será como bien lo anota el poeta Rilke: “la única patria válida”

2. LEJOS DE ELLA
Directora: Sarah Polley
Con: Julie Christie
Luego de trabajar con directores prestigiosos, la actriz Sarah Polley debuta tras la cámara con este drama intimista, poderoso y amoroso en torno a un romance otoñal mediado por la memoria. Se nota la influencia que recibió de dos genios con los que ha rodado películas: Isabel Coixet y Atom Egoyan

3. ROJO COMO EL CIELO
Director: Cristiano Bortone
Ya casi finalizando el año y cuando se cerraban las apuestas aparece este filme que nos deja los ojos rojos. Si, se llora. Si, es un melodrama lleno de sonidos puros.

4. WALL E
Director: Factoría Pixar
Ya se comentó en este blog

5. EXPIACION
Director: Joe Wright
Keira Knightley no solo ilumina a los “Piratas del Caribe”, le queda tiempo para hacernos suspirar en este drama bélico, en la mejor tradición de un género al cual podríamos bautizar “en tiempos de guerra, muere todo menos la ilusion”

6. PETROLEO SANGRIENTO ( Correrá sangre)
Director: Paul Thomas Anderson
Con: Daniel Day-Lewis
Ya sabemos que de cuando en cuando aparecen sucesores de Orson Welles en el cine norteamericano. En el caso de Anderson ya podemos decir que es un sucesor de la mejor tradición clásica norteamericana. Cuando muera Clint Eastwood allí estará Paul Thomas llenando el vacío.

7. LA VIDA EN ROSA
Director: Olivier Dahan
Con: Marion Cotillard
Edith Piaf, la voz, vivió rápido y murió joven, alimentando la leyenda de los poetas malditos que se van de este mundo a las carreras, dejando una obra monumental y unos pocos buenos amigos.

8. CEGUERA
Director: Fernando Meirelles
Ya se comentó en este blog

9. YO SOY OTRO
Director: Oscar Campo
Ya se comentó en este blog

10. NO ES PAIS PARA LOS VIEJOS (Sin lugar para los débiles)
Director: Coen Brothers
Que Javier Bardem interprete a un asesino en serie no era mayor hallazgo (ya se sabe que el hombre se le mide a todo) pero mas allá estaba una sutileza de cine negro, de América profunda, de territorio apache donde los Coen nos dejan petrificados.

FUERA DE CONCURSO:

En esta categoría entran películas que no tuvieron cabida en la cartelera de cine pero que atravesaron el mundo para alimentarnos los ojos y las ilusiones.

1. DESEO PELIGRO. Director: Ang Lee
Ya comentada en este blog

2. ELEGY Directora: Isabel Coixet
Por primera vez en su obra, Coixet se aleja del mundo femenino que ha sabido retratar sabiamente para hacerle una radiografía al macho, al dominador del mundo, a Ben Kinsgley ( a mi juicio, el mas grande actor vivo) personificando a un profe de literatura ya setentón al cual la vida le tambalea al conocer a su alumna Penélope Cruz. Pobre hombre.

3. EL CLAVEL NEGRO- Suecia
Director: Ulf Hultberg
Harald Edelstam fue embajador del gobierno sueco en Chile cuando Allende ejercía el poder. Luego del golpe militar, se lanza a la oposición y toma partido contradiciendo todas las normas existentes en torno a las relaciones internacionales. Para él, la injusticia no conoce de diplomacias.

4. TRANSSIBERIAN
Director: Brad Anderson
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DOCUMENTAL DEL AÑO:

CAMPAMENTO JESUS
Directores: Heidi Ewing y Rachel Grady
Los documentales se abren paso a pesar de las restricciones, de los monopolios y demás. Campamento Jesús denuncia la forma como los fundamentalistas cristianos de los Estados Unidos preparan a los futuros combatientes de la fe. Las cruzadas siguen vivas.

 

TUVALU por J. Dapena

TUVALU

 

(1999)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nacionalidad:                                                                                 Alemana

 

Género:                                                                                           Comedia

 

Duración:                                                                                   101 minutos

 

Dirección:                                                                                   Veit Helmer

 

Intérpretes:                                                 Denis Lavant ………….. Antón 

 

                                                                      Chulpan Khamatova ……. Eva

 

                                                                      Philippe Clay..…………….Karl

 

                                                                     Terrence Gillespe……….Gregor

 

                                                                     E.J. Callahan………….Inspector

 

Guión:                                                             Michaela Beck y Veit Helmer    

 

Fotografía:                                                                                Emil Hirstow 

 

Música:                                                     Goran Bregovic y Jürgen Knieper  

 

Montaje:                                                                            Araksi Mouhibian  

 

 

 

***

 

Veit Helmer nos narra la historia de Antón, quien estudia para convertirse en profesor de natación, quien mantiene la esperanza de su padre ciego de que la piscina, de su propiedad, siga bien y con una excelente afluencia de clientes, a pesar del deterioro del local, que ahuyenta a la clientela, pero el muchacho es raro, un esquizoide solitario, que sueña con irse muy lejos, allende el mar, con la adolescente Eva, su compañera de ensoñaciones que los llevan de camino hacia las islas de Tuvalu, allá en la lejana Polinesia. Entonces, ocurre la muerte accidental del padre, por culpa de Gregor, el hermano mayor de Antón, quien pretende tumbar la piscina y toda la ciudad para modernizarla con miras al futuro, idea al joven Antón se opone, por lo que a trata de salvar el negocio de su padre  y mantenerla activo.

 

Con este cuento, Veit Helmer, formado en la Escuela Superior de Cine y Televisión de Munich, hace su primer largometraje, con un guión que realizara en colaboración con la escritora Michaela Beck, en un trabajo que les tomaría tres años.

 

Es una cinta filmada en blanco y negro y con ulterioridad, se lo colorear monocromáticamente en el laboratorio, con tonalidades que van del sepia, en los espacios interiores al azul de los exteriores, en una película que acude al silencio del cine mudo, sin ningún diálogo entre los personajes, salvo alguna palabra suelta en cualquier idioma, una forma cinematográfica novedosísima, que ha logrado un centenar de premios en festivales de cine, aquí en Europa, ya que la consideran como uno de los grandes descubrimientos fílmicos. Vemos, pues, como Helmer rompe con las convenciones y cánones del cine sonoro, para volver a atrás de una forma bastante original y audaz.

 

La música fue realizada por el bosnio Goran Bregovi, quien ha trabajado para Kusturica, con la colaboración de Jürgen Knieper.

 

Es pues una película interesante entre varias de la generación siguiente a la de los directores del Nuevo Cine Alemán, de Scholondorff, Fassbinder, Wenders, Herzog y Von Trotta.

 

Helmer nos invita a un espacio ilusorio, con la magia del entintado del cine antiguo, para lograr meternos en un mundo fantástico, que recuerda los cuentos populares tradicionales, un mundo de hadas y narrarnos una extraña historia de amor.

 

Sin duda, Helmer pertenece a un nuevo renacimiento de esa ave fénix, que es el cine alemán, más allá del circuito comercial de los distribuidores. 

 

Realizar la película fue todo un reto para el director, ya que sin diálogos, lo que le quedaba era atenerse a toda su destreza para el manejo de lo visual, y hacer un cine casi puro, en el sentido, de que el cine se basa en imágenes en movimiento.

 

La realización fue una aventura de muchos años, con la extraña paradoja de escribir un guión sin parlamentos, algo que debe resultar sumamente complicado, y a una idea tan “loca”, debería ser difícil conseguirle financiación, cuando se necesitaba un buen dinero pues sería rodada con actores de distintas nacionalidades, nos decía el propio Helmer en alguna entrevista. Mientras también nos contaba que la película es una especie de mirada reflexiva sobre su propia vida, ya que desde niño amó el cine, y sus ojos se deleitaron con los filmes de Charlot, Fellini, Truffaut y Kusturica. Por ejemplo, el personaje del padre lo sacó de su abuela, una histérica, que dramatizaba el estar enferma para obtener, como ventaja secundaria, compañía de sus allegados.

 

Al terminar la cinta, el director pensaba lanzarse a una nueva aventura, que sería la película Gate to Heaven, que podríamos traducir como Salir al cielo, donde pensaba lograr algo bastante contradictorio, hacer una película distinta a Tuvalu pero a la vez exacta a ella, en el microcosmos de un aeropuerto, con el guión del escritor que hiciera el del filme de Emir Kusturica, Tiempo de gitanos, en el que también trabajaría con actores de distintas nacionalidades, para continuar explotando su encanto, su originalidad vivaz y cautivante, con el mágico sabor de los cuentos de hadas, en películas donde a falta de palabra se recurre al lenguaje corporal, a la mímica, no exenta de cierto humor negro, al estilo del humor de los habitantes del Este de Europa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El filme tiene un toque surrealista, con una esmerada ambientacción y una atrevida planificación; es  todo un homenaje a Charles Chaplin, Buster Keaton, Ben Turpin y F. W. Murnau, de un lado y de los más nuevos a Kusturica, Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro, para lo que utiliza el slapstick de los cómicos del cine mudo, con interpretaciones muy histriónicas y gestuales.

Veit Helmer nació en Munich, ciudad donde se formó pero, en la actualidad vive en Berlín, y hasta el lanzamiento de Tuvalu era conocido por sus cortometrajes y sus spots.              

 

Comentario hecho por Jesús Dapena Botero

 

Después de tanta mierda que ha rodado en este mundo en relación al origen del hombre, en relación a la evolución, en relación se puede decir a todo, sólo una evanescente certeza nos queda: acaso respiramos hoy? Lo digo por la aplastante evidencia que en este tiempo ha empezado a salir a flote: esqueletos gigantescos que salen de las excavaciones, ciudades enteras subterráneas (te envió adjunto las fotos) emergiendo del olvido, descubrir, y es mi caso, Machupichu saliendo de los cielos; especies inverosímiles encontradas cuando se suponía extintas, el informe que en el DNA de la mitocondria  de la célula humana existe evidencia de por los manos SIETE EVAS; lo que cuenta un sabio africano Cura Motuwa sobre la condición hermafrodita de los primeros hombres, escindidos después por extraterrestres y el despelote que se armó después por las tetas y penes de unos y otros, que luego se aplacó cuando se les enseño a hacer el amor, pero que a su vez causó otro desmadré porque todos querían tirar con otras hembras y con otros hombres y las MINAS se quedaron sin mano de obra, en fin, no sabes cuanto más cuenta este negro sabio ( si te interesa te envío la dirección electrónica donde está la entrevista). Así las cosas de que ciencia hablamos, de qué conocimiento hablamos, de qué historia hablamos. Y si seguimos por esa senda del engaño, podríamos agregar que hay cada ves más evidencia y si no hay más no importa, que en realidad nuestro origen proviene de una experimento genético realizado por extraterrestres, con el deliberado propósito de hacernos esclavos de las minas de oro, necesaria para subsanar un problema de contaminación atmosférica sólo controlable con este metal en un remoto planeta de la constelación de Sirio llamado Uriburu, hecho que empata con lo que cuenta nuestro sabio africano y que además
los Dogones, una tribu africana, menciona a un explorador y añaden la binaria composición de este planeta, hecho que es corroborado por los telescopios absortos ante el universo.
Se que debes estar pensando en el antisicótico perfecto para tu amigo, pero debo confesarte que esto es una cápsula muy apretada de lo que está apareciendo ahora. Si damos un brinco de algunos siglos el engaño continúa: el dinero existe en cuanto deuda, en todas las guerras alguien en la oscuridad ha financiado los dos bandos, han controlado la comida de manera fácil al reducirla a trigo, leche y carne, los beneficios de las vacunas distan mucho de ser los esperados, ah, viejo Juan y en economía, que es esto de salvar a los bancos con cifras  inimaginables cuando el problema del hambre en el mundo se resuelve con la quinta parte de ésa cifra? Y en lo tecnológico habías oído hablar de un metal revuelto con la tierra que se da en la República Democrática del Congo, llamado Coltan (mezcla de columbita y tantalio) y que es esencial para los computadores, celulares y toda la tecnología de punta, que compramos y desechamos como los tres niños que mueren enterrados por cada 1000 gramos de éste metal y que es la causa de las guerras en ese territorio, presentadas en los medios como  el “salvajismo” africano…¿Como te parece?
El lenguaje como siempre es precario para calificar todo esto que te cuento y que quiero compartir con vos.
Así que si estás pensando en algún antisicótico, que éste sea de una envergadura capaz de abarcar a toda la humanidad ahí si, agobiada y doliente, y además engañada.
Pero quién o para qué nos engaña. Antes tenía algo en contra de Santo Tomás: ver para creer, ahora intuyo que tiene algo de razón, hay que ver lo que se muestra arriba como lo más primordial, hay que que reconocer que en la realidad más romántica, hay cosas en éste mundo que no encajan en ningún lugar, aparentemente.
Ahora frente a mí, un ángulo de algunos grados a mi izquierda, la silla sentada debajo de la mesa, sentado ahí el morral de Manuela. ¿Cuántos universos hay?¿ Qué hacemos por cada nivel de nuestra conciencia?
Ahora es el lugar de nuestra vida. Los imposibles son lugares comunes, ah éso hemos llegado, o nos hemos llagado o somos parte de la historia universal del silencio. Vi desde arriba el portento del saber, el vacío inútil de saber como se sabe, la lógica del intelecto. La realidad que no cesa. El sol es un milón de tierras, respirar son trillones de átomos. Pido a todos los planetas. Más allá de éste sol,  Preservar el universo. Un ángulo somos de todo eso, una partículas en la bondad del vuelo otras en el silencio sin tierra, para nada han servido las guerras en este país, ni en ninguno. Ninguna guerra de la libertad, ha sido tan importante como lo que nos está sucediendo ahora. En que realidad digo lo que digo si múltiples son los establos donde las mentiras son el instante.
Si empiezo a hablar de la conciencia, mi ser no sabe por donde empezar. La conciencia nos es el hombre, ni el universo, ni toda la literatura , ni todo el teatro, ni nada de lo que se parezca.
Empieza cuando no se sabe antes y culmina cuando todo comienza después. Esa, para mi es la conciencia.
Soy todos los tiempos. Bordo en los abismos. Nada trepana el vacío. No se si muera esto que digo en el tiempo.
Antes de cualquiera, antes de toda colonización, antes de todo momento, antes del fuego que mata, antes de todo aspiro a la verdad de la civilización, teniendo en cuenta cualquier aspiración a lo supuesto imposible. Es una extraña posibilidad, es algo que debemos, no, no, debemos  ç
Ah posibilitar nos damos

 

 

El traje del presidente Tiene toda la razón Alan Jara: Uribe y las Farc se necesitan mutuamente. Y por decir esa verdad incómoda lo señalan como víctima del “síndrome de Estocolmo” que pone a delirar a los secuestrados. Pero Alan Jara no delira, sino que ve lo que otros no quieren ver. Como el niño del cuento del traje nuevo del emperador, ve que el emperador está desnudo. Y lo dice. Como se recordará, Álvaro Uribe fue elegido presidente para que derrotara a las Farc. Cuando se dio cuenta durante su primer gobierno de que no iba a ser tan fácil como había prometido, hizo modificar la Constitución para darse la oportunidad de un segundo cuatrienio. Ahora quiere, y necesita, un tercero, justificándolo de nuevo con ese mismo objetivo, o pretexto: derrotar a las Farc. Porque la guerra incesante contra ellas, que recibe el nombre de “seguridad democrática”, es en realidad el único elemento que importa de la tríada de condiciones de la doctrina uribista. Las otras dos, la “confianza inversionista” y la “cohesión social”, no pasan de ser un chiste. Un chiste de mal gusto, si se le echa al país una mirada desprevenida de niño ante el emperador: desde la situación de la infraestructura hasta la del empleo, todo es ruina. Se podría hacer una lista razonada ministerio por ministerio: la diplomacia es una ruina, la justicia es una ruina, la agricultura es una ruina, la protección social, el medio ambiente, los transportes y las obras públicas, las minas, las comunicaciones… También es una ruina la seguridad, dejando a un lado la guerra contra las Farc. Aunque en teoría depusieron las armas el triple de los paramilitares que había, siguen existiendo en medio país millares de bandidos armados, sus sucesores, que el gobierno llama perifrásticamente “bandas emergentes”, y que en muchos casos son comandados desde las cárceles por paramilitares sometidos a la Ley de Justicia y Paz y no extraditados. Del campo siguen siendo expulsados por decenas de millares los campesinos, y el poderío militar y económico de las mafias del narcotráfico no ha sufrido ninguna mella apreciable. Y tampoco las Farc han sido derrotadas, como también observó el liberado Alan Jara. Siguen controlando regiones y reclutando nuevas tropas. Sin duda han sufrido fuertes golpes, como no podía ser menos dada la casi duplicación del pie de fuerza militar y policial del Estado y las ingentes compras de armamento. Ya no están sus retenes en todas las carreteras del país y, para usar la frase hecha, los ricos ya pueden volver a sus fincas (aunque por su parte los pobres siguen teniendo que abandonar las suyas: porque la seguridad no es tan democrática como dicen; y, de todas maneras, a las fincas de los pobres no llegan las carreteras). Algunos frentes han sido diezmados, otros han sido rechazados nuevamente al fondo de las selvas, han crecido las deserciones de guerrilleros, han perdido cabecillas importantes, incluyendo varios miembros del Secretariado. Pero son resultados obtenidos a un costo considerable, tanto en dinero (más del 20 por ciento del presupuesto nacional, equivalente a casi 5 puntos del Producto Interno Bruto del país) como en pérdidas humanas, y consideradas estas tanto en lo físico, soldados y policías caídos en combate, como en lo moral: soldados convertidos en asesinos por cuenta de los tenebrosos “falsos positivos”, consecuencia directa de la política de recompensas (“pago por muerto”) y del ansia de mostrar éxitos de guerra. Pese a lo cual, las Farc no han sido derrotadas. No han sido derrotadas porque, tal como señaló Jara, el gobierno de Uribe les conviene. Su política económica y social, epitomizada en la blitzkrieg de agro arrasado adelantada en el Ministerio de Agricultura por Andrés Felipe Arias, que no en balde es el discípulo amado del Presidente, les procura abundante mano de obra: tanto los guerrilleros como los narcoparamilitares son en buena medida fruto del desempleo rural: son desempleo armado. Y su política de guerra, a veces errática y entreverada de ofertas de recompensas (y hasta de una Constituyente), de liberaciones unilaterales (a petición de Sarkozy…) y de ejecuciones extralegales, agrava la guerra, sin conseguir ganarla. Y es que, como he dicho aquí mismo muchas veces, nuestro guerrero presidente Uribe, como casi todos sus predecesores, se limita a tratar los síntomas, y no las causas, del conflicto armado en Colombia. Le basta con negar que existen, con el respaldo ideológico del Rasputín del régimen y el respaldo sicológico, y sociológico, del grueso de las clases dominantes colombianas, en particular las del campo (narcoparapolíticomiliatres incluidos). Prefieren, él y ellas, negar que existan causas a tener que tocarlas. Mientras esa ceguera colectiva voluntaria persista, las Farc subsistirán. Y mientras las Farc subsistan, Uribe les seguirá pareciendo necesario a los ciegos voluntarios, que se niegan a ver que el Presidente va desnudo. De modo que seguiremos teniendo Farc, y Uribe, para muchos cuatrienios.

TODOS EN GUERRA CONTRA GAIA por Leonardo Boff El cataclismo económico-financiero, fruto de avidez y de mentiras, esconde un vía crucis de sufrimiento para millones de personas que perdieron sus economías, sus casas y sus puestos de trabajo. ¿Quién habla de ellos? Los verdaderos culpables se reúnen más para salvaguardar o corregir el sistema que les garantiza hegemonía sobre los demás actores que para encontrar caminos con características de racionalidad, cooperación y compasión hacia las víctimas y con toda la humanidad. Esta crisis evidencia otras crisis que, cual espadas de Damocles, penden sobre la cabeza de todos: la climática, la energética, la alimentaria y otras más. Todas ellas remiten a la crisis del paradigma dominante. La situación de caos generalizado suscita preguntas metafísicas sobre el sentido del ser humano en el conjunto de los seres en evolución. En este momento callan los posmodernos con su every thing goes. Quieran ellos o no, hay cosas que tienen que valer, hay sentidos que deben ser preservados, en caso contrario nos hundimos en el mas burdo cinismo, expresión de profundo desprecio por la vida. Ya hace tiempo que pensadores como Teilhard de Chardin o René Girard [1] notaron cierto exceso de maldad en el camino de la evolución consciente. Cito un pensamiento de Girard, estudioso de la violencia, cuando estuvo entre nosotros, en 1990, para dialogar con teólogos de la liberación: «Todo parece probar que las fuerzas generadoras de la violencia en este mundo, por razones misteriosas que intento comprender, a cierto nivel son más poderosas que la armonía y la unidad. Este es el aspecto siempre presente del pecado original, en cuanto que, más allá de cualquier concepción mítica, representa un nombre para la violencia en la historia». No hay por qué rechazar este sombrío veredicto. Solamente el pensamiento de la esperanza contra toda esperanza, de la compasión y de la utopía nos ofrece un poco de luz. Incluso hay que convivir con la sombra de que somos seres con una inmensa capacidad de autodestrucción, hasta el último hombre. Hace años una investigación alemana sobre las guerras en la historia de la humanidad, citada por Michel Serres en su último libro Guerre mondiale (2008), llegaba a los siguientes datos: desde tres mil años antes de nuestra era hasta el momento presente habrían sido asesinados trescientos mil ochocientos millones de seres humanos, muchos de ellos en guerras de exterminio total. Sólo en el siglo XX fueron muertas doscientos millones de personas. ¿Cómo no cuestionarse, honestamente, sobre la naturaleza de este ser complejo, contradictorio, ángel bueno y Satán de la Tierra que es el ser humano? Hoy vivimos una situación absolutamente inédita. Es la guerra colectiva contra Gaia. Hasta la introducción de la guerra total por Hitler (totaler Krieg), las guerras tenían su ritual: eran entre ejércitos. Después pasaron a ser entre naciones y entre pueblos: era la guerra de todos contra todos. Hoy se ha radicalizado: es la guerra de todos contra el mundo, contra el planeta Gaia (bellum omnium contra Terram). Eso es lo que está implicado en nuestro paradigma cultural que se ha propuesto explotar y obtener, con violencia tecnológica, la totalidad de los recursos del planeta Tierra. En efecto, atacamos la Tierra en todos sus frentes, en los suelos, en los subsuelos, en los aires, en las selvas, en las aguas, en los océanos, en el espacio exterior. ¿Cuál es el rincón de la Tierra que no está siendo objeto de dominación y de conquista por el ser humano? Por todas partes hay heridas de nuestra madre Tierra, que sufre y gime en los terremotos, los tsunamis, los ciclones, las crecidas devastadoras del Estado de Santa Catarina, en Brasil y las sequías pavorosas del Nordeste del país. Son señales que nos está enviando. Cabe interpretarlas y cambiar nuestra conducta. Esta guerra no la ganaremos nosotros. Gaia es paciente y con una inmensa capacidad de aguante. Como ha hecho con tantas otras especies en el pasado, ojala no decida librarse de la nuestra en las próximas generaciones. No nos basta el sueño del filósofo Kant de la paz perpetua entre todos los pueblos. Necesitamos con urgencia hacer un pacto de paz perenne de todos con la Tierra. Ya la hemos atormentado demasiado. Hay que curarle las heridas y cuidar de su salud. Sólo entonces Tierra y Humanidad tendremos un destino mínimamente garantizado. [1] René Girard, nacido en Aviñón, en 1923, es un filósofo, crítico e historiador, quien se destaca por su teoría sobre la mimesis en el análisis literario, que luego aplicaría a la violencia en las sociedades primitivas, amparadas por lo sagrado y en la sociedad actual. Ha sido un medievalista. Su pensamiento ha tenido un largo proceso de maduración de más de cuarenta años. Su obra parece ser todo un rompecabezas, con sus piezas siempre dispersas, por eso su pensamiento parece producir el efecto de un collage, de donde lo recomendable para comprenderla es mirar todos los fragmentos organizados dentro del conjunto. Para el establecimiento de su teoría mimética parte de Platón y de Aristóteles, dentro de la cual también estaría el deseo, en lo cual diverge totalmente de Freud, ya que para Girard los deseos se configuran por imitación de los deseos de los demás. Girard habla de una mimesis de apropiación y otra de antagonismo, que no son exclusivas del ser humano, ya que están presentes en los animales. En éstos se ha observado que cuando superan cierta rivalidad, los agonistas abandonan el objeto del que pretendían apropiarse para entrar en una fase de confrontación. Para Girard, la mimesis es un fenómeno muy positivo, sobre todo cuando se trata de la mimesis estética y la educativa. Él hace un énfasis particular en la mimesis como potenciadoras de escisiones y crisis, que propagan la mimesis misma, aunque resalta que ello no tiene una connotación negativa, a pesar de que de ella pueda surgir la violencia. Para él, si los deseos no fueran miméticos, se fijarían de forma permanente a ciertos objetos predeterminados, a la manera que lo hacen los instintos, que no la pulsión, que es la que permite que el deseo sea buscador de objetos, lo que permite hacer cambios. Para un primer Girard, el deseo elige sus objetos mediante un modelo pero más adelante tendrá una mirada más antropológcia y totalizadora, que se remonta hasta las sociedades primitivas, a las comunidades arcaicas, que cuando entraban en crisis se tornaban violentas, para intentar expulsar y eliminar la causa de la desorganización, como sucede en la catarsis; pero la causa era tratada entonces de una forma injusta, como si fuera un verdadero chivo expiatorio, de ahí la búsqueda en la realidad de víctimas propiciatorias, hasta que la violencia se convierte en recuerdo, que queda oculto tras mitos, ritos y prohibiciones, que permiten el paso a nuevas construcciones, que tratan de obturar su origen violento, modelo que se sigue repitiendo a través de la historia, aún hasta la actualidad, con distintos matices y formas. Lamentablemente, Girard ha sido poco conocido en el mundo hispanoparlante y Ferrater Mora ni siquiera lo nombra a pesar del reconocimiento que el autor ha tenido en otros ámbitos. Su pensamiento es una reacción contra el racionalismo, ya que no se hace el de la vista gorda frente a la irracionalidad que se encuentra en los vínculos humanos. De otro lado reprocha al racionalismo la ignorancia frente a los fenómenos religiosos y su papel fundante de la sociedad, ya que la cohesión de una sociedad se logra mediante el principio sacrificial para aplacar la ira, la violencia divina. Así, Girard da un valor antropológico a la Biblia, que mucho nos enseña de lo sacrificial. La psicología de Girard deviene en una filosofía de la accción, para tratar de comprender al ser humano con sus contradicciones, sin encasillarse de ninguna manera, como participe de todo un movimiento interdisciplinario, a la búsqueda de una cosmovisón del ser humano, a partir de su convivencia social, en pos de un bien común, la cual deviene entonces en filosofía política. A través de su pensamiento, se puede reflexionar sobre muchos fenómenos de la violencia actual, con sus características miméticas y sus rivalidades, como es la violencia en el ámbito de la intersubjetividad, desde donde trasciende al campo de la política

¿Qué es lo feo? Las modificaciones en el concepto de belleza y de fealdad son un indicio de las transformaciones del mundo cultural. Página 12 Lo feo hoy por Eco, Por Umberto Eco El oído de los antiguos percibía que ciertos intervalos musicales eran disonantes y los consideraba desagradables, y el ejemplo clásico de fealdad musical ha sido durante siglos el intervalo de cuarta aumentada, o excedente, como por ejemplo do-fa diesis. En la Edad Media esta disonancia resultaba tan perturbadora que recibía el nombre de diabolus in musica. Sin embargo, los psicólogos han explicado que las disonancias tienen un poder excitante, y muchos músicos, a partir del siglo XIII, las han utilizado para producir determinados efectos en un contexto apropiado. De modo que el diabolus ha servido a menudo para obtener efectos de tensión o de inestabilidad que esperan una resolución, y ha sido utilizado por Bach, por Mozart en el Don Juan, por Liszt, Mussorgsky, Sibelius, Puccini (en Tosca), hasta el West Side Story de Bernstein, o para sugerir apariciones infernales, como sucede en la Condenación de Fausto de Berlioz. El caso del diabolus in musica podría ser un excelente ejemplo final para esta historia de la fealdad, porque nos sugiere algunas reflexiones. Tres de ellas deberían desprenderse de forma evidente de los capítulos anteriores: la fealdad depende de las épocas y de las culturas, lo que era inaceptable ayer puede convertirse en lo aceptado de mañana, y lo que se considera feo puede contribuir, en un contexto adecuado, a la belleza del conjunto. La cuarta observación nos lleva a corregir la perspectiva relativista: si el diabolus se ha utilizado siempre para crear tensión quiere decir que hay reacciones basadas en nuestra fisiología que se mantienen más o menos inalteradas a través de los tiempos y de las culturas. El diabolus se ha ido aceptando no porque se hubiera vuelto agradable, sino justamente por ese olor a azufre que nunca ha perdido. Por esta razón el diabolus aparece hoy en gran parte de la música heavy metal (por ejemplo, en Purple Haze de Jimi Hendrix), y a veces como provocación “satánica” explícita (véase Diabolus in musica de los Slayer). George Romero, el director de La noche de los muertos vivientes y de otras películas de terror, en unas declaraciones sobre su poética, al hablar de la conmovedora ternura del monstruo de Frankenstein, King Kong o Godzilla, recuerda que sus zombis tienen la piel arrugada y putrescente, los dientes y uñas negros, pero son individuos con las mismas pasiones y exigencias que nosotros. Y añade: “En mis películas sobre los zombis, los muertos devueltos a la vida representan una especie de revolución, un giro radical en el mundo que muchos de mis personajes humanos no logran comprender y prefieren considerar a los muertos vivientes como el Enemigo cuando, en realidad, ellos son nosotros. Yo utilizo la sangre con toda su horrenda magnificencia para que el público entienda que mis películas son más una crónica sociopolítica de la época que estúpidas aventuras con salsa horror”. ¿El recurso a lo feo es, por tanto, un medio para denunciar la presencia del Mal? El propio Romero admite que el terror “dispara las ventas” y admite que el terror es apreciado por ser interesante y excitante. Por no hablar de cuando se convierte en celebración del Mal, aunque sea en casos marginales como el satanismo de los psicópatas. Nos encontramos ante un mar de contradicciones. Monstruos tal vez feos pero extraordinariamente encantadores como E. T. o los extraterrestres de La guerra de las galaxias no seducen sólo a los niños (conquistados además por dinosaurios, pokemons y otras criaturas deformes) sino también a los adultos, que se relajan viendo películas splatter en las que se machacan los sesos y la sangre salpica las paredes, mientras la literatura les entretiene con historias de terror. No se puede hablar solamente de “degeneración” de los medios de comunicación de masa, porque también el arte contemporáneo practica la fealdad y la celebra, aunque ya no en el sentido provocador de las vanguardias de comienzos del siglo XX. En algunos happenings no solo se exhiben mutilaciones o deficiencias repulsivas, sino que es el propio artista el que se somete a una violación cruenta de su cuerpo. También en estos casos los artistas declaran que pretenden denunciar muchas atrocidades de nuestro tiempo, pero los apasionados del arte acuden a la galería a admirar estas obras y estas performances con espíritu lúdico y sereno. Y son los mismos individuos que no han perdido el sentido tradicional de lo bello, y experimentan emociones estéticas frente a un hermoso paisaje, un precioso niño o una pantalla plana que nos propone de nuevo los cánones de la Divina Proporción. El mismo individuo acepta hoy las propuestas de la decoración de diseño, de la arquitectura hotelera y de toda la industria del turismo que vende formas clásicamente agradables (véase la nueva propuesta que hace Las Vegas de los palacios venecianos, de los triclinios de los césares o de la arquitectura morisca), y al mismo tiempo elige restaurantes u hoteles ennoblecidos con cuadros de la vanguardia del siglo XX (auténticos o reproducciones) que a sus abuelos les parecían la negación de cualquier ideal de la Antigüedad clásica. Se nos repite por doquier que hoy se convive con modelos opuestos porque la oposición feo/bello ya no tiene valor estético: feo y bello serían dos opciones posibles que hay que vivir de forma neutra. Así parecen confirmarlo muchos comportamientos juveniles. El cine, la televisión y las revistas, la publicidad y la moda proponen modelos de belleza que no son tan diferentes de los antiguos, de modo que podríamos imaginar los rostros de Brad Pitt o de Sharon Stone, de George Clooney o de Nicole Kidman retratados por un pintor renacentista. Pero los mismos jóvenes que se identifican con estos ideales (estéticos o sexuales) se quedan luego extasiados ante cantantes de rock cuyos rasgos un hombre del Renacimiento consideraría repelentes. Y esos mismos jóvenes a menudo se maquillan, se tatúan, se perforan las carnes con agujas con el objetivo de parecerse más a Marilyn Manson que a Marilyn Monroe. En las páginas anteriores se han comparado un ejemplo actual de piercing y dos rostros de El Bosco, perforados también por anillos de varios tipos. Pero con estas figuras El Bosco quería representar a los perseguidores de Jesús, y los representaba tal como se concebía entonces a los bárbaros y a los piratas (recuérdese que todavía en el siglo XIX los psiquiatras consideraban el tatuaje un signo de degeneración). Hoy en día, piercings y tatuajes pueden interpretarse a lo sumo como un desafío generacional, pero desde luego no se interpretan (por parte de la mayoría) como una opción a la delincuencia, y una muchacha con un piercing en la lengua o un dragón tatuado en el vientre desnudo puede participar en una manifestación a favor de la paz o de los niños africanos desnutridos. Ni los jóvenes ni los ancianos parecen vivir con estas contradicciones de forma dramática. El esteta de finales del siglo XIX, que privilegiaba la belleza cadavérica como gesto de desafío y de rechazo del gusto de la mayoría, sabía que estaba cultivando las que Baudelaire había llamado “flores del mal”. Elegía lo horrendo precisamente porque había decidido elegir una opción que lo situara por encima de la masa de los biempensantes. En cambio, los jóvenes que exhiben una piel ilustrada o el cabello azul tieso lo hacen para sentirse parecidos a los otros, y sus padres, que van al cine a ver escenas que tiempo atrás solo se podían ver en los anfiteatros anatómicos, actúan así porque così fan tutti. Tampoco difiere mucho la manera como nos complacemos (o nos conformamos) con la llamada “basura” televisiva. No por una actitud esnob, como hacía y sigue haciendo aún el que cultiva lo camp (dispuesto siempre a reconsiderar con espíritu de coleccionista las películas de Ed Wood, considerado el peor director de toda la historia de Hollywood), sino por el espíritu gregario. Otro caso en el que se produce la disolución de la oposición feo/bello es el de la filosofía cyborg. Si al principio la imagen de un ser humano al que le hubiesen sustituido varios órganos por aparatos mecánicos o electrónicos, resultado de una simbiosis entre hombre y máquina, podía representar aún una pesadilla de la ciencia ficción, con la estética cyberpunk la profecía se ha cumplido. No solo eso, sino que feministas radicales como Donna Haraway proponen superar las diferencias de género mediante la fabricación de cuerpos neutros, postorgánicos o “transhumanos”. Ahora bien, ¿realmente ha desaparecido la distinción clara entre feo y bello? ¿Y si ciertos comportamientos de los jóvenes o de los artistas (a pesar de dar lugar a tantas discusiones filosóficas) fuesen tan solo fenómenos marginales practicados por una minoría (respecto a la población del planeta)? ¿Y si cyborg, splatter y muertos vivientes fueran simples manifestaciones superficiales, enfatizadas por los medios de comunicación, mediante las que exorcizamos una fealdad mucho más profunda que nos asedia, nos aterroriza y quisiéramos ignorar? En la vida diaria estamos rodeados por espectáculos horribles. Vemos imágenes de poblaciones donde los niños mueren de hambre reducidos a esqueletos con la barriga hinchada, de países donde las mujeres son violadas por los invasores, de otros donde se tortura a los seres humanos y vuelven continuamente a la memoria las imágenes no muy remotas de otros esqueletos vivos entrando en una cámara de gas. Vemos miembros destrozados por la explosión de un rascacielos o de un avión en vuelo, y vivimos con el terror de que pueda ocurrirnos lo mismo a nosotros. Todo el mundo sabe que estas cosas son feas, no solo en sentido moral sino también en sentido físico, y lo sabe porque le provocan desagrado, miedo, repulsa, independientemente de que puedan inspirar piedad, desprecio, instinto de rebelión, solidaridad, incluso si se aceptan con el fatalismo de quien cree que la vida no es más que el relato de un idiota, lleno de gritos y furor. Ninguna conciencia de la relatividad de los valores estéticos elimina el hecho de que en estos casos reconocemos sin ninguna duda lo feo y no logramos transformarlo en objeto de placer. Comprendemos entonces por qué el arte de distintos siglos ha vuelto a representarnos lo feo con tanta insistencia. Por marginal que fuese su voz, ha querido recordarnos que, pese al optimismo de algunos metafísicos, en este mundo hay algo irreductible y tristemente maligno. Por eso muchas voces e imágenes de este libro nos han invitado a comprender la deformidad como drama humano. El texto final de Italo Calvino está sacado de un relato, pero nace de una experiencia real. El Cottolengo de Turín es el asilo donde se acoge a enfermos incurables, a seres a menudo incapaces de alimentarse por sí mismos, muchos de ellos nacidos monstruos, como tantos seres de los que hemos hablado hasta ahora, pero no monstruos legendarios, sino monstruos que viven ignorados a nuestro alrededor. El protagonista de la historia acude a este centro como escrutador en la mesa electoral constituida en aquel hospital, porque aquellos monstruos también son ciudadanos y, según la ley, tienen derecho a votar. Trastornado por el espectáculo de aquella subhumanidad, el escrutador se da cuenta de que muchos de los internos no saben lo que tienen que hacer, y votarán lo que les indique la persona que los asiste. Al principio tiene intención de oponerse a lo que a su entender es un fraude, pero finalmente (y en contra de sus convicciones civiles y políticas) concluye que quien tiene el valor de dedicar su vida al cuidado de aquellos desgraciados también ha adquirido el derecho a hablar por ellos. Al final de este libro, después de tantas complacencias en las distintas encarnaciones de la fealdad, quisiéramos concluir con esta llamada a la piedad. * Este fragmento pertenece a “Historia de la fealdad”de Umberto Eco. Editorial Lumen.

                           EL OCTAVO DÍA

(1996)

 

 

 

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REFLEXIONES SOBRE EL PROGRAMA DEL POLO

 

            El Polo – como los demás partidos políticos – va a concurrir a los próximos comicios presidenciales con su propio programa de gobierno. Aparentemente, se trata de cumplir con un requisito. Cogiendo la cosa más en serio, el programa es el documento de identidad que diferencia al Polo de las otras organizaciones. De aquí, su gran importancia. En el Programa están planteadas las razones de nuestra lucha, el por qué de nuestra existencia.

            Desde luego, los programas de los partidos democráticos y revolucionarios son –esencialmente  diferentes y opuestos a los de los partidos de las clases dominantes. Ciertamente, unas son las propuestas de las derechas, y otra las de las izquierdas. Por supuesto, a la burguesía dominante le conviene que los ciudadanos vivan en un mar de confusiones. Que no distingan entre el gobierno de Fidel Castro y la dictadura de un Pinochet.  Y para colmo de peras en el olmo, se inventó un mítico centro. Allá va a parar la derecha vergonzante. Los liberales de César Gaviria se autoproclaman de centro;  Petro y su comparsa hacen lo mismo. ¿Será que Vargas Lleras va a reconocer públicamente que es un exponente de la derecha? ¿Y dónde se colocará Juan Manuel Santos? Colombia es un país muy raro: cuenta con el pueblo más reaccionario de Suramérica, pero sus políticos derechistas se ubican todos en el centro

Nos ocuparemos – fundamentalmente – de los programas  de la izquierda. Lo tradicional es que estos partidos adopten el modelo leninista .Como es sabido, el líder bolchevique propuso al pueblo ruso un programa revolucionario basado en dos puntos básicos: tierra y `paz. Expliquémoslos.

En Rusia, las hambrunas en el campo eran lo corriente. Millones de campesinos vivían en la más espantosa miseria. En un  país con tanta tierra laborable, ¿cómo es posible que impere el hambre? La respuesta a este interrogante es esta: sí, había mucha tierra, pero tenía dueño. Entre los fértiles predios y los campesinos rusos se levantaba el infranqueable muro de la propiedad privada. Tierras las había de sobra, pero pertenecían a los kulaks, unos  terratenientes que no cortaban, ni prestaban el hacha. Constituían una clase feudal, totalmente ociosa. 

Lenin comprendió que  esta calamitosa situación del agro  ruso había que liquidarla mediante una reforma agraria. Pero que quede claro: la reforma agraria no es un postulado del marxismo, no es una cuestión ideológica. Es un problema empírico. Tiene su razón de ser el agro ruso, en su estructura social. Pretender que la reforma agraria es un ”principio” de la filosofía marxista , no pasa de ser una solemne estulticia.

La paz  es el otro punto básico del programa leninista. ¿Será que su fundamento habrá  que buscarlo en la ideología “pacifista” de Lenin? Es obvio que no. La propuesta de paz se basa en una razón obvia: sencillamente que Rusia había sido metida en la guerra imperialista por el gobierno del zar. Sería una perogrullada afirmar que si Rusia hubiera permanecido al margen del conflicto mundial,  Lenin no habría propuesto la paz como punto de su programa. Nuevamente, esta reivindicación  tiene un fundamento empírico, no ideológico.  

Una conclusión es clara: el programa político no hay que buscarlo en el cielo de la ideología. Tampoco es producto de la fantasía. Ni mucho menos es un invento de los políticos. Es una reflexión de la estructura social en la mente de los hombres. Es un reflejo de clase ¿Qué significa esta expresión? La sociedad se refleja de modo distinto, digamos, en la conciencia de un latifundista que en la de un campesino pobre.  Naturalmente, uno y otro tendrán una visión distinta   del agro. Para los kulacs (terratenientes) las tierras les pertenecían a ellos porque esa había sido la voluntad de Dios. Esto es, veían en la propiedad de la tierra una institución sagrada. Consecuentemente, todo intento de desconocerla era un atentado contra el mismo Dios.

Los campesinos pobres – explotados y oprimidos – veían el agro ruso de otra manera. Según su manera de ver el mundo, los kulacs se habían apoderado de las tierras mediante el uso de la fuerza. Ningún derecho divino los convertía en “propietarios”. Lo cierto y lo justo es que la tierra perteneciera al que la trabajara. De esta visión campesina del agro surge la tesis revolucionaria de la reforma agraria.

Es evidente que un análisis científico de esta problemática agraria debe involucrar fenómenos como el de la enajenación. En las cabezas de los hombres habitan toda clase de fantasmas que perturban el juicio. Por esto, sería necio pretender que la mente humana fuera el reino de la transparencia. Las ideologías que rondan el pensamiento humano producen efectos perturbadores. Y hasta irracionales. Solo la conciencia enajenada  de un obrero lo puede llevar a votar por Alvaro Uribe, enemigo No. 1 de los derechos sociales. ¿Acaso no fue el que acabó con el pago de las horas extras? Y por ahí quedan algunas otras prestaciones laborales, como la mesada 14, que se perderán si Uribe es reelegido, o sale presidente un testaferro suyo.

Lo que pretendemos dejar establecido es que el programa político de los partidos de izquierda plantea la solución de los problemas más acuciantes de los sectores populares. Desde luego, no se trata de entrar a un paraíso de la noche a la mañana.  Pero sí de empezar a salir del infierno capitalista.  En el caso de Colombia, por ejemplo, el conflicto armado, y todos los fenómenos de violencia colaterales son asuntos cuya solución debe ser  inmediata. Un acuerdo político de paz que ponga fin a la guerra interna, no se puede postergar para las calendas griegas. Los que voten por el candidato del Polo deben tener la firme convicción de que su presidente electo iniciará negociaciones de paz con las guerrillas al día siguiente de su posesión. Sabemos que la derecha saldrá con el cuento de que esto no es posible porque las FARC no quieren la paz.  Lo peor que le pudiera pasar  al POLO  es que su política fuera dictada por el combo uribista. La política de paz del Polo no tiene nada  que ver con el guerrerismo del gobierno de Uribe. Para el Polo la paz es una meta a corto plazo, y no nos importa lo que al respecto piense o haga el presidente.  ¿Que va a “exterminar” a los “terroristas” de las FARC? Amanecerá y veremos.  ¿Cómo explicar reciente  muerte de  soldados en El Guaviare? Son los últimos “coletazos” de las guerrillas, dirá el ministro Santos. En resumen, el gobierno seguirá obteniendo “victorias militares” en su guerra mediática. El Polo, por su parte, debe prepararse para lograr un acuerdo de paz con las guerrillas que ponga fin a la guerra real. Lo fundamental es que los ciudadanos colombianos distingan entre la política guerrerista del presidente Uribe, y la política de paz del Polo. Lo que si es un imposible político y ético es quedarse en el Polo para patrocinar la política de guerra del presidente Uribe.    

En conclusión, partiendo de la realidad empírica, el Polo debe proponerle al pueblo colombiano un programa político que contenga un plan de reformas democráticas. Se trata – ni más ni menos – de iniciar un proceso de transformaciones   de nuestra sociedad. Desde luego, no pretendemos que en el corto plazo hayamos liquidado el tremendo atraso colombiano. Pero sí iniciaremos una marcha segura y firme hacia su superación. El Polo no será un gobierno más, será otro gobierno. Será un gobierno revolucionario. Solo que la revolución, en nuestra época, no es la estalinista dictadura del proletariado, es más democracia. El adverbio de cantidad significa que será un proceso de avance continuo de la democracia. Nunca habrá punto de llegada. Mucho menos retorno a las tinieblas, al paleouribismo.

 

PROGRAMA ELECTORAL DEL POLO

 

Con base en lo expuesto, proponemos el siguiente programa:

 

            1. Reforma agraria.- El tremendo atraso de nuestro país – y en especial del agro y las instituciones “democráticas” – tiene un origen y un fundamento histórico. Radica en que aquí nunca hubo una auténtica reforma agraria. Lograda la independencia de España, y establecida la república, el latifundio sentó sus reales en el campo colombiano. Y ya sabemos – nos lo enseñó Mariátegui en sus memorables 7 ensayos – que latifundio y democracia son términos incompatibles. La razón es obvia: el primero engendra campesinos siervos, mientras que la segunda se construye con ciudadanos libres. Bajo el imperio del latifundio, solo puede existir un simulacro  de democracia. Más precisamente, una contradictoria democracia autocrática. ¿Acaso el régimen uribista no es la demostración de este aserto? Nadie que esté en sus cabales se atrevería a afirmar que la elección “popular”” de un Gobernador en Sucre o en Córdoba sea  un acto democrático.

            Desde luego, no desconocemos que a partir del siglo XX empezó a desarrollarse un cierto capitalismo en Colombia. Y, consecuentemente, surge una burguesía “nacional” que  se convirtió en la clase dominante. Pero la clase de los terratenientes – como no hubo reforma agraria – no desapareció del panorama del país. Se convirtió, digamos, en una clase dominante subalterna como quien dice: la burguesía gobierna, y los latifundistas coadyuvan. Por esto – o sea en razón de que existe un contubernio burguesía/terratenientesla lucha por la reforma agraria es una lucha anticapitalista. En esta dialéctica histórica, el Polo Democrático es – a la vez – una fuerza antilatifundista, y anticapitalista. Sobre esta base se establece la alianza entre los explotados de  la ciudad, y los explotados del campo.

            En resumen, la lucha por la reforma agraria tiene el carácter de una lucha total  contra el sistema capitalista opresivo que impera en Colombia, que es un monstruo con tres cabezas: el imperialismo, el capitalismo “nacional” y el latifundismo. La reforma agraria pretende degollar esas tres cabezas. Con la reforma agraria en su programa, el Polo se convierte en una auténtica fuerza revolucionaria.     

 

            2. Lucha por un acuerdo de paz. Hace más de 50 años los colombianos estamos enfrascados en un sangriento  conflicto interno. En otros tiempos, se usaba la expresión “guerras civiles”. Con una notoria diferencia: aquellas eran esporádicas y de corta duración, este se ha convertido en crónico, de larga duración.

            Más de medio siglo matándonos. Más que una realidad, parece una pesadilla. Con frecuencia se hacen juicios de responsabilidades. Darío Echandía – prócer de la oligarquía colombiana – decía que nos matamos porque somos un “país de cafres”. Y lo decía el, que era considerado “la conciencia jurídica del país”. Naturalmente, los juicios fueron bajando de categoría, a medida que quienes los emitían ocupaban peldaños más bajos en la escala del intelecto. Los que están a ras del suelo – por ejemplo el presidente Uribe – ya no hacen juicios sino que profieren insultos y procacidades. Estamos en esta situación porque somos víctimas de la “agresión terrorista”. Las Farc solo son una caterva de “bandoleros”. Tales son los “juicios” oficiales que salen de la “casa de Nari”. El ministro Santos – hombre de muy “cortas entendederas” – hace su aporte. Llama a los guerrilleros de las FARC “facinerosos” y “fieras acorraladas”. Menos mal que Carlos Holguín ya no es ministro, y no tendremos que escucharle su referencia a los “forajidos” de las FARC.         

            Para nosotros una cosa es clara: la espantosa “Violencia” que se desató a mediados del siglo pasado, fue promovida por los de arriba, y ejecutada por los de abajo.  Cierto, los que realizaban las espantosas carnicerías de que dan razón los anales eran los pájaros, los chulavitas, los cachiporros o collarejos.  Pero no hay ninguna duda de que detrás de ellos azuzaban los políticos, los curas y obispos, [recordemos al obispo Builes], los industriales, los comerciantes y sobre todo los terratenientes. Una pregunta sencilla: la empresa de la Violencia es muy costosa. ¿Quién aportó el dinero requerido? Respuesta de Perogrullo: los adinerados.

            Hay una cifra que nos muestra lo dantesco del conflicto armado que padecemos: en Colombia tenemos  4 millones de campesinos desplazados por la violencia. Somos los primeros o lo segundos en población desplazada en el mundo. Pero para los sectores dominantes, parece que tal posición fuera un título honorífico.   Lo evidente es que los paramilitares (“águilas negras”) y otros elementos violentos se empecinan en incrementar la población desplazada. Y por si esto fuera poco, las Fuerzas Armadas con sus falsos positivos en ciudades y poblados quieren agravar la situación de los de abajo.

            Una cosa debe ser clara para los colombianos: mientras el uribismo gobierne, no habrá paz en nuestra patria. Uribe y sus testaferros pueden proclamar que las actuales acciones bélicas de las FARC son solo sus últimos “coletazos”, que las guerrillas están en sus estertores. Pero este es un cuento que los candidatos a  presidente  vienen repitiendo, sobre todo en épocas electorales. Es sabido que la ilusión de la paz, produce buenos dividendos electorales. Pasados los comicios, el elegido presidente deja ver el cobre de guerrerista, y reitera la política de guerra total. Con la sola excepción de Alvaro Uribe,  que únicamente  firma “acuerdos de paz” con sus compinches paramilitares. “Acuerdos” que son solo cambio de máscaras, Con el nuevo disfraz, los paracos  se transforman en…águilas negras.

            ¿Cómo  planteamos nosotros la cuestión de la paz? Tenemos claro que a la paz no se llega por la vía de la rendición incondicional de las guerrillas. Buscar este resultado es incurrir en la guerra sin fin. O sea, seguir en lo que estamos. ¿Hasta cuándo? Alan Jara – uno de los liberados por las FARC, y el más inteligente de todos, dijo algo muy significativo: que la mayoría de los guerrilleros  eran jóvenes. ¿Qué deducimos de este hecho? Que lejos de estar dando sus últimos “coletazos” – como dice la propaganda oficial – las FARC están en permanente renovación. Todos los días llega sangre joven a sus filas. Unos se van, otros cogen el fusil. Proclamar que va  exterminar hasta el último terrorista de las FARC solo son delirios presidenciales que cuestan miles de muertos y destrucciones. Reelegir a Uribe, o elegir  uno de sus áulicos, es prolongar la espantosa carnicería. Antes de votar, piense si es esto lo que usted quiere para Colombia.

            Por fortuna, hay otro camino. Existe la posibilidad real de ponerle fin al conflicto armado a través de una negociación política. Entonces, en vez de cambiar disparos,  nos batiremos con argumentos. La derecha expondrá el tipo de sociedad que quiere para Colombia. La izquierda propondrá la democracia que desea ver en nuestra Patria. Sin duda, estaremos ante un antagonismo ideológico. Es posible que la piedra de toque del debate sea la Constitución de 1991. Casi diez años de experiencia nos demuestran que esa Carta solo ha servido para avalar un régimen autocrático. [una pequeña muestra del despotismo constitucional: Emsirva – una empresa de servicios de aseo el municipio de Cali acaba de ser liquidada por Resolución  de la directora  de la Superintendencia nacional de servicios públicos, entidad adscrita a la presidencia de la república. De esta manera, el pueblo de Cali es despojado de un bien público, que con toda seguridad caerá en manos privadas. He aquí una muestra de la “democracia” de la Constitución de 1991].

            Pues bien, en la mesa de negociaciones, los sectores derechistas – el gobierno, los partidos uribistas y otros – sin duda cerrarán filas en la defensa de la Constitución del 91. En esto serán acolitados por los voceros del Partido Liberal. La incógnita es ¿qué posición asumirá el P.D.A?    

Pero hay otro camino.  Resolver en una asamblea constituyente las diferencias entre los actores de las negociaciones de paz. Explicamos: como es apenas obvio, los participantes en las negociaciones de paz tienen distintas y contradictorias salidas institucionales. Los uribistas, por ejemplo, pretenderán que la denominada “seguridad democrática” sea convertida en política estatal, elevándola a cánon constitucional. Los voceros de la izquierda revolucionaria – las guerrillas y algunos sectores del Polo – se opondrán a este engendro reaccionario. Como quien dice: en la asamblea nacional constituyente continuará la lucha política entre las clases dominantes y sectores populares, solo que ya no se hará empuñando fusiles sino con acciones pacíficas de masas. 

De esta manera, el fin del conflicto armado no implica la rendición de las guerrillas, sino su transformación en una fuerza política  que va a contribuir a la construcción de una democracia de tipo nuevo en Colombia.

 

3. Lucha contra la corrupción. Podemos afirmar   que en el Estado colombiano  existe una corrupción generalizada. No hay sector público que no esté invadido por ese morbo. Naturalmente, su distribución es desigual. La rama ejecutiva es, sin duda, la más podrida. En especial, la presidencia de Uribe se ha caracterizado por su elevado grado de descomposición ética. Empezando por el propio mandatario, cuya personalidad acusa agudo déficit moral.

Otro foco de elevada descomposición es el Congreso. Podemos afirmar que ahí está el imperio de la venalidad. Con prebendas a los parlamentarios, el presidente Uribe logra conformar mayorías para lo que sea. Y el elevado número de parlamentarios sumariados por parapolítica, demuestra que bajo el gobierno uribista, el Congreso ha sido reducido a una asociación para delinquir.

Las Cortes, la Fiscalía General y la Procuraduría, tocadas con la varita burocrática del Presidente, se transformaron en sus sumisos entes. Las Cortes se volvieron cortesanas, el Fiscal General  es un mero alcahueta, y el Procurador en un funcionario del Opus Dei. Jamás la justicia colombiana había estado en peores manos.

¿Y qué diremos de las Fuerzas Armadas, de la Policía, y de los cuerpos de “inteligencia”? No hay un país de América donde ocurran los falsos positivos. Masacres como la cometida con ciudadanos de Soacha, en Ocaña (S), solo se ven en el gobierno de Uribe. Pero lo más escandaloso e inicuo es que semejante crimen queda cubierto por el manto de la impunidad. Pero esto no es nada: el responsable de estas masacres – el ministro Santos – aspira a ser el próximo presidente de Colombia. ¿Será que nuestra “democracia” está tan podrida, que permitirá este adefesio moral?

 Y viene la pregunta del millón: ¿será que el Polo podrá construir una nueva democracia, sobre el pútrido fango actual? ¿O más lógico será suponer que para construir una sociedad más democrática sea necesario eliminar la corrupción imperante?

                                                                                             Continuará        

         

     

                         

            

Apreciados colegas, presento a continuación comunicación del Ministerio de la Protección Social.

¿Será esta la respuesta del MPS ?

Cordialmente,

Luis Alfredo Montenegro

Boletín de Prensa No 073 de 2009

09/10/2009

A partir de enero se ampliará atención para población con problemas de salud mental

http://www.minproteccionsocial.gov.co/VBeContent/NewsDetail.asp?ID=19028&IDCompany=3

Atención inicial de urgencias a personas con trastorno mental y cobertura de la internación para manejo de enfermedad psiquiátrica entre los nuevos beneficios.

Bogotá, 9 de octubre de 2009.- Teniendo en cuenta los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud con relación a la integración de los servicios de salud mental en el sistema de atención primaria, la Comisión de Regulación en Salud, CRES, estableció en el Acuerdo 003 de 2009 medidas de atención para las personas que viven con trastornos mentales y que deben comenzar a prestarse a partir del 1 de enero de 2010.

En este sentido, el Artículo 28 señala con relación a la cobertura de atención de urgencias psiquiátricas que el POS del Régimen Contributivo y del Subsidiado incluyen la atención inicial de urgencias del paciente con trastorno mental en el servicio de Urgencias y en observación las primeras 24 horas y solo en el evento que ponga en peligro su vida o integridad o la de sus familias y la comunidad. La atención ulterior será cubierta según las condiciones de cada régimen descritas en el Acuerdo

Por su parte en el Articulo 39 “Cobertura de la internación para manejo de enfermedad psiquiátrica” se indica que el paciente psiquiátrico se manejará de preferencia en el programa de “Hospital de día”. Se incluirá la internación de pacientes psiquiátricos solo durante la fase aguda de su enfermedad, es decir aquella que se puede prolongar máximo hasta por treinta días de internación, o en caso de que esta ponga en peligro su vida o integridad o la de sus familias y la comunidad

En cuanto a actividades, procedimientos e intervenciones, el Acuerdo señala que se debe realizar:

- Administración (aplicación) de prueba de personalidad
- Evaluación en alteraciones emocionales y/o de conducta
- Determinación del estado mental por psicología y psiquiatría
- Psicoterapia individual por psiquiatría y psicología
- Intervención en crisis
- Psicoterapia de pareja por psiquiatría y psicología
- Psicoterapia familiar por psiquiatría y psicología
- Psicoterapia de grupo por psiquiatría y psicología
- Intervención en salud mental comunitaria por psiquiatría y psicología.

Cifras sobre salud mental

Según el Estudio Nacional de Salud Mental de 2003:

- 2 de cada 5 personas mayores de 18 años han sufrido alguna vez en la vida trastornos mentales en Colombia.
- El 15% han sufrido alguna vez depresión mayor
- Sólo el 15% de la población colombiana con trastornos mentales recibe algún tipo de atención (no necesariamente especializada)

Según la OMS:

- Al 90% de los suicidios subyace una enfermedad mental (depresión, alcoholismo y drogadicción, esquizofrenia, trastorno de personalidad. El suicidio en adolescentes va en aumento en el país y 1.200.000 personas han intentado suicidarse alguna vez en la vida en Colombia.
- La puesta de entrada al Sistema de Salud es el nivel de baja complejidad, de la mano de los médicos generales, pero estos no están capacitados de manera suficiente en salud mental.
- El 80% de la problemática de salud mental se debe y puede atender en el primer nivel de atención. Solo un 15% debe pasa a segundo nivel y un 5% a tercer nivel.

Otros estudios:

- Para 44 millones de habitantes, solo hay aproximadamente 1.250 psiquiatras, de los cuales solo aproximadamente 450 están dedicados a la clínica y el 80% están en las grandes ciudades.
- Los psicólogos en Colombia son aproximadamente 14.000 y solo entre tres y cuatro mil se dedican a la clínica.
- El país solo tiene 22 enfermeras especializadas en salud mental que estén trabajando en este campo.
- La normatividad en salud del Sistema de Seguridad Social da la posibilidad de ofrecer atención en salud mental en el nivel de baja complejidad.

Día Mundial de la Salud Mental

Con el lema “La salud mental en la atención primaria: mejorando los tratamientos y promoviendo la salud mental”, se celebra este sábado 10 de octubre el Día Mundial de la Salud.

De esta manera se busca llamar la atención mundialmente con respecto al creciente volumen de información y conocimientos dedicados a la integración de la salud mental en la atención primaria de la salud, y proporcionar dicha información a los pacientes/usuarios, familiares/cuidadores y asociaciones de pacientes e instituciones educativas de salud mental del mundo entero.

Se trata de una tendencia importante en el manejo del diagnóstico, tratamiento y atención de las enfermedades mentales del sistema tradicional separado pero no equitativo de servicios de salud mental hacia la atención general de la salud.

La Federación Mundial de Salud Mental (WFMH) estableció el Día Mundial de la Salud Mental en 1992; es la única campaña anual mundial de concientización para promover la atención en aspectos específicos de la salud mental y los trastornos mentales, y se celebra ahora en más de 100 países el 10 de octubre por medio de eventos y programas conmemorativos a nivel municipal, regional y nacional.

OTRASIDEAS de nuevo con un homenaje escrito por el poeta nadaista JOTAMARIO, que de nuevo se recordo de como escribia de bien cuando era adolescente, cuando se pone uno sentidamente serio salen cosas tan bellamente escritas como esta elegía,este es el JAIME GARZÓN que nos mataron, ahora nos reimos como las hienas sin saber de que y en encuestas de ser los mas felices sin saber porque, como si hubiera una peste de cretinismo en donde las vacunas acentuan la risa boba, ya sin este profeta de la risa la vida es mas jodida, sin el conocimiento de interpretar al hijo de Maquiavelo, la vida es mas confusa, bien Jota, aun me recuerdo en un coversatorio que te invitaron aqui en Cali el colega Vera, nos estamos volviendo cultos con tantos festivales, que de manera pragmatica habias descubierto como acabar con el narcotrafico, sencillamente revolviendo el polvo magico con Antrax y santo remedio cuando el primer ejecutivo de la gran manzana se lo esnifique, todo bien parcero, pero la maldición acechaba esa tarde y empezaste a sangrar por la nariz, todos en el auditorio pensabamos que te habias inmolado como un Bosno por el bien de todos como ejemplo palpable de lo que acababas de decir, menos mal que fue una simple menstruación de nariz y asi no nos perdimos de este maravilloso homenaje que quiero compartir gracias al Rafa que lo pesco por ahi, por otro lado una de las hermanitas Charria nos envia un video que la saco del estadio, este es el veradero sentido del feminismo dictado por Isabel Allende, gracias Clara esta todo bien, un abrazo compañeros.

A los diez años del asesinato de Jaime Garzón

La risa asesinada

Por Jotamario Arbeláez *

No otra cosa que rabia puede generarse en el pecho y entre los dientes ante la ejecución anunciada de un artista que se la jugó toda por la vida, destapando con sus chistes la olla podrida en que nos venimos cocinando sin compasión.

El chiste fácil es muy fácil, produce risa facilito, pero el chiste sutil y cargado de veneno es fatal, porque puede ocurrir que además de despertar carcajadas genere ráfagas de metralleta.

A Jaime lo pudo matar cualquiera. A propósito hay doce hipótesis sobre su muerte y hasta el crimen pasional se contempla. Con lo que trata de pasarse de Castaño a lo más oscuro.

Habría que ver si a la calavera de Garzón le dejaron la caja de dientes que lo hizo inmortal cada vez que se la quitaba (“Soy el único colombiano que se quita los dientes para comer”, proclamaba San Heriberto). O si quedó por fuera para reírse de sus asesinos desde un vaso-de-agua.

En este décimo aniversario pongo sobre la memoria de Jaime estas flores de papel quemado, en una evocación que convoca a las personas que le amaron y le respetan exiliado en el interior de la tierra y que como un rompecabezas vuelven a armarlo, porque cada ser es la suma de sus amigos.

Cuando se comienza a asesinar la risa, cuando el muerto es el cómico, se está violando algo más que los Derechos Humanos y es privilegio sempiterno del payaso, del artista de la palabra, del bufón de la corte, el burlarse del rey en su propio palacio, y de todo lo que pasa por las arcas y las arcadas del reino.

¿Quién puede tener corazón y huevos para asesinar la risa? Con el asesinato repicado de Jaime Garzón, tamaña intolerancia viene a tomar asiento en Colombia.

Qué tal que Hitler hubiera condenado a muerte y ejecutado a Charlot, o Franco a Picasso, o el Pentágono a Lenny Bruce, o los académicos santanderistas a Fernando González, o López Michelsen a Klim. Los últimos antecedentes conocidos son las mortales amenazas islámicas a Salman Rushdie por el Ayatola y la inmolación de Víctor Jara cantando en el estadio con las manos cortadas por los esbirros de Pinochet.

Jaime Garzón viene a convertirse en el último Abel, el inocente asesinado con la quijada de un país ya muerto. Aunque todos sabemos quién fue, todavía se desconoce quién es el asesino porque en una guerra ciega cualquiera puede ser Caín. A Colombia entera la han rematado destripándole el corazón, que era Jaime, ese genio multifacético de la actuación en cadena que hizo las delicias de un país ya sin dientes para la sonrisa. Mediante su galería de personajes supo interpretar y criticar y burlarse de nuestras miserias.

“El próximo sábado soy hombre muerto”, les dijo el miércoles a quienes almorzaban con él en El Patio, y le pidió un vale a Fernando para rubricar el consumo.

Semanas antes, en una operación humanitaria de rescate de secuestrados, se había estrellado en el llano contra un árbol premonitorio, accidente en que sólo se quebró las piernas y otros huesos del cuerpo, viéndose obligado a continuar haciendo reír al país desde un sillón de ruedas.

El viernes en la madrugada, cuando se preparaba para marchar a la emisora, encontró que le habían traído la camisa del accidente y se la puso para lucir el blanco impecable. Cuando pasó por la bomba de gasolina la aguja del combustible le indicó que estaba llegando a ceros. Pero no se detuvo.

Por el parabrisas iba mirando lo que había sido su vida. Toda la película de sus amores, de sus humores y de sus dolores. Tal vez vio brillar con un resplandor sospechoso la última bota que había embolado. Los sicarios acostumbran antes de disparar llamar a la víctima por su nombre de pila. Así se aseguran que no están matando a otro. Miserables es lo que somos, o porque lo matamos o porque lo dejamos matar.

En su pequeño retiro de La Calera (en su garconiere) (“Si se pierden pregunten por la casa del hacendado Garzón”) cuyos dominios se extendían hasta donde se perdiera la vista, porque según él es de uno todo lo que se ve, se le encontraba como un santón de oriente fumando un ‘cachito’, entregado a explicarse el mundo a través de sus asombrosos manuales de física, a redondear sus geniales apuntes cáusticos y a establecer en un mapa su próximo recorrido por el monte en busca de rescatar –por las buenas- a un secuestrado.

A ese rancho, que era de tablas, solían subir por tandas amigos juguetones, chicas muy lindas y el pomposo embajador de los Estados Unidos. Para todos tenía su dosis de entusiasmo regado con gotas amargas. Porque se necesitan cojones para hacer reír con las tragedias de la patria asidas por los dos cachos.

A veces volvía a encontrarlo en la Gobernación, donde yo fungía de secretario de Cultura de Andrés González, y mientras los medios en cascada entrevistaban al Gobernador por la feliz nueva de la liberación de un plagiado, él hacía mutis por el foro y nos íbamos a tomar un agua aromática mientras se desprendía los cadillos montaraces de las botas del pantalón. Aparte de ser la conciencia del país, al que le mantenía midiendo el aceite para aventurar su comentario mordaz, era un humanista y un activista radical de la paz. Que lo hayan matado por servir a la vida es el peor chiste del mal humor.

Al momento de su muerte gestionaba que las autodefensas le perdonaran la vida, porque le habían hecho saber que ya estaba impartida la orden. Prueba de que coronó su propósito es el mensaje de Carlos Castaño negando el hecho. Prueba de que no lo coronó es que ya no volverá a aparecer por El Patio.

Siempre pensé que los que cultivamos el chiste equívoco, el irreverente sarcasmo, y expresamos la crítica con humoradas, estábamos a cubierto de cualquier atentado de quienes detentan la fierramenta, como venía sucediendo desde Aristófanes, Molière y Bertolt Brecht. Con el asesinato de Garzón un fatídico viernes 13, quedamos notificados humoristas y caricaturistas, escritores, poetas, pintores o cantantes. Ni burlarnos de quienes manejan los hilos de la vida de este país, ni mandar al diablo –que ya ni siquiera existe– a quienes pueden cortarlos.

Vamos a tener que ponernos serios, o nos ponen. Porque, ¿qué más serio que un muerto?

En este país, donde se le da bala al que no tiene dientes, nos especializamos en hacer solemnes homenajes, para que en nuestro pecho se acallen los ecos de los disparos. De esta manera, si no resucitamos al muerto, por lo menos aire le damos en nuestro corazón apesadumbrado.

Las últimas tres cajas de Jaime: su caja de dientes, su caja de embolar y la caja en que terminó, serán como fetiches donde se conservará el salvajismo de que venimos haciendo gala por medio siglo.

Nadie me lo va a creer, pero a pesar de todo lo que nos dio de reír hasta que le suspendieron el servicio de respirar, Jaime Garzón fue uno de los hombres más serios de Colombia. Nunca fue gratuito su humor, y cada uno de sus chistes era una queja y una denuncia de Colombia a sus ofensores a través de sus personajes. Él tenía un proyecto de vida donde cabía la fraternidad a través de la tolerancia. Su desfachatez le abrió paso por entre las alambradas. Todos, hasta quienes le odiaron, se sintieron salpicados por su gesto de gracia condescendiente.

Si bien nunca fue un hombre de acero en vida, por lo menos después de muerto se hizo de bronce. Más vaciado que nunca, y a tamaño natural, entró a obstaculizar el espacio público con dos esculturas monumentales concebidas y realizadas por el artista Alejandro Hernández. Una como Jaime Garzón el embanderado, donde fue ejecutado, y la otra como su otro yo lustrabotas, como Heriberto, en los prados de la Gobernación de Cundinamarca. En la vía pública a la intemperie, para siempre, o hasta que resuelvan atentar con bomba o metralla contra la efigie del embolador y su caja, continuará nuestro amigo-estatua tratando de “pulir” una realidad embarrada de la que no logramos escapar por más que corramos.

Los que mataron a Heriberto ya no van a caber en sus zapatos empozados de sangre. Por el andén que anden irán dejando la huella fresca de su crimen. Nunca un embolador tuvo tanto roce con embajadores, generales, presidentes, ministros, reinas de belleza, pueblo raso, hasta su último topetazo con el poste de remate que lo esperaba.

Los personajes importantes le acercaban su par de ‘pinrieles’ sucios para que les sacudiera hasta el alma. Y lo hacía gratis el condenado, para que no lo fueran a acusar de recibir la partija.

¿Era Garzón un loco, un suicida, un esquizofrénico, tenía la personalidad dividida? El hombre más gracioso de Colombia se dio el lujo patético de andar durante sus últimos días sudoroso como un condenado a muerte, contándoselo a sus amigos del alma que se le iba. Cuenta Yamid Amat que el día del lanzamiento del Premio de Paz que crearon los comunicadores, en la Academia de la Lengua, dijo con la misma lengua que le hicieron tragar los sicarios: “Lástima que no me lo voy a poder ganar porque me van a matar”. No sé a quién se lo dieron, pero se lo debieron dar a él, in artículo mortis. Porque más que querer ganar el premio de paz, su premio era lograr la paz. A eso se apuntó descuidando el humor, y el día que se lo quemaron sólo vio el humo. Permitieron piadosos que el último sonido que escuchara el muerto inminente fuera el de su santo nombre.

Cuando iba a llegar a la avenida La Esperanza oyó que lo llamaban de acoso: ¡Jaime! Y en lugar de hacerse el güevón volteó a mirar a la cara a sus asesinos. Fue el único en reconocerlos. ¡Diablos! Y hasta allí llegó el blanco de su camisa.

*Poeta y periodista colombiano. E-mail: jmarioster@gmail.com—————————————————————————————————————————————————————————————————————-

Te comparto este video…para otrasideas, por un corazón apasionado y valiente para el mundo

http://www.ted.com/index.php/talks/lang/spa/isabel_allende_tells_tales_of_passion.html

De Claudia López en El Tiempo (Agosto 3 2009) sobre la nueva clase emergente
Los que cantan victoria porque el referendo se va a hundir y con él la reelección piensan con el deseo. El referendo está moribundo, pero la reelección está vivita y coleando. El presidente Uribe acudirá a cualquier salida, disfrazada de legalidad y popularidad, para permanecer en el poder.
Más allá de su megalomanía, ¿para qué y para quién es indispensable que Uribe se mantenga en el poder? Uribe no es indispensable para mantener la seguridad democrática. Lo indispensable para eso es que la ciudadanía esté convencida de que las Farc son la principal amenaza, ejerza presión política para que las sigan confrontando y haya un sujeto político dispuesto a liderar esas posiciones. Esas tres cosas existen. Todos los candidatos presidenciales están socialmente presionados y políticamente comprometidos con combatir a las Farc. Ya es cuestión de la ciudadanía escoger quién lo hará mejor.
Uribe tampoco es indispensable para mantener la confianza inversionista. Los contratos de estabilidad firmados por él comprometen al Estado colombiano, cualquiera sea el presidente, a no cambiar las gabelas legales y tributarias concedidas a los privados en los próximos 20 años. Ni siquiera el propio Uribe ha podido cambiarlas, aun cuando ha descubierto que los tales contratos lo dejan sin plata suficiente para la seguridad democrática. (Ver http://www.lasillavacia.com/historia/2825.)
La cohesión social no es la política social del Gobierno, sino la única política, y consiste en cohesionar al país alrededor de la seguridad democrática y la confianza inversionista. Todos los candidatos uribistas, que son los que tienen chance de elegirse, tienen por campaña convencer a los ciudadanos de que pueden hacer más y mejor lo mismo de Uribe.
Pero lo que está en juego no es la seguridad, la confianza o la cohesión. Para eso hay sucesores. Lo que está en juego es la prevalencia de los poderes híbridos que ganaron las elecciones bajo la fachada del uribismo en el 2002. Y para eso sí no hay sucesores confiables, excepto quizás Uribito.
Con Uribe se empoderó una clase política y económica que tiene un pie en la legalidad y otro en la ilegalidad. Esa clase política está ligada al uribismo, pero también al narcoparamilitarismo, y la clase económica está ligada además a la especulación inmobiliaria, la agroindustria, la minería y la contratación estatal. Ambas dependen de su relación con el Estado. Uribe es el único que tiene un pie imbatible en la opinión y otro en esos poderes híbridos y ha sido capaz de responder a ambos satisfactoriamente. Ningún otro candidato tiene esa combinación.
Cualquier otro se distanciaría de esos poderes híbridos. No tanto por ética, sino por supervivencia. A Santos, Lleras, Pardo, Fajardo y demás aspirantes no los aterra que existan poderes híbridos, sino que su poder esté subordinado al de ellos, que es lo que ha logrado Uribe. Las fuentes del poder de los que aspiran a suceder a Uribe están en superar esa subordinación, mientras que las de Uribe están en que se mantenga. Por eso ningún sucesor es confiable.
Eso es lo que está quedando en evidencia en las confesiones de justicia y paz y en investigaciones académicas y periodísticas. Para la muestra, las excelentes investigaciones de verdadabierta.com, la última de las cuales demuestra que el empresario antioqueño William Vélez ha consolidado su emporio de basuras en Colombia por su cercanía con Uribe y por concesiones estatales, de las que también son parte interesada los paramilitares.
(Ver:http://www.verdadabierta.com/web3/paraeconomia/1469-el-empresario-william-velez-salpicado-por-memos-de-paras.) Es lamentable que los medios masivos e impresos no publiquen una palabra de estos hechos y que solo los medios alternativos de Internet se ocupen de ellos.
Por cuenta de la necesidad y ambición de esos poderes híbridos, por las garantías que solo Uribe les ofrece y por el aval de la opinión distraída en el patrioterismo, Uribe se quedará en el poder, como sea.
Claudia López

OSTO DE 2009
La militarización de la política americana
Alberto Moncada (especial para ARGENPRESS.info)

El presidente Barack Obama habla frente a tropas y civiles en una visita a la base Camp Lejeune Michael J. Ayotte – ARMY

No sabemos si Barack Obama logrará frenar esa militarización. De momento no se ha comportado de una manera contundente contra el golpe militar en Honduras, lugar desde donde la CIA organizó la lucha contra el sandinismo en la vecina Nicaragua y donde existe una importante base americana.

Un libro reciente, “The Mision:Waging War and Keeping Peace with American Military” (Norton, 2202) de Dana Priest, explica el desarrollo de esa militarización. Una buena parte de los neoconservadores que rodearon a Bush son militaristas y sus ideas se han incorporado al Proyecto de Nuevo Siglo Americano, que marca la ideología del grupo.

En la década de los noventa, la política de instalación de bases se amplía de Oriente Medio a Asia Central, otro lugar petrolífero importante. En conjunto cerca de 280 bases militares están desplegadas en todo el planeta como evidencia de la misión imperial que Washington ha asumido desde la caída de la Unión Soviética. Las bases militares sustituyen a las Embajadas y al dominio colonial.

La nueva política internacional se expresa también en la división del mundo en zonas que coinciden con los límites estratégicos de los Comandos. Hay un Comando para cada zona y, a veces, sus jefes, militares, tienen más influencia en Washington, que los canales diplomáticos a través del Departamento de Estado. A veces los jefes de los Comandos se permiten hacer declaraciones políticas, algunas llenas de insinuaciones. Recientemente, el jefe del Comando Sur, con jurisdicción sobre América Latina, se permitió decir que hay que tener cuidado con el terrorismo que podría amenazar a las riquezas acuíferas de la frontera Brasil Argentina, en una velada alusión a que el Ejército americano podría llegar a intervenir en el control del agua latinoamericana como ya lo hace con el petróleo del Oriente Medio. El dominio eminente americano sobre América Latina, a la que algunos denominan despectivamente como su “backyard”, su patrio trasero no ha disminuido con Obama puesto que se acaban de instalar nuevas bases militares en Colombia para sustituir a las que rechazan los países con gobiernos de izquierdas recién constituidos. Y esa implícita alianza con el conservador Uribe no presagia nada bueno para la democracia latinoamericana.

La militarización de la política americana tiene una versión nacional, de puertas adentro. En primer lugar, la industria militar forma parte especial de ese grupo de grandes corporaciones que deciden las elecciones, apoyando económicamente a los candidatos. De hecho, hay una primera selección de éstos que se produce mediante el apoyo económico. Los que no disponen de éste se quedan fuera de las campañas. Y el apoyo, naturalmente, hay que pagarlo luego en favores desde el poder. La industria militar, con la petrolífera, la farmacéutica y la de comunicaciones son los cuatro grandes sectores que deciden cada vez más quienes son candidatos en la carrera hacia la Casa Blanca y el Congreso. La industria militar tienen sus peones en la Administración a través de esa política de empleos públicos, ejemplificada por el Vicepresidente Cheney, en la que unas veces estás en la Administración y otras en las empresas que dependen de ella.

La importancia de la industria militar es tal que una nueva manera de hacer la guerra es subcontratarla.

Otra importante consecuencia de la militarización nacional son las nuevas leyes patrióticas dictadas a partir del 11 de Septiembre. Amparados por el ansia de seguridad de la población y con base en esa una ideología ultraconservadora, el Gobierno americano ha impuesto una política de controles y censuras que van desde la limitación de las libertades individuales al cercenamiento de la libertad de expresión y que tiene su máxima expresión en la obsesión contra los visitantes del país que les parecen sospechosos de antiamericanismo.

Alberto Moncada es presidente de Sociólogos sin fronteras internacional.

DESEO SEXUAL

Nunca había entendido porqué las necesidades sexuales de los hombres y las mujeres son tan diferentes entre si…

Nunca había entendido todas esas idioteces de que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte.

Y nunca había entendido porqué los hombres piensan con la cabeza y las mujeres con el corazón.

Pero……. Una noche, mi esposa y yo nos fuimos a la cama.
Y bueno, empezamos a acariciarnos, el inevitable agarre de chichi, el trasero, etc.

La cuestión era que ya estaba listo y en ese momento, me dice:
‘Ahora no tengo ganas mi amor, sólo quiero que me abraces!’
Eso me lo dice con una cara de cínica… ¡Yo dije:

¿¿¿¿¿¿¿QUEEEEEEEE????????

Entonces me dijo las palabras mágicas de toda mujer:

‘No sabes conectarte con mis necesidades emocionales como mujer’.

¡NO JJOODDAAAAAASSSSSSSSSS!

Al final, el asunto era que esa noche no iba a haber pelea, guarde los aceites afrodisíacos, apagué las velas, quité el CD de Alejandro Sanz,(en ese momento casi siempre funciona), apagué el equipo de sonido…
Me dí una buena ducha con agua helada a ver si podía calmar a la bestia’ y me puse a ver ‘Discovery’, a todo volumen para no dejar dormir a la hija de mi suegra…

Después de un rato me quedé dormido…..

Al día siguiente fuimos de compras al Corte Inglés, entramos a una tienda, me fui a ver relojes mientras ella se probaba tres modelitos carísimos marca ‘Liverpool’.

Como mujer al fin no podía decidirse por uno u otro, le dije que se llevara los tres.

Entonces me dijo que necesitaba unos zapatos que le hicieran juego! a 290.00 € el par, le contesté que me parecía bien.

Luego fuimos a la sección de ropa sport, de donde salimos con unas chamarras con plumas y una Bolsa Luis Vuiton .
¡Estaba tan emocionada!

Yo creo que pensaba que me había vuelto loco, pero de todas maneras las traía.

Pienso que me estaba poniendo a prueba cuando me pidió una faldita muy corta para jugar tenis, si no sabe ni correr, mucho menos jugar tenis.

Entró en ’shock’ cuando le dije cómprate todo lo que quieras.
Ella estaba casi excitada sexualmente después de todo esto; entonces dijo la palabra mágica de toda mujer:
Ven cariño, mi vida, mi sol… (y otras chorradas que dicen las mujeres), vamos a la caja a pagar.

Fue aquí cuando, de repente faltando solo una persona para pagar le dije:

‘Mi amor, creo que ahora no tengo ganas de comprar todo esto’…

De verdad, ojalá le hubieran visto la cara, se quedó pálida cuando le dije:

‘Tan solo quiero que me abraces’.

Empezó a poner cara de que se iba a desmayar, se le paralizó la parte izquierda del cuerpo, le dio un tic nervioso en el ojo derecho y le dije:
‘No sabes conectarte con mis necesidades financieras como hombre’.

*Mándaselo a todos los hombres pa que se partan de risa

*Mándaselo a las mujeres para que vean lo que se siente.

Mario Benedetti

En recuerdo de la obra de uno de los más destacados escritores de lengua castellana, el uruguayo Mario Benedetti, esta nota de prensa y luego algunos de sus poemas.

Desaparece uno de los grandes de las Letras hispánicas. Poeta, cuentista, novelista, ensayista, redactor de artículos periodísticos, Benedetti nos deja también la lección del compriomiso: el compromiso con su tiempo, con sus contemporáneos. Es amplio el inventario de los legados del autor de aquel Inventario, que nutrió las lecturas apasionados de la juventud de muchos de nosotros. Amor en su tumba, y gratitud en nuestra memoria.

EFE |
BOGOTÁ
Publicado Lunes, 18-05-09 a las 19:34

El escritor uruguayo Mario Benedetti, fallecido este domingo a los 88 años, fue recordado hoy no sólo por sus virtudes literarias, sino sobre todo por las humanas, como el hombre bueno, sencillo, consecuente y alegre que fue.

“Como diría Antonio Machado, un hombre en el mejor sentido de la palabra, un hombre bueno”, dijo hoy a Efe Joan Manuel Serrat, quien se declara “amigo” de Mario Benedetti. Serrat, que puso música a poemas de Benedetti en el disco “El sur también existe” (1985), destacó desde España el inmenso legado que ha dejado el escritor de Paso de los Toros a toda América Latina: “ideales de libertad, justicia y solidaridad”.
El escritor chileno Luis Sepúlveda manifestó también su pena y anunció que se tomará un whisky a la manera en que le gustaba tomarlo al “queridísimo” autor de “La tregua” como homenaje. “Me levanté de mala gana. Sólo me apetece emborracharme, pedir un whisky y decirle al camarero que me ponga el más humilde que tenga con una rodaja de limón”, dijo hoy a Efe.

Durante la presentación del Salón Internacional del Libro Iberoamericano de Gijón, Sepúlveda dijo que esta edición del certamen será un “gran homenaje” al hombre que afirmó que hay que de “defender la alegría como una barricada”. De Benedetti también habló hoy el poeta español y premio Cervantes Antonio Gamoneda, quien dijo sentirse “muy entristecido” por su muerte y lo definió como un hombre “humanamente muy necesario en el terreno del pensamiento social y en el de la honradez”.

«Era un carácter humano extraordinario», enfatizó Saramago, quien destacó que «Benedetti no guardaba rencor a nadie» y siempre vivió «en positivo».

De los primeros en reaccionar a la muerte de Benedetti fueron el escritor y poeta colombiano radicado en México Álvaro Mutis, y el escritor portugués José Saramago, premio Nobel de 1998. “Latinoamérica pierde a un escritor continental, un escritor cuya obra refleja el sentir de todos los países de la región”, dijo Mutis a Efe este domingo poco después de conocerse la triste noticia. “Era un carácter humano extraordinario”, enfatizó Saramago, quien destacó que “Benedetti no guardaba rencor a nadie” y siempre vivió “en positivo”.

El escritor cubano Miguel Barnet se manifestó “muy dolido” por la muerte de Benedetti, de quien dijo que alcanzó lo que más anhela un escritor, “ser popular”, con sus poemas “para enamorar y para la lectura íntima”. En Uruguay, las reacciones por su muerte han sido numerosas y extremadamente elogiosas para alguien que consideraba que no había sido profeta en su tierra. Para la escritora uruguaya Mercedes Vigil, el fallecimiento de Benedetti supone la pérdida de “una pluma reveladora y valiente” y deja “un vacío irrecuperable”.

Hortensia Campanella, autora de la biografía “Mario Benedetti. Un mito discretísimo”, opinó que en este momento de tristeza hay que sentirse “contentos de que la obra de Benedetti llegó a su plenitud hace ya algún tiempo” y de que “tanta gente en el mundo puede admirarla y sentirse acompañada por sus versos y por sus palabras”. “Sin duda hoy es un día muy triste para los uruguayos, pero tenemos que destacar la intensidad con que vivió Mario y la obra que nos deja”, señaló la ministra de Educación y Cultura de Uruguay, María Simón.

La Casa de las Américas en La Habana rendirá mañana tributo a Benedetti, en la sala Che Guevara, “con una sesión especial de escritores, intelectuales en general y amigos”, dijo hoy la embajadora cubana en Uruguay, Mariaelena Ruiz Capote. En la otra orilla del río de la Plata, la muerte de Benedetti también causó hondo pesar. El secretario argentino de Cultura, José Nun, definió a Benedetti como “un gran escritor, multifacético y un defensor inclaudicable de los derechos humanos y de las causas nobles”.
Leer un poema de Mario Benedetti “es entrar en el mundo de uno mismo”, dijo hoy el actor argentino Héctor Alterio al destacar la “sencillez y la originalidad” del autor uruguayo fallecido este domingo en Montevideo. El chino Bai Feng Sen, traductor de la obra de Mario Benedetti, afirmó: él “me enseñó a comprender entre líneas los sentimientos de los intelectuales, sus dudas y las dificultades sociales que afrontan”.

Mario Benedeti

Una muestra del legado poético de Mario Benedetti…

Chau número tres
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

Corazón coraza
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

Estados de ánimo
A veces me siento
como un águila en el aire.
-Pablo Milanés

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

Hagamos un trato
Cuando sientas tu herida sangrar
cuando sientas tu voz sollozar
cuenta conmigo.

(de una canción de Carlos Puebla)

Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.

Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Lovers go home!
Ahora que empecé el día
volviendo a tu mirada,
y me encontraste bien
y te encontré más linda.

Ahora que por fin
está bastante claro
dónde estás y dónde estoy.

Sé por primera vez
que tendré fuerzas
para construir contigo
una amistad tan piola,
que del vecino
territorio del amor,
ese desesperado,
empezarán a mirarnos
con envidia,
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.

Pasatiempo
Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

Rostro de vos
Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.

Si Dios fuera una mujer
¿y si Dios fuera una mujer?
-Juan Gelman

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

Síndrome
Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.

Táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Te quiero
Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos;
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia.

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice, y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada;
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro.

Tu boca que es tuya y mía,
Tu boca no se equivoca;
te quiero por que tu boca
sabe gritar rebeldía.

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Y por tu rostro sincero.
Y tu paso vagabundo.
Y tu llanto por el mundo.
Porque sos pueblo te quiero.

Y porque amor no es aurora,
ni cándida moraleja,
y porque somos pareja
que sabe que no está sola.

Te quiero en mi paraíso;
es decir, que en mi país
la gente vive feliz
aunque no tenga permiso.

Si te quiero es por que sos
mi amor, mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.

Ustedes y nosotros
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial,
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.

Ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez,
nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien.

Ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom,
nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud.

Ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón,
nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función.
Ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal,
nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar.
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial,
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.

Viceversa
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

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LUJURIA Y PSICOPATÍA,

 

EL CASO JARABO: UNA PERITACIÓN CONTROVERTIDA

 

Los doctores Marina Fuentes y Tiburcio Angosto presentaron en el Hospital Nicolás Peña, una película de Juan Antonio Bardem sobre el famoso asesino que escandalizaría a una Madrid bastante pueblerina, como aún era la capital española de finales de la década de 1950, donde cómo si se tratara de la Dolores de la copla, otra coplilla recorrería la ciudad, mientras se rumoraba, para ponderar la maldad de alguien, que era más malo que Jarabo; pero, la cancioncilla,  más que ser el pregón de infamias de una mujer calumniada, como lo era en el caso de la Dolores de Calatayud, se hablaba de un hombre que bien pudiera hacer un capítulo olvidado por Jorge Luis Borges al escribir su Historia Universal de la Infamia.

 

Su presentación hizo parte de un seminario que se dio sobre peritaciones célebres.

 

La cinta de Bardem, no hace parte de una narrativa fantástica. El director de cine español parte de sucesos completamente reales, donde lo único exótico es el protagonista mismo, un señorito que se considera a sí mismo un verdadero caballero español, un rey de la noche y de la juerga, un tocador de señoras,  un pozo de lujuria y elegancia, todo un dandi latino.

 

El relato fílmico podríamos ubicarlo dentro de un estilo realista, llevado a cabo para una serie de la televisión española, que se titulaba La huella del crimen sobre los casos que impactaron a la opinión pública de este país. [1]

 

José María Manuel Pablo de la Cruz Jarabo Pérez Morris había nacido allí, en la ciudad que para don Gil de Alcalá fuera la ciudad de todos los pecados,  en 1923 de una familia aristocrática; era pariente de ministros de Franco, más concreto del Presidente del Tribunal Supremo, en el momento en el que fue juzgado, por lo cual lo que llegó a pensarse era que en el féretro, que sacaron de la cárcel de Carabanchel, no iba el cadáver del caballero ajusticiado en el garrote vil, sino que el que desfilaba en el carro mortuorio era un gitano, con el que había substituido el establecimiento carcelario al aristocrático matón; lo cual se comprobaría que no era sino parte de toda esa mitología como la que suele acompañar a esos casos,  en los que lo ominoso hace su presencia en una colectividad humana.

 

A causa de la guerra, su notable familia había venido a menos en lo económico y tuvo que emigrar a Puerto Rico, donde el joven empezaría a emborracharse desde los diecisiete años y convertirse en un irredento juerguista, con varios accidentes a cuesta y una neurosífilis temprana, que le produjera convulsiones y enfermedad mental, la que se diagnosticaría, en su momento, como una esquizofrenia o un trastorno paranoide.

 

Además del exceso de alcohol, se haría adicto a otras substancias, como la cocaína, con la que ya traficaría en aquellos tiempos.

 

En un pasaje al acto, se casaría tras una de sus famosas juergas; pero, su carácter violento y extraño haría imposible aquella unión ya que el macho amenazaba a su mujer con armas.